EJÉRCITO DE TIERRA

Almudena Porras, cabo en la BRILAT con la distinción de Valor Reconocido

A la cabo le fue concedida la distinción por su valentía ante un ataque sorpresa talibán en Afganistán en noviembre de 2007

Almudena Porras, cabo en la BRILAT
José Hontiyuelo (DECET) / Defensa

Responder con contundencia para ayudar a un aliado, con un enemigo que conoce el terreno y está escondido, es uno de los gestos más valientes en las misiones en el extranjero. La cabo Alicia Porras, de la BRILAT, apenas llevaba unos años en el Ejército de Tierra, pero cuando más le necesitaron en Afganistán, respondió a la llamada junto a sus compañeros.

Conoce la trayectoria de la alcoyana y cómo fue aquel escalofriante día, cuya reacción le valió el Valor Reconocido.

Valor Reconocido por una gesta en Afganistán

Imagen de la cabo Porras en el calendario del Ejército de Tierra 2019
José Hontiyuelo (DECET)

Almudena Porras Ruiz nació en Alcoy, Alicante, en el año 1978.

Desde pequeña, ya sintió la vocación por las Fuerzas Armadas. Así pues, pocos años después de que estas permitieran el ingreso de las mujeres, ella se marchó de casa a los 19 para empezar su vida castrense.

Consiguió el ingreso, y se le destinó al Regimiento de Infantería Tenerife nº 49.

Un día, en el año 2007, Almudena se unió al ASPFOR XVIII desplegado en Afganistán. Era su primera misión internacional, y allí estuvo sirviendo desde noviembre de ese año hasta marzo de 2008. Concretamente, en Golestán.

Durante los primeros días, las misiones se desarrollaron con total normalidad. Pero el 27 de noviembre, la comisaría de la ciudad sufrió un grave ataque terrorista desde el oeste. Ella estaba a 2 kilómetros, junto a sus compañeros en el BMR Dragón, cuando recibieron la orden de ayuda y se desplazaron hasta el lugar.

No tuvieron más remedio que abrir fuego con ametralladora pesada. Ella tomó una de las ametralladores, a pesar de las interrupciones que esta sufría. El tiempo pasó volando, y pasaban las horas y ellos seguían disparando hacia las cuevas donde se sospechaba que estaban los talibanes.

En un momento dado donde sólo disparaban ellos, pudieron comprobar que los policías de la comisaría estaban vivos. Entonces, volvieron a abrir fuego contra ellos, y Porras y sus compañeros respondieron con contundencia. Los disparos cesaron a las 00:00 horas, cuando sospecharon que el enemigo se había replegado al no recibir más disparos.

Este aguante y esta valentía fueron recompensados con la distinción del Valor Reconocido del Ejército de Tierra, conmemorado en el año 2019 en un calendario junto a otras mujeres con el mismo galardón.

Vida en Galicia y ascenso a cabo en la BRILAT

Visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la base de la Brilat en Figueirido (Pontevedra) el pasado mes de agosto en plena ola de incendios en Galicia / GUSTAVO SANTOS

Unos años después de esta experiencia, Almudena Porras llegó a la Brigada Galicia VII (BRILAT) en el año 2013. Allí fue ascendiendo de escala poco a poco, hasta alcanzar el empleo de cabo.

En Pontevedra, ha hecho su vida. Allí, Porras ha tenido una hija y ha formado una familia. Quedaba lejos la experiencia en Afganistán, la cual no habría vivido de igual manera si le hubiera sucedido en un punto más avanzado de su vida. Así lo confesó a La Voz de Galicia.

Durante sus últimos años de servicio, la cabo celebró la integración de la mujer en las Fuerzas Armadas. Y también deseó que la sociedad fuera más consciente de la dedicación de los militares.

“A veces, el trabajo que hacemos fuera no se valora fuera de nuestro entorno, mucha gente no sabe lo que estamos haciendo ahí fuera”, aseguró para el medio gallego.

Tras cumplir los 45 años hace no mucho, y con más de dos décadas de empleo militar, Porras abandonó el servicio activo. Actualmente, es Reservista de Especial Disponibilidad (RED) del Ejército de Tierra.

TAGS DE ESTA NOTICIA