DESTETE NOCTURNO

Cómo volver a dormir sin que nadie llore: el plan para un destete nocturno amable

Conoce cómo lograr un destete nocturno respetuoso, efectivo, y con estrategias avaladas. Desmontamos los mitos sobre este tema

Una madre dando el pecho a su hijo
Getty

Con la llegada de un bebé, también llegan los descansos interrumpidos, los despertares complejos, y otras complicaciones relacionadas con el sueño. Esto lleva a muchas familias a plantearse el destete nocturno, aunque la duda de sus posibles consecuencias frena esta idea.

No obstante, realizado de manera respetuosa y transformando las necesidades del niño o la niña, es posible lograrlo satisfactoriamente. A continuación, encontrarás la opinión de una especialista y el desmentido de algunos de los mitos relacionados con esta práctica.

Cómo llevar a cabo un destete nocturno respetuoso

Trucos para que el bebé duerma mejor en noches calurosas
Un bebé duerme con su muñeco

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna hasta los seis meses, y de manera complementaria hasta los dos años o más. No obstante, cada familia es un mundo, y el destete respetuoso puede plantearse entre los 12 y los 18 meses.

Para conseguir que el proceso tenga éxito, debe iniciarse en un momento sin cambios disruptivos para el niño o la niña. Es decir, evitar el momento de la salida de los dientes, el inicio de la guardaría u otras situaciones similares.

Sus sentimientos importan, y aunque este llore igualmente, se deben acompañar sus emociones. No imponer el destete o ignorar lo que siente.

La doctora Alba Padró señala en su libro Destete. Final de una etapa que el bebé “tiene derecho a quejarse”, pero que lo importante es que “esa queja sea escuchada y que el bebé esté en brazos, sintiéndose seguro”. Sostenerle, figurada y literalmente, hacia una nueva etapa es vital.

Desmontando mitos y entendiendo las claves

Una madre con su bebé en la cama

El destete nocturno ha ido acompañado de una serie de mitos a través de los años. Uno de los más comunes es el de dejar que aprenda “a dormir solo”. Algo que los expertos del presente ponen en duda.

A veces, que su llanto desaparezca no quiere decir que haya asimilado la situación. Sino que su cerebro ahorra energía a modo de respuesta de supervivencia, sabiendo que nadie le atenderá.

Asimismo, los niveles del cortisol (la hormona del estrés) siguen elevados aunque no llore. Así pues, este aislamiento forzado puede dañar no solo la confianza en sus cuidadores, sino en su capacidad de dormir tranquilo y seguro.

Siguiendo las recomendaciones de la doctora Padró y otros especialistas, como consejos adicionales para el destete nocturno respetuoso, debes tener en cuenta las siguientes cuestiones.

  • Trata de no eliminar las tomas de golpe. Reduce su duración por la noche poco a poco, hasta llegar a suprimirlas por completo.
  • Introduce nuevos elementos de confort. Para que el bebé tenga alguna herramienta de calma y seguridad, en sustitución del pecho, puedes aportar novedades como una luz nueva, ruido blanco, un muñeco que le encante… Cualquier aporte positivo para sus noches.
  • Dile palabras bonitas. Si el infante ya entiende algunas palabras sencillas, háblale con términos bonitos e incluso explica de manera fácil por qué no le ofreces el pecho por la noche.
  • La presencia de otra figura de apego. El olor de la madre puede hacer que pida el pecho de manera más insistente. Por ello, prueba a que otra figura de apego (la otra figura paterna/materna, un abuelo, un tío…) le acueste y le mime antes de ir a dormir.
TAGS DE ESTA NOTICIA