Hoteles con Historia

Baglioni Regina de Roma

Esta es la historia de un discreto palazzo de la Via Veneto, que fue hogar para una reina, refugio de aristócratas y un paraíso para las celebrities de la Dolce Vita

Fachada del edificio del hotel Baglioni Regina en la Via Vittorio Veneto de Roma
Elisa Osuna

Cuando llegas al número 72 de la icónica Vía Veneto de Roma y entras en el hotel Baglioni Regina se despierta de forma automática e irresistible el aristócrata italiano que habita en ti (esto no lo sabías antes, pero pasa). De hecho, cuando entras por la puerta piensas: “esta vida me pertenece, siempre lo he sabido”.

Ves esos pulcros suelos de mármol, y alzas la vista y ves caer las perlas de cristal de las impertérritas lámparas de araña de murano que decoran el cielo de este palacete de principios del siglo XX, y entras en un sueño italiano del que ya no quieres despertar. Un sueño con sabor a Dolce Vita y paparazzi, repleto de imágenes de la siempre memorable vida mundana; la gente guapa, el glamour, las monarquías, los secretos de la aristocracia y aquellos actores de Hollywood pillados in fraganti. Un capítulo inolvidable de la historia que tan bien supieron retratar Federico Fellini, Anita Ekberg o Marcello Mastroianni.

Desayuno en el salón principal, un auténtico lujo
Elisa Osuna

Entonces comienza la aventura: véase, desayunar en un salón de largas cortinas de terciopelo rojo (el terciopelo rojo y las lámparas de cristal, esos lujos eternos), tomar el primer café de la mañana arrullado por la música de un arpa (sí, un arpa), o salir al balcón para respirar el mismo aire que respiraban las celebrities a su paso por la vía Vittorio Veneto, -el corazón de la Dolce Vita italiana de los años 50- hace que uno suspire agradecido por su suerte y por un momento olvidas el mundo que conociste y al que ya no merece la pena volver.

La Vía Veneto

La Vía Vittorio Veneto es más que un símbolo. Son mil cincuenta metros de largo y aproximadamente veinte de ancho de historia viva, el lugar que fue y sigue siendo un lugar de encuentro y peregrinación, una crónica viva de la historia social romana de ahora y de antaño. Icono de elegancia y una de las calles más famosas del mundo, fue inaugurada en 1886 como arteria principal del barrio de Ludovisi y es famosa por su frecuente paso de estrellas de Hollywood, artistas, literatos y jefes de estado que a lo largo de los años han puesto el foco glamouroso de luz en su belleza.

En su grandeza alberga dos de los alojamientos más históricos y míticos de Roma. El legendario hotel Excelsior, abierto en 1906, y el hotel Baglioni Regina, con quien hoy compite – no en tamaño – pero sí en lujo, decoración palaciega y relevancia histórica, haciendo el tándem perfecto para el mitómano – yo misma – que no busca un hotel para dormir, sino una leyenda viva que haya sido testigo de grandes historias.

Detalle del arpa (tocada por un hada maravillosa) en el salón principal y mármoles Sienna
Elisa Osuna

Un palacio aristocrático con espíritu Art Decó y un hogar para una reina 

El magnífico edificio Baglioni fue construido entre 1892 y 1894 con arquitectura art nouveau según el proyecto del arquitecto Giulio Podesti (1857-1909) y fue inaugurado en 1904. Debe su nombre a la reina Margherita de Saboya, quien lo eligió como residencia particular inmediatamente después del asesinato de su marido, el rey Umberto I. Por aquel entonces, Roma se estrenaba como capital de Italia y el palacio Baglioni, se convirtió en lugar de encuentro para la creme de la creme de un país reunificado.

Suelos de mármol y lámparas de cristal de Murano en el salón principal del Baglioni Regina

Habiendo cedido el Palacio Real al nuevo soberano, su hijo Vittorio Emanuelle III, y mientras esperaba que su nueva residencia estuviera lista — Palazzo Margherita, desde 1946, sede de la embajada de los Estados Unidos de América — , la reina Margarita de Saboya, culta, políticamente influyente y muy aficionada al lujo y la vida social, convirtió el palacio Baglioni en punto de encuentro para la élite cercana a la corte italiana. Agradecida por los meses que disfrutó con el servicio recibido otorgó al establecimiento el permiso de añadir la palabra “Regina” a su nombre.

Detalles escaleras hotel Baglioni Regina
Elisa Osuna

El documento oficial mediante el cual se autorizó al propietario de la época a decorar el hotel con los emblemas de la Casa de Saboya y el nombre Regina data de 1911. Fue un reconocimiento al excelente servicio prestado a la soberana y un testimonio del carácter regio que desde el principio distinguió la hospitalidad de este impecable hotel cuyo servicio sigue siendo grande en nuestros días.

El hotel Regina, que se encuentra ubicado cerca de los principales atractivos de la capital, a pocos pasos de la Galleria Borghese y la Piazza di Spagna y muy cerca también de la Via Condotti, fue adquirido por la prestigiosa cadena Baglioni Hotels, que regenta hoteles de lujo en edificios históricos de gran valor cultural y transmite la elegancia y el estilo de aquellos grandes alojamientos históricos que suelen tener una ubicación inmejorable.

Quien fuera Margarita de Saboya para poder alojarse en el Baglioni durante meses y no tener prisa por volver a casa.