La fórmula perfecta que te engancha a las series y a los libros

En España el consumo televisivo ha alcanzado 5 horas diarias por persona; mientras que los hábitos de lectura se han alzado durante 10 años

En un día de mucho cansancio a las 21 horas es común querer desconectar, poner una serie o comenzar un nuevo capítulo de un libro y engancharse con la historia. Cuando la historia atrapa al público, la inercia de pinchar “siguiente capítulo” o seguir leyendo puede ser imparable. Pero de repente ya son las 2:00 de la madrugada.

Esta historia es más común de lo que cualquier persona podría admitir. Según la revista TiVÙ, el consumo audiovisual en España ya alcanza las cinco horas y dos minutos por persona en los mayores de 18 años. Mientras que casi dos de tres personas leen libros en su tiempo libre, de acuerdo con RTVE.

Y, aunque las historias sean interesantes, el enganche que generan en las personas son gracias a algunos mecanismos psicológicos de acuerdo con Ana Belén Pistón, neuropsicóloga del servicio de Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud Córdoba. La experta asevera que las emociones, la biología y la evolución se entrelazan para hacer crear narrativas adictivas.

La empatía como un arma

Según la neuropsicóloga, el pilar del enganche es la empatía, pues el cerebro identifica emociones que ya se han vivido anteriormente y establece un puente con los personajes. “Esa conexión emocional nos impulsa a querer saber qué va a ocurrir y anticipar una resolución positiva. El suspense actúa entonces como un hilo conductor que capta toda nuestra atención y nos hace olvidar lo demás”, asevera.

Aunado a esto, en las vidas modernas también existe un contexto de rutinas intensas y preocupaciones constantes, por lo que el público busca evadir sus problemas. Es entonces cuando el plan de: sofá y serie o libro, se convierte en un “refugio emocional”. “Cuando disfrutamos de nuestra historia preferida, el cerebro libera dopamina de forma continuada, un neurotransmisor clave en los procesos de refuerzo, el estado de ánimo, la memoria y la conducta. Esta descarga genera una sensación de placer que convierte el momento en una experiencia altamente reforzante”, explica la especialista.

El contenido que triunfa

Del contenido que más atrae al público es el de suspense, miedo o terror. De acuerdo con la experta, combina factores como la curiosidad por estar fuera de la norma, el interés por conductas extremas y el experimentar adrenalina en un ambiente completamente seguro. “Estas historias permiten realizar un ensayo mental, practicando respuestas emocionales y cognitivas ante situaciones extremas, lo que puede aumentar la sensación de preparación para afrontar un escenario real”, subraya.

Un vacío

Pero al terminar una serie o un libro también deja una sensación de vacío emocional, pues hay una suerte de duelo por la fuente de entusiasmo y acompañamiento. “Durante varios días es normal que aparezcan recuerdos de la historia. Hemos convivido con esos personajes y nos hemos identificado con ellos”, indica Pistón.

No es solo entretenimiento

A pesar de que sean momento de ocio, este tipo de actividades han mostrado que aportan beneficios psicológicos. “Favorece la productividad, genera bienestar y actúa como un potente agente socializador, ofreciendo temas en común para conectar con otras personas”, remarca la neuropsicóloga.

No obstante, la experta hace hincapié en tener un consumo equilibrado para no restar tiempo a otras actividades esenciales como la socialización y el descanso.

La humanidad tiene una fascinación por las historias. Desde antes del lenguaje escrito, la narrativa ya era una forma de transmitir conocimiento y señales de alarma, además de ser un papel decisivo para la supervivencia.