Cinco escaños clave bailan al cierre de la campaña en Castilla y León

Feijóo, Sánchez y Abascal arropan a sus candidatos en el último día de campaña. Los nervios arrecian con unos pronósticos muy ajustados que dan a Vox por encima del 20%

Feijóo y Mañueco en el mitin de cierre de campaña en Valladolid.
David Mudarra

El resultado de este domingo en Castilla y León dependerá de los restos de cada provincia. Todo está muy ajustado, y los nervios y las filtraciones han arreciado en las últimas horas de la campaña. Según las encuestas internas del PP, hay hasta cinco escaños en liza, el último procurador de Valladolid, Soria, Segovia, León y Ávila.

La imagen final de la campaña se vivió en Valladolid, donde los principales espadas de los partidos echaron el resto, en una competición feroz por hacerse con el último voto. En el PSOE, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, arropaba a su candidato, Carlos Martínez. Junto a ellos, José Luis Rodríguez Zapatero, que pese a los escándalos que le rodean sigue siendo un reclamo para los socialistas. Alberto Núñez Feijóo hizo también lo propio con el actual presidente, Alfonso Fernández Mañueco. Y también Vox, con Santiago Abascal pidiendo el voto por Carlos Pollán.

Así, al cierre de campaña, costaba sacar pronósticos claros en el PP sobre los datos de la noche electoral. Todo está en quedar en tablas o pegar un subidón. “Con los restos no se puede saber”, explican fuentes territoriales. Hay quienes ya verían un éxito subir un escaño, mientras que en Génova empiezan a conformarse con “mantenerse”. Más optimistas son los que confían en quedarse con los restos en pugna, que creen que podría dispararles y llegar hasta los 34. Pero no es un pronóstico que generaba mayorías este viernes en Valladolid. El sexto escaño en esta provincia podría llegar aunque, dicen, también lo batalla Izquierda Unida.

“Aquí certezas”, zanjan. Y esas certezas es lo que hacía al PP cerrar campaña llamando a la prudencia. “No hay que confiarse, hay que seguir trabajando hasta el domingo”, repetían al llegar al mitin de cierre. Mañueco cerró la campaña con el mismo mensaje preventivo que lleva trasladando cada día. “No confiéis en las encuestas, que nadie se quede en casa, nada está hecho. La única encuesta que sirve es la del 15 de marzo”, afirmó. Fue su mensaje clave en la entrevista que dio en este medio.

José Luis Rodríguez Zapatero participa en un acto de campaña electoral del PSOE este jueves, en Candeleda (Ávila).
EFE/ Raúl Sanchidrián

Y es que los nervios afloraban al final de cierre. Sobre todo en Génova. En el PP de Castilla y León llevan toda la campaña asegurando que el éxito de las elecciones será volver a gobernar y crecer “un escaño, un voto”. Rebajando totalmente las expectativas. El problema es que están viendo un Vox que podría crecer por encima del 20%, extremo que habían negado. Sus trackings electorales les hacía asegurar que el crecimiento de Vox se había “estancado” mientras PP y PSOE estaban “al alza”.

El lunes habrá Junta Directiva del PP. La lectura entonces será la de saber si Vox ha tocado techo o no. Un 17% es el porcentaje que los de Abascal obtuvieron en Aragón y Extremadura, y el que consiguieron en las elecciones de 2022 en Castilla y León. Si no sube demasiado, Mañueco podrá presumir de frenar ese auge.

Santiago Abascal, acompaña al candidato Carlos Pollán durante su visita la localidad de Treviño, en Burgos, este miércoles.
EFE/Santi Otero

Con ese afán, todos esfuerzos en este final de campaña han pasado por tratar de apelar a la movilización y a advertir que el voto a Vox es el que “bloquea” al PP. Ha sido el presidente del PP quien ha liderado esa batalla, y ha repetido en cada mitin de campaña que Vox usa su fuerza para bloquear al PP. “Que alguien que dice que hay que echar a Sánchez, pida el voto para no dejar gobernar al PP no lo había visto en la vida”, dijo, en referencia a la investidura fallida en Extremadura. En un paso más allá, el líder del PP acusó a Vox de “estafar” a los ciudadanos y pidió para la formación de Santiago Abascal un “castigo” en las urnas.

Así, el PP llega llega a este 15M con la sensación de haber hecho una “buena campaña”. El balance, aseguran fuentes del entorno de Mañueco, es satisfactorio. “Estamos contentos”, aseguran, sin querer hacer porras electorales.  Presumen de no haber entrado en la pugna con Vox. “Ha sido campaña limpia, tranquila, sin sobresaltos, con coherencia y sin ataques”. Y, una clave, en la que coinciden tanto en Madrid como en el territorio. “No ha habido errores en campaña”. Al cierre del viernes.

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