“Usted sabrá cómo quiere llegar a la convocatoria electoral. Y si quiere compañía o no”. La portavoz del PNV, Maribel Maquero, ha vuelto a advertir este miércoles al presidente del Gobierno de la “aritmética perversa” en el Congreso de los Diputados. Y de los riesgos de que entre los aliados parlamentarios que quieren “levantar un muro contra el fascismo y el trumpismo”, no haya “respeto” y “cuidado”.
“Por supuesto que quiero compañía, y buena compañía, como la del PNV”, respondió Pedro Sánchez, insistiendo en el impulso que su Gobierno ha otorgado al cumplimiento del Estatuto de Gernika. Intentó rebajar la tensión y recetó “diálogo, consistencia y posiciones constructivas”. “Agradezco al PNV tener siempre esa posición constructiva”, apostilló.
El toque de atención del PNV llega escasas horas después de que el Partido Nacionalista Vasco se abstuviera en la votación del real decreto ley de prórroga de los contratos de alquiler, que fue tumbado el martes.
Pide diálogo
Su naufragio estaba garantizado por el voto en contra de Junts, PP y Vox, pero el aviso de Vaquero se añadió a la lista de frentes abiertos para el Ejecutivo. En la sesión de control en la Cámara Baja, este miércoles, la portavoz jetzale aprovechó además para enumerar muchos de los incumplimientos que atribuye al presidente del Gobierno.
Reprochó el aumento de las listas de espera sanitarias a raíz de la huelga de médicos, –“Haga lo imposible”, “resuelva ya los motivos de esta huelga”-, y recordó las transferencias competenciales “pendientes”, o la nueva ley de secretos oficiales, una exigencia histórica del PNV, que sigue en un cajón.
“Hay temas de calado que dependen únicamente de su voluntad”, aseguró. Otros que requieren de “cierto consenso”, como el de la vivienda, para el que no puede “pretender que traguemos con todo”, “sin diálogo ni acuerdo”. Y otros, como la propuesta de blindaje constitucional del aborto, que afronta el jueves el debate de enmiendas de totalidad, debería quedar “fuera del oportunismo político”.
El clima de tensión era latente en la sesión de control. En el PSOE, en palabras del portavoz Patxi López, se confía en que la crisis se reconduzca. “Somos socios en un gobierno de coalición, somos socios también aquí en las grandes políticas que han salido adelante y estoy convencido de que todo va a ser reconducible. Todo se va a reconducir”, aseguró en declaraciones a los medios.
Feijóo con la crisis sanitaria y sus portavoces contra la corrupción
En pleno choque en el Gobierno y entre el Gobierno y el PNV, el presidente del PP apostó por un tono más plano en el día en el que declara en el Tribunal Supremo el comisionista Víctor de Aldama por el juicio de las mascarillas. El papel de “poli malo” se lo dejó a su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz y también a su secretario general, Miguel Tellado.
El presidente del PP tan solo recriminó a Sánchez que no haya dimitido tras destaparse el caso Ábalos. “El juicio Ábalos es un juicio a su gobierno, solo por eso no tendría que estar sentado ahí”, le recriminó, para después atacar al Gobierno por la gestión sanitaria. Feijóo acusó a Sánchez de “despreciar” a los profesionales de la Sanidad y le instó a reunirse con ellos porque “la ministra de Sanidad es incapaz de gestionar nada”.
“Usted es el responsable de la mayor huelga de médicos que ha habido en España, los médicos llevan diez meses en huelga. ¿Usted sabe cuántas operaciones y cuántas consultas se han anulado?”, lanzó.
La portavoz del PP, Ester Muñoz, sí que atacó al Ejecutivo por la presunta corrupción que se juzga hoy en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas. “Hoy tiene a su mano derecha ante el Supremo, enfrentándose a más de 20 años de prisión”, le censuró. “Muestre algo de vergüenza”, le pidió al ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
