El debate sobre el acceso a la vivienda vuelve a ocupar el centro de la política municipal. El Ayuntamiento ha dado un paso relevante para aumentar el parque de viviendas en Zaragoza mediante la reconversión de locales comerciales cerrados en áreas consideradas saturadas. La medida, aprobada inicialmente en el pleno municipal, abre la puerta a transformar establecimientos que lleven más de cuatro años sin actividad en nuevos hogares.
La iniciativa supone una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y amplía el ámbito de aplicación de una fórmula que hasta ahora solo estaba permitida en zonas concretas. Con este cambio, el Consistorio busca dar salida a locales sin uso y responder a la creciente demanda de viviendas en Zaragoza, especialmente en barrios con presión residencial.
Un cambio urbanístico con apoyos y rechazos claros
La aprobación inicial salió adelante con los votos favorables del Partido Popular y Vox, mientras que PSOE y Zaragoza en Común votaron en contra. El resultado refleja una división clara sobre el modelo de crecimiento de las viviendas en Zaragoza y el impacto que puede tener en el tejido urbano.
Desde el Gobierno municipal defienden que la medida permitirá aprovechar espacios infrautilizados y aumentar la oferta residencial sin necesidad de ocupar nuevo suelo. Para la oposición, en cambio, el cambio genera riesgos que van más allá de la simple reconversión de locales.
Los datos que maneja el Ayuntamiento
El concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, defendió la modificación del PGOU señalando que la experiencia previa ha sido positiva. Según explicó, desde que se permitió la conversión en determinadas zonas, el parque de viviendas en Zaragoza ha sumado alrededor de 250 nuevos hogares.

Desde 2021 se han aprobado 147 expedientes que han dado lugar a más de 200 viviendas, y solo en el último año se han autorizado cerca del 35 % de todas las nuevas altas. Para el equipo de Gobierno, estos datos justifican extender la medida a zonas donde antes estaba prohibida.
El temor a un auge de los pisos turísticos
Las críticas más duras llegaron desde Zaragoza en Común y el PSOE. El concejal Suso Domínguez advirtió de que esta es la segunda modificación urbanística en poco más de un año y denunció la rapidez del procedimiento. A su juicio, el cambio rompe el consenso alcanzado en 2020 sobre cómo impulsar nuevas viviendas en Zaragoza.
Tanto Domínguez como la socialista Ros Cihuelo expresaron su preocupación por un posible efecto llamada para los pisos turísticos. Temen que la reconversión de locales acabe derivando en alojamientos de uso temporal en lugar de vivienda residencial estable.
Vox apela a la emergencia habitacional
Desde Vox, Armando Martínez defendió el apoyo a la medida argumentando que responde a una “emergencia social” provocada por la falta de viviendas en Zaragoza. En su intervención, criticó que se cuestione la rapidez de la tramitación cuando, a su entender, la agilidad debería ser la norma en Urbanismo.

El edil subrayó que la prioridad debe ser aumentar la oferta para aliviar la presión del mercado, especialmente en un contexto de precios al alza y dificultad de acceso para jóvenes y familias.
Plusvalía y fiscalidad, otro frente abierto
El pleno también abordó cambios fiscales vinculados a la vivienda. El Ayuntamiento aprobó ampliar hasta el 95 % las bonificaciones del Impuesto de Plusvalía en transmisiones por fallecimiento de segundas viviendas, garajes y trasteros con un valor catastral inferior a 200.000 euros. En el resto de inmuebles, la bonificación alcanza el 65 %.
La socialista Marta Aparicio alertó de que esta decisión supondrá una merma de ingresos de 1,2 millones de euros y advirtió de que podría traducirse en futuras subidas de impuestos. Un debate que vuelve a enlazar fiscalidad y viviendas en Zaragoza.
Un clima político marcado por la precampaña
El debate municipal evidenció un ambiente de confrontación política creciente. En el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, las discusiones sobre urbanismo y viviendas en Zaragoza se mezclaron con reproches sobre decisiones estatales, pensiones o inmigración, en un contexto claramente preelectoral.

Mientras tanto, la modificación del PGOU inicia ahora su tramitación definitiva. El objetivo declarado es aumentar las viviendas en Zaragoza, pero el debate sobre su impacto real en el modelo de ciudad está lejos de cerrarse.


