La investigación apunta a una deficiencia en las vías como causa del accidente

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios va a realizar inspecciones en la rodadura de otros trenes que circularon por el punto del siniestro

El choque de los trenes en Adamuz.
El choque de los trenes en Adamuz
KiloyCuarto

Aunque las autoridades tratan de ganar tiempo para ofrecer una versión oficial sobre las causas del trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), la hipótesis de una deficiencia en las vías del tren como origen del descarrilamiento del tren de Iryo ya está ganando peso.

Esta teoría es, en estos momentos, la más plausible, ya que está descartado el error humano (la intervención de los maquinistas no es relevante cuando se circula a alta velocidad) y tampoco centra las principales sospechas el estado del tren, puesto que era prácticamente nuevo y se había revisado hacía cuatro días.

Así las cosas, la investigación se dirige hacia algún tipo de déficit en la infraestructura de vías y, en concreto, en el cambio de vías que existe en Adamuz. A partir de aquí las explicaciones entran en una nebulosa, puesto que nadie se atreve a señalar abiertamente ni a una fatiga de los materiales ni a un fallo en las soldaduras de las vías.

Vista del tren Iryo que descarriló el domingo e impactó contra un Alvia, dejando al menos 39 víctimas mortales

Por el momento, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sí que ha determinado que será necesario analizar en laboratorio “los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento” e inspeccionará también en taller la rodadura del tren Iryo siniestrado.

Además, va a realizar inspecciones en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto, tarea para la que se van a movilizar, en las próximas 24 horas, “otros dos investigadores de la CIAF en Madrid”, según ha informado el Ministerio de Transportes.

La CIAF también ha mantenido una reunión con la policía judicial, criminalística de la Guardia Civil, la jueza de guardia, Adif, Adif AV, Renfe e Iryo, “para coordinar la extracción y custodia de estos elementos, que se llevará a cabo en las próximas 48 horas”. El material será trasladado provisionalmente a dependencias adscritas a la CIAF en Madrid, de cara a ser trasladadas en breve a un laboratorio competente.

Un plazo de un año para el informe

A pesar de que la hipótesis de una deficiencia en la infraestructura es ahora mismo la más sólida, la CIAF no ha querido pronunciarse de manera abierta y se ha limitado a asegurar que “por el momento, al estar en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso están abiertas“.

El secretario de la CIAF y dos técnicos investigadores, que salieron de sus oficinas de Madrid hacia las 22.00 horas del mismo día, llegaron al lugar del accidente hacia las 1.30 de la madrugada. El equipo de la CIAF inspeccionó el punto donde se inició el descarrilamiento, la infraestructura de carriles, traviesas y plataforma en ese punto y los daños producidos.

Asimismo, aproximadamente a las 4.15 horas, el equipo se retiró, reincorporándose hacia las 9.00, ya con luz natural, “para proseguir con la inspección de la infraestructura y del material rodante de los trenes afectados”.

Según establece la normativa, la CIAF dispone en principio de un plazo de un año para publicar el informe final de la investigación”. Además, ha informado que ha publicado en su página web la ficha de inicio de investigación, con los datos básicos del suceso y el formulario de contacto para que las personas afectadas y las partes interesadas en este suceso puedan ser informadas del avance de la investigación.

Un accidente “muy extraño”

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de “muy extrañas” las circunstancias del accidente, puesto que el tramo por el que circulaba al tren de Iryo se había remodelado recientemente. Pero el ministro no ha querido abundar en sus explicaciones a la espera de lo que determine la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.

Una fuente citada por la agencia Reuters, que ha pedido guardar el anonimato, ha apuntado a la existencia de una junta rota en las vías como un elemento clave para explicar el accidente.

Renfe, por su parte, ha explicado que existe un sistema de seguridad, el LZB, que actúa “cuando un obstáculo está en la vía, bloqueándose el surco e impidiendo la circulación al ordenar el frenado de emergencia al tren”. En el caso del accidente en Adamuz y debido al escaso tiempo transcurrido desde el descarrilamiento del Iryo hasta la fatal colisión con el Alvia no hubo margen para que ese sistema de seguridad se activara con eficacia.

TAGS DE ESTA NOTICIA