La investigación apunta a una deficiencia en las vías como causa del accidente

Un raíl que presentaba fallos en la soldadura pudo provocar el descarrilamiento del tren de Iryo en Adamuz

Captura de vídeo del lugar del accidente de trenes cerca de Adamuz (Córdoba)
Efe

Aunque las autoridades tratan de ganar tiempo para ofrecer una versión oficial sobre las causas del trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), la hipótesis de una deficiencia en las vías del tren como origen del descarrilamiento del tren de Iryo ya está ganando peso.

Esta teoría es, en estos momentos, la más plausible, ya que está descartado el error humano (la intervención de los maquinistas no es relevante cuando se circula a alta velocidad) y tampoco centra las principales sospechas el estado del tren, puesto que era prácticamente nuevo y se había revisado hacía cuatro días.

Así las cosas, la investigación se dirige hacia algún tipo de déficit en la infraestructura de vías y, en concreto, en el cambio de vías que existe en Adamuz. A partir de aquí las explicaciones entran en una nebulosa, puesto que nadie se atreve a señalar ni a una fatiga de los materiales ni a un fallo en las soldaduras de las vías.

Vista del tren Iryo que descarriló el domingo e impactó contra un Alvia, dejando al menos 39 víctimas mortales

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de “muy extrañas” las circunstancias del accidente, puesto que el tramo por el que circulaba al tren de Iryo se había remodelado recientemente. Pero el ministro no ha querido abundar en sus explicaciones a la espera de que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y la Agencia de Seguridad Europea concreten su tesis al respecto.

Una junta rota

Una fuente citada por la agencia Reuters, que ha pedido guardar el anonimato, ha apuntado a la existencia de una junta rota en las vías como un elemento clave para explicar el accidente.

Renfe, por su parte, ha explicado que existe un sistema de seguridad, el LZB, que actúa “cuando un obstáculo está en la vía, bloqueándose el surco e impidiendo la circulación al ordenar el frenado de emergencia al tren”. En el caso del accidente en Adamuz y debido al escaso tiempo transcurrido desde el descarrilamiento del Iryo hasta la fatal colisión con el Alvia no hubo margen para que ese sistema de seguridad se activara con eficacia.