Incidentes

La resaca del eclipse: más de 500 personas atendidas, la mayoría por molestias oculares

La jornada dejó sobre todo consultas por dolencias en los ojos, además de mareos, caídas y golpes de calor

MELILLA, 12/08/2026.- Eclipse solar visto este miércoles en Melilla. EFE/Giner
Eclipse solar visto este miércoles en Melilla.
EFE/Giner

Los segundos de oscuridad del eclipse del 12 de agosto dejaron paso a una crónica bastante más prosaica: carreteras congestionadas, llamadas al 112, alguna imprudencia difícil de explicar y ciudadanos que amanecieron preguntándose si la mancha que seguían viendo delante de los ojos merecía una visita a Urgencias. En bastantes casos, la respuesta fue afirmativa.

Más de 500 personas fueron atendidas en 14 comunidades autónomas tras el eclipse, la mayoría por molestias o dolencias oculares. Es el principal dato de la resaca del acontecimiento que convirtió España en uno de los grandes observatorios del planeta. Sin embargo, medio millar de asistencias no significa medio millar de personas con lesiones provocadas por mirar al Sol. Los balances incluyen también mareos, lipotimias, caídas, contusiones, ansiedad y ciudadanos que acudieron a consultar ante el temor de haberse dañado la vista. Y, hasta el momento, no se han comunicado casos graves.

Efectos secundarios del eclipse - Sociedad
Una pareja viendo el eclipse solar en el País Vasco.
EFE

Madrid contabilizó 101 asistencias relacionadas con el fenómeno, 77 de ellas en hospitales; Cataluña, 143 consultas, 40 oftalmológicas; la Comunidad Valenciana registró 70 atenciones oftalmológicas; Euskadi, cerca de 60, y Murcia, otras 32, sin ingresos ni intervenciones quirúrgicas. Navarra contabilizó siete consultas oftalmológicas. Extremadura atendió a tres pacientes por alteraciones visuales, pero ninguno tuvo que ser ingresado.

Un balance sin concluir

El balance, sin embargo, todavía no está cerrado. Las lesiones realmente preocupantes derivadas de mirar directamente al Sol pueden tardar horas o incluso días en manifestarse y presentan síntomas como visión borrosa, manchas o distorsión de las imágenes. Por eso algunos servicios sanitarios mantienen la vigilancia. Navarra, por ejemplo, ha reforzado durante los tres días posteriores al eclipse el personal de enfermería de Oftalmología del Hospital Universitario ante un posible incremento de las pruebas de tomografía de coherencia óptica.

Los ojos no fueron los únicos damnificados de la noche en pleno día. En Galicia, el 061 registró 19 atenciones vinculadas al dispositivo: seis caídas, tres crisis de ansiedad, un mareo, un síncope y ocho consultas sin síntomas. Ocho personas necesitaron traslado hospitalario. En la Comunidad Valenciana hubo también contusiones y lipotimias, y Navarra atendió golpes de calor en algunos puntos de observación.

Un joven subido a un tren

La anécdota más aparatosa ocurrió en Altafulla, Tarragona. Un joven se encaramó junto a otras personas a unos vagones ferroviarios para conseguir una posición privilegiada desde la que observar el fenómeno. La proximidad de la catenaria obligó a intervenir a los Mossos d’Esquadra y, durante la actuación, cayó desde uno de los vagones y tuvo que ser trasladado al hospital.

Cataluña permite medir también la extraordinaria presión que supuso reunir a tantísima gente fuera de casa. Durante el 12 de agosto se registraron 17.216 urgencias entre hospitales y dispositivos de Atención Primaria urgente, un 12,2% más que el mismo día de la semana anterior. En Terres de l’Ebre el aumento alcanzó el 27,9% y en Camp de Tarragona, el 24,2%. Pese a ello, la capacidad asistencial no llegó a verse comprometida.

En otros lugares la jornada fue mucho más tranquila. Castilla y León, pese a ser uno de los grandes escenarios del eclipse, contabilizó únicamente diez incidencias sanitarias leves relacionadas con molestias oculares, mareos, deshidratación o caídas. En Salamanca no se registró ninguna. Hubo además dos montañeros extraviados durante el eclipse en León, que tuvieron que ser rescatados.

Otras emergencias

Cuando reapareció el Sol comenzó otro fenómeno previsible. Todo el mundo quiso regresar a casa al mismo tiempo. Las carreteras registraron retenciones y determinados puntos soportaron una presión extraordinaria. La DGT había calculado antes del eclipse que la búsqueda de la franja de totalidad podía generar entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales, con incrementos del tráfico de entre un 30% y un 100%.

LLEIDA, 12/08/2026.- Lleida vive este miércoles el eclipse de sol más multitudinario desde el barrio de los Magraners, uno de los puntos habilitados por la Paeria. EFE/ Álex López.
Lleida vive este miércoles el eclipse de sol más multitudinario desde el barrio de los Magraners, uno de los puntos habilitados por la Paeria.
EFE/ Álex López.

En Baleares, donde más de 2.100 efectivos formaron parte del operativo, el 112 gestionó 2.340 llamadas y 46 incidentes vinculados al eclipse, entre ellos accidentes de tráfico, emergencias médicas, personas extraviadas y percances en zonas costeras y urbanas. El Govern, no obstante, considera que el dispositivo funcionó correctamente.

Algo parecido ocurrió en Navarra. Allí se habían movilizado 1.165 efectivos, activado el nivel 2 del Plan Territorial de Protección Civil y restringido temporalmente el tráfico por pistas forestales y caminos rurales. Por primera vez, además, se utilizó el sistema ES-Alert para enviar a los teléfonos móviles recomendaciones sobre incendios y movilidad.

La mañana siguiente, el Gobierno navarro hablaba de “jornada memorable”. El 97% de las entradas para sus puntos oficiales de observación se había vendido; 3.731 espectadores procedían de 42 países, 11.196 coches habían reservado aparcamiento y más de un millar de personas utilizaron el Eklipsebus. Una movilización gigantesca que terminó sin incidencias relevantes.

La resaca en euros

Durante unos días, el eclipse alteró la economía de una parte de la España interior. Pueblos acostumbrados a contar con los dedos cada visitante recibieron astrónomos, familias, turistas y cazadores de eclipses llegados de medio mundo. Hoteles y casas rurales colgaron el completo y encontrar alojamiento a última hora se convirtió en algunos destinos en una pequeña odisea.

El producto del verano fueron las gafas de cartón con filtros homologados. Solo el Gobierno y la ONCE habían anunciado el reparto gratuito de dos millones de unidades, a las que se sumaron las comercializadas por ópticas, farmacias y otros establecimientos. En Navarra se distribuyeron decenas de miles entre puntos de observación, municipios, residencias y entidades sociales.

Ahora millones de esas gafas acabarán probablemente olvidadas en un cajón. Aunque no conviene tirarlas: el 2 de agosto de 2027 España tendrá otra cita con un eclipse total y el 26 de enero de 2028 llegará uno anular. Es solo el comienzo del denominado trío de eclipses que atraviesa España entre 2026 y 2028.

Una de las grandes incógnitas era cómo respondería el sistema eléctrico cuando desapareciera repentinamente buena parte de la radiación solar. En el momento del fenómeno, la fotovoltaica suponía aproximadamente el 35,5% de la generación eléctrica y su producción cayó de unos 16.000 MW a apenas 500. El descenso fue compensado principalmente con ciclos combinados e hidráulica y no hubo problemas de suministro. Tampoco las telecomunicaciones registraron incidencias relevantes pese a la concentración de millones de teléfonos grabando, fotografiando y enviando imágenes simultáneamente.

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