Con una estación de Atocha inusualmente vacía para ser un miércoles laborable, nos disponemos a coger el tren que hace el trayecto Madrid – Zaragoza – Barcelona. Es uno de los viajes más frecuentes que se registran a diario, pero hoy no es un día cualquiera.
El murmullo de la estación es mucho más bajo, más aún cuando en las pantallas se reflejan todos los trenes cancelados a Andalucía, como consecuencia del trágico accidente del domingo por la noche en Adamuz. Tras pasar el control, los viajeros se encuentran con lazos negros en señal de luto desde las pantallas publicitarias de Adif.
Retrasos en las salidas
A pesar de la normalidad aparente en los accesos a las vías y de la puntualidad del embarque, el tren espera en la vía 1 más de veinte minutos. La salida prevista para las 10:27h no se produce hasta las 10:50. Así también ha ocurrido con otro de los trenes anteriores hacia el mismo destino.

Una vez se inicia la marcha, el interventor anuncia por la microfonía del tren que “como consecuencia del accidente ferroviario en Adamuz del domingo y de Gélida ayer noche, Adif ha decidido la limitación temporal de velocidad en ciertos tramos, y por esa misma decisión no se superarán los 230 kilómetros por hora“. Además, comunican que “no es posible facilitar la hora exacta de llegada” y que esa información nos la irán compartiendo a lo largo del trayecto.
Un minuto de silencio
Para finalizar, se ruega “un minuto de silencio en recuerdo a las víctimas”. El silencio es sepulcral por mucho más que un minuto, que sólo se ve interrumpido por algún sonido de mensaje de algún móvil y el propio traqueteo del tren.
Algunos informan tímidamente de la nueva hora de llegada a Barcelona, aunque no ha sido aún confirmada, se prevé por lógica que sea más de una hora después de la prevista.

“Sé que no va a pasar nada, pero estoy intranquila”, nos comenta una pasajera. “Mal día hoy para viajar en tren”, asiente otra con resignación.
El ambiente es denso, triste y raro, normal por otra parte, imposible de desvincularse de la imagen fatídica de la gran tragedia ferroviaria ocurrida hace menos de 72 horas.
46 minutos de retraso
De nuevo, la megafonía anuncia los retrasos definitivos. La limitación de velocidad cambia la hora de llegada, de las 13:19h que tenía prevista este trayecto a las 14:05h. 46 minutos de retraso que en principio no serán bonificados debido a las causas de fuerza mayor que apuntan desde Renfe.

