España afronta una nueva semana marcada por un fuerte contraste meteorológico. Después de un lunes y un martes dominados por el sol y por temperaturas claramente superiores a las habituales para mediados de septiembre, una vaguada cambiará el tiempo a partir del miércoles 16 y favorecerá la aparición de tormentas en diferentes comunidades.
El episodio no se presenta, por ahora, tan intenso ni generalizado como el temporal mediterráneo de la semana pasada. Sin embargo, algunas de las tormentas podrán descargar con fuerza de manera localizada, especialmente durante la tarde del miércoles y en puntos del este peninsular, Cataluña y Baleares.
El cambio vendrá acompañado además por un desplome de las temperaturas en la mitad norte, donde algunas zonas podrían perder hasta 12 grados en apenas 24 horas.
El miércoles aumentará la inestabilidad en el este de España
La responsable del cambio será una vaguada, una extensión de aire frío en altura asociada a una ondulación hacia el sur del chorro polar. Su llegada aumentará la inestabilidad atmosférica después de dos jornadas prácticamente veraniegas.
Durante el miércoles habrá precipitaciones débiles o moderadas de carácter orográfico en la vertiente cantábrica y los Pirineos. El escenario será diferente durante la tarde, cuando el calentamiento diurno favorecerá el crecimiento de nubes de evolución en diferentes zonas del interior.
Las previsiones actuales sitúan chubascos y tormentas en las sierras orientales de Andalucía, el este de Castilla-La Mancha, Teruel y el interior de la Comunidad Valenciana. Algunos de estos núcleos podrán alcanzar intensidad fuerte de forma puntual.
La Comunidad de Madrid también podría quedar afectada por algún chubasco, aunque la posibilidad es todavía más incierta y dependerá de la posición definitiva de la vaguada y de la evolución de las masas de aire durante las próximas horas.
Cataluña y Baleares, entre las zonas a vigilar
Otro de los puntos sensibles estará entre el nordeste peninsular y Baleares. La entrada de vientos del norte y nordeste favorecerá una zona de convergencia en el Mediterráneo occidental que puede estimular la formación de tormentas localmente fuertes.
El litoral central catalán y Girona aparecen entre las áreas donde los chubascos pueden adquirir mayor intensidad. Posteriormente, la inestabilidad podría desplazarse hacia el mar y alcanzar el norte de Baleares.
No se espera, con la información disponible actualmente, un episodio de precipitaciones tan generalizado como el registrado hace unos días, cuando las lluvias torrenciales provocaron numerosas incidencias en el Mediterráneo. La principal característica de las nuevas tormentas será su distribución irregular: localidades relativamente próximas pueden registrar cantidades de lluvia muy diferentes.
El jueves continuará cierta inestabilidad en el litoral catalán, el golfo de Valencia, Baleares y las sierras del este de Andalucía, aunque las precipitaciones tenderán en general a perder intensidad.
Las temperaturas caerán hasta 12 grados en el norte
El cambio de tiempo tendrá una segunda consecuencia especialmente llamativa. Antes de la llegada de las tormentas, España vivirá todavía dos jornadas con temperaturas muy elevadas para la época.
El martes será previsiblemente el día más caluroso de la semana. Las máximas podrán superar los 36 ºC en zonas de Madrid, Toledo, Zaragoza, Lleida, Cáceres, Badajoz, Ciudad Real, Sevilla y Córdoba, además de diferentes sectores de los valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro.
Todo cambiará el miércoles en el norte. La entrada de una masa de aire mucho más fresca puede provocar descensos de hasta 12 ºC en las temperaturas máximas. Castilla y León y el valle del Ebro podrían quedarse por debajo de los 27 ºC, mientras que en la vertiente cantábrica los termómetros apenas alcanzarían entre 19 y 21 ºC en algunos puntos.
Ciudades como Oviedo, Santander, Bilbao, Vitoria o Pamplona podrían registrar máximas inferiores a 22 ºC. El contraste será enorme respecto a las temperaturas casi estivales de las jornadas anteriores.
El calor resistirá en el sur de la Península
El descenso térmico no llegará con la misma intensidad a toda España. Mientras el norte experimentará un ambiente mucho más otoñal, el calor continuará siendo intenso en el sur.
Los valles del Guadiana y del Guadalquivir podrán conservar valores próximos o superiores a los 35 ºC, creando una Península dividida entre temperaturas relativamente frescas en el Cantábrico y condiciones todavía plenamente estivales en Andalucía y Extremadura.
Después del jueves, el tiempo tenderá a estabilizarse en gran parte del país. Viernes y sábado serán jornadas más tranquilas, aunque todavía podrían aparecer algunos chubascos en el litoral de Cataluña, Baleares y la Comunidad Valenciana.
El domingo quedaría cierta inestabilidad residual en estos mismos sectores. El escenario, en cualquier caso, continuará ajustándose conforme se acerque el miércoles. La posición exacta de una vaguada puede cambiar considerablemente dónde terminan descargando las tormentas más intensas, por lo que será necesario seguir las sucesivas actualizaciones meteorológicas durante las próximas horas.

