La española Juana Rivas ha declarado este jueves ante el Tribunal de Cagliari (Italia) que su exmarido Francesco Arcuri, acusado de maltrato a los hijos de ambos, golpeaba, escupía y les dedicaba insultos como “bastardos”: “Los dos me decían que iban a morir”.
Juana Rivas ha prestado declaración en la audiencia del juicio contra su exmarido por presunto maltrato a los hijos de ambos que se celebra en Cagliari, donde también testifica su hijo mayor Gabriel. Una sesión en la que también está presente Francesco Arcuri.
A petición de la Fiscalía española ha testificado detrás de un biombo y ha comenzado su declaración contando desde el principio su relación con Arcuri desde que se conocieron en Londres, una etapa en la que le “boicoteaba” la vida “sin parar”: “A mí nunca me había escupido un adulto en la cara, pero él lo hacía”.

Tras relatar el convulso vínculo que ambos tuvieron durante años y después de que la autoridad española decretara la vuelta de sus hijos con Arcuri a partir de 2017, Rivas ha expuesto el presunto maltrato de Arcuri a sus hijos, a quienes, siempre según su versión, gritaba, escupía y golpeaba.
“Ellos me decían que su padre ponía una cara inexpresiva, una cara que hacía parecer que no hubiera una persona. Me contaban que se volvía loco por cosas normales”, ha afirmado, para agregar que “yo siempre traté de restar importancia a esos relatos hasta que empecé a ver las cosas por mí misma”. Por ejemplo, Arcuri decía a sus hijos, que eran “un pedazo de mierda” como su madre y que eran “pequeños bastardos”: “Das asco como tu madre”, ha subrayado Rivas.
En algunos momentos el juez ha tenido que pedir a Rivas que rebajara la intensidad de sus declaraciones. A las preguntas de la defensa de Arcuri, en las que se ha cuestionado por qué no había realizado las denuncias antes, Rivas ha declarado que quería proteger a los niños y poder pasar tiempo con ellos. “¿Cómo hago para jugar con mis hijos, abrazarlos y quedarnos tranquilos? No quería ir a denunciar. Nadie me escuchaba y estábamos destrozados”, ha añadido.
En la causa que se sigue en Italia, y que es independiente del proceso que se lleva a cabo en España sobre este caso, el italiano Arcuri está acusado de maltrato físico y psicológico a los hijos. El menor de ellos vive actualmente con el padre en el municipio sardo de Carloforte.

Golpes y tirones del pelo
El hijo mayor de Juana Rivas y Francesco Arcuri, Gabriel, ha acusado a su padre de hacerle vivir “un infierno” en el que temió por su vida y por la de su hermano menor, al declarar ante el tribunal de la ciudad italiana de Cagliari.
Gabriel, de 19 años, ha declarado como testigo en el proceso. Durante su intervención, Gabriel ha relatado varios episodios en los que ha acusado a su padre de haberles golpeado violentamente, insultado y escupido tanto a él como a su hermano Daniel, especialmente durante 2019, cuando vivían los tres juntos el en el municipio sardo de Carloforte.
Por ejemplo, según su testimonio, un día Arcuri comenzó a golpearlo y a tirarle del pelo mientras viajaban en coche a bordo de un ferri. En medio de la agresión, impactó su cabeza contra la puerta del vehículo al tiempo que lo sacudía y le profería insultos.
Otro de los presuntos hechos que ha referido se produjo cuando su hermano Daniel habría sido agredido con la alcachofa de la ducha, motivo por el cual intervino, llegando a temer por la vida de ambos. Esta versión la ha ratificado tras serle mostradas una imagen de la lesión que presentaba su hermano posterior a este suceso.
