Prendes: “El 100% de las mujeres que han denunciado una violación no la volvería a denunciar”

La fiscal contra la Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado exige reforzar las unidades forenses integrales y adaptar el sistema judicial para evitar la revictimización de las mujeres

La fiscal de Sala coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado, María Eugenia Prendes. Archivo/EFE

La fiscal de Sala coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado, María Eugenia Prendes, ha reclamado que las unidades de valoración forense integral (UVFI) son “absolutamente necesarias en todos los juzgados” y todavía, “dependiendo de los territorios”, en algunos no están totalmente operativas y en otros “están tan sumamente saturadas que es imposible pedir un informe”.

Así lo ha señalado durante su intervención en el Foro SER Cantabria, donde ha pedido hacer un esfuerzo para que estén en marcha “en todas las comunidades autónomas y en todos los juzgados” y ha explicado que estas unidades están integradas por médicos forenses, psicólogos, un trabajador social, médico y psicólogo, con el objetivo de que elaboren  informes conjuntos sobre la situación de la víctima, su entorno y la posible existencia de menores, así como sobre el riesgo de reincidencia del agresor para poder actuar.

Un “calvario procesal” para las mujeres

La fiscal ha subrayado la importancia de estos equipos para ofrecer una valoración integral y coherente, que permita a los jueces adoptar medidas más ajustadas a cada caso y mejorar la protección de las víctimas. En algunos casos que cada profesional haga su trabajo independiente pueda ralentizar el proceso: “Te encuentras con tres informes que pueden ser hasta contradictorios” o en los que están saturados, pedir un informe supone “retrasar la causa seis meses mínimo, y los tiempos de los menores desde luego no son ni física ni emocionalmente los tiempos de la Justicia”.

Durante su intervención, también ha puesto el foco en la experiencia de las mujeres dentro del sistema judicial, señalando que denunciar supone, en muchas ocasiones, entrar en un “territorio hostil” e iniciar un “calvario procesal”. En este sentido, ha advertido de que el procedimiento puede derivar en situaciones de revictimización de las víctimas.

También ha lamentado que, todavía a día de hoy cuando una víctima llega a los juzgados “tiene que soportar caras de incredulidad cuando no alguna risita”. De hecho, ha aludido a informes que indican que el 100% de las mujeres que han denunciado una violación no la volverían a denunciar, algo “demoledor” porque “estamos ofreciendo una batería de herramientas o de soluciones que realmente están muy lejos de lo que de ellas realmente quieren y necesitan”.

“Las mujeres no confían en la Justicia porque la Justicia no confía en las mujeres”, ha subrayado.

Analizar si España está siendo “eficaz”

Por ello cree que, como operadores judiciales, no solo se les debe ofrecer un “rostro amable”, sino también hacer una adaptación de los tiempos y del lenguaje, y “no presuponer que la mujer que tenemos enfrente sabe como nosotros todo lo que va a pasar después”.

La fiscal ha incidido en que, aunque España cuenta con una normativa pionera en materia de violencia de género y ha liderado la lucha contra esta lacra ” en todos los países del mundo”, cree que “hay que hacer también autocrítica y ver si realmente estamos siendo eficaces o nos hemos quedado atrás”, porque, afirma, “ha habido avances, pero se esperaba una auténtica revolución que todavía no ha llegado”.