Entrevista

Julia Gómez Cora, productora del musical ‘SIX’: “El público es el séptimo integrante de esta banda”

La empresaria argentina presenta 'SIX' en el Teatro Gran Vía y nos habla del reto de adaptar el fenómeno en su primera versión en español, de lo que se priorizó en el casting y del desafío de conseguir una experiencia distinta en cada función

Julia Gómez Cora, productora del musical 'SIX'.
Julia Gómez Cora, productora del musical 'SIX'.

Si alguna vez has puesto un pie en Madrid, aunque sea como turista, es muy probable que hayas experimentado de alguna manera el trabajo de Julia Gómez Cora. Esta empresaria nacida en Buenos Aires en 1971 es una de las principales responsables de que musicales como Mamma Mia!, La bella y la bestia o El rey león hayan llegado a la capital española en nuestro idioma.

La productora teatral, que acumula más de tres décadas de experiencia, pasó cerca de la mitad de su carrera como CEO de Stage Entertainment, compañía responsable de superproducciones como las anteriores, además de Cabaret, Jesucristo Superstar, Los Miserables, Anastasia o El guardaespaldas.

Ahora trae a Madrid SIX, el fenómeno musical protagonizado por las seis esposas de Enrique VIII que ha conquistado Edimburgo, Londres y Broadway, además de girar por Estados Unidos y llegar a lugares como Australia, Tokio y Seúl. El proyecto, concebido originalmente como una obra estudiantil por Lucy Moss y Toby Marlow, ya pasó por Barcelona de la mano de Gómez Cora, aunque entonces lo hizo en su versión original.

Madrid acoge ahora la primera versión íntegramente en español, una producción réplica del montaje original que cuenta con Gara Roda como directora residente. Antes incluso de levantar el telón, sus seis protagonistas ya han podido escucharse juntas en “Ex-Wives / SIX”, el primer single oficial del musical grabado en castellano, publicado a finales de mayo como anticipo de esta nueva adaptación.

Las funciones comenzaron el pasado sábado en el Teatro Gran Vía, con estreno oficial el día 17 y una temporada limitada hasta el 8 de noviembre. Tras visitar uno de sus ensayos, hablamos con la empresaria que ha hecho posible esta producción sobre los retos de adaptar una obra con un fandom tan consolidado, las particularidades de un casting en el que el baile funcionó como primer filtro y su objetivo de construir en España un «Queendom» propio.

Imagen de una producción de 'SIX'.
Imagen de una producción de ‘SIX’.
Pamela Raith

SIX se ha representado ya en 16 países y ha tenido producciones en idiomas locales como el coreano y el japonés. ¿Por qué hemos tenido que esperar hasta 2026 para ver la primera versión en español?

No hemos tardado tanto. De hecho, aquí todavía es un musical bastante desconocido. Te voy a decir una cosa: somos el primer país de Europa que lo hace en su propio idioma. Es cierto que se ha hecho en Holanda, Alemania e incluso Italia, pero en todos esos países llegó la gira inglesa. Como ocurrió en Barcelona: era la gira inglesa, que fue de Manchester a Liverpool y pasó por Barcelona, Trieste o Ámsterdam. Pero en ningún país europeo se había hecho una versión local. Así que somos el primer país de Europa, y Madrid la primera ciudad europea, que hace su propia versión. De hecho, van a venir productores de todos esos países porque quieren ver qué pasa y cómo funciona para poder hacerlo después en sus mercados. Piensa también que se estrenó en 2019 y que después tuvimos una pandemia que afectó muchísimo a nuestro sector. Prácticamente deberíamos tachar 2020 y 2021 del calendario. No fue hasta 2022 cuando el teatro empezó realmente a respirar y salir del agujero. A partir de ahí llegó Broadway, que siempre es el paso lógico, y después los países anglosajones, que trabajan en el mismo idioma en el que se creó el musical. En idiomas distintos del inglés se hizo en Corea y en Japón. Así que el español llega, en realidad, entre los primeros.

Fotografía del ensayo de 'SIX'.
Fotografía del ensayo de ‘SIX’.

Esta producción se presenta como una réplica de la original. ¿Qué margen tenéis realmente para hacer que SIX funcione para un público español sin alterar una fórmula que internacionalmente está tan controlada?

En este caso concreto, SIX es una réplica. ¿Qué quiere decir eso? Que, por ejemplo, el Wicked que ves en Madrid no es una réplica, sino una adaptación local de un director que, de hecho, no puede copiar nada del original. A mí me encantó la versión que vi en Londres y quería hacer exactamente eso, pero adaptado al español. Así que, como bien dices, el trabajo consiste en adaptar adecuadamente para conseguir que lo que sucede en Londres suceda también en Madrid. El primer trabajo fue la adaptación. Hicimos un casting con distintos adaptadores que creíamos que podían tener el tono, porque no es lo mismo adaptar My Fair Lady que adaptar SIX, y menos todavía un musical escrito hace tan poco tiempo. Yo siempre cuento que, normalmente, en los musicales que he hecho, los compositores originales están muertos. Aquí no solo están vivos, sino que tienen treinta años, están muy presentes, son muy activos en redes y lo supervisan todo. Nos han mirado cada palabra y cada coma porque es su creación y entienden mejor que nadie su propio bebé. Encontramos un equipo estupendo y llevan más de un año trabajando, con muchas idas y vueltas con las autoras. Se hace una adaptación y después se vuelve a traducir al inglés para que ellas puedan comprobar qué se está diciendo en un idioma que no conocen y verificar que mantiene el espíritu del original.

Por ejemplo, en este musical hay muchísimas referencias a canciones del pop contemporáneo que allí son conocidas y aquí no necesariamente. Teníamos que conseguir el mismo efecto, pero con canciones reconocibles para el público español. Y lo mismo ocurre con determinados personajes o referencias locales cuando corresponde. Es un trabajo muy difícil porque, además, el español necesita muchas más palabras para contar lo mismo que el inglés. Tenemos género masculino y femenino, palabras más largas… Y al mismo tiempo hay que mantener la rima, la métrica musical y, sobre todo, la conexión. Tienes que entrar en la historia, entenderla y sentirte identificada. Y después está el trabajo de casting. Una de las reivindicaciones de este musical no es únicamente el empoderamiento femenino a través de dar voz a personajes que no la tuvieron, sino también la diversidad en el escenario. Las autoras estaban cansadas de ver siempre los mismos estereotipos y quisieron que el reparto se pareciera más a la sociedad actual. Creo que ese es también uno de sus éxitos entre el público: alguien puede mirar al escenario, ver a una chica gordita que baila y pensar que se parece a ella. Ya no sientes a los personajes tan alejados de ti. Y luego, aunque la historia trate sobre Enrique VIII, al final estas mujeres están hablando de sus ex. Y todos hemos tenido un ex en nuestra vida, ¿no?

Fotografía del ensayo de 'SIX'.
Fotografía del ensayo de ‘SIX’.

Hay más de 250 intérpretes que han encarnado ya a estas seis mujeres en todo el mundo. ¿Qué buscabais específicamente en las seis actrices españolas para que no fueran simplemente copias de repartos anteriores?

El casting lo hace el equipo creativo original. Como viste en los ensayos, viene todo el equipo original a montar la producción aquí. Por supuesto, trabajan de la mano de la producción local —en este caso, conmigo—, porque nosotros podemos aportarles información sobre nuestra cultura y sobre qué puede funcionar o no. Pero quienes mejor conocen el espectáculo y saben exactamente qué buscan son ellos. Y, a diferencia de otros musicales, aquí no vienen a hacer un copy-paste de repartos anteriores. Sí saben qué necesitan, pero este musical tiene una dificultad especial: tienes que dominar muy bien las tres disciplinas. Tienes que bailar muy bien; de hecho, el primer corte del casting era el baile y no el canto, como ocurre en la mayoría de los musicales. Había voces maravillosas que, si no superaban la prueba de baile, ni siquiera tenían la oportunidad de cantar.

Después venía el canto, luego la interpretación y, finalmente, la personalidad. Tienen que representar a esas reinas, pero también tienen que ser divas del pop. Necesitan una energía, una personalidad y una presencia escénica muy potentes. Y además tienen que ser distintas entre sí, pero conectar entre ellas y con el público. La directora lo dijo muy claramente: el público es el séptimo integrante de esta banda. La participación es muy importante, casi como en un concierto de Shakira. Así que buscamos esa conexión con el público, la conexión entre ellas y la diversidad. Y después está cada personaje: la directora siempre dice que el 50 % lo aporta la propia personalidad de la actriz. Eso hace que una de las cosas interesantes del espectáculo sea que ninguna función resulte exactamente igual a otra. Dependiendo de quién interprete cada papel, esa actriz aporta algo propio que será distinto de lo que aporte otra la noche siguiente.

En Londres lleva años agotando entradas y cuenta con un fandom digital enorme. ¿Qué tiene que pasar en Madrid para que consideréis que la apuesta ha funcionado?

Que la gente se anime y rompa prejuicios. Creo que es un espectáculo para un público muy amplio, también en términos de edad. Lo que espero que suceda —y ya empezó a ocurrir con el single— es que ese fandom español empiece a crecer, quiera venir y quiera repetir. Que haya gente que venga más de una vez porque quiera ver todas las combinaciones posibles de reinas sobre el escenario. Creo que el hecho de que mucha gente no espere nada porque conoce muy poco el musical hará que la sorpresa sea todavía mayor y que la experiencia al salir del teatro sea más fuerte. Espero que eso suceda también aquí. Para mí, esa será la señal de que lo hemos logrado.

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