¿Cuántas profesiones hay “esenciales”, como las llamaban en tiempos de pandemia, y que, sin embargo, son poco admiradas o valoradas, o simplemente, poco contempladas? Los enfermeros son esos uno de tantos colectivos de “héroes de la puerta de al lado”. Mi amiga Bárbara, fisioterapeuta en un conocido hospital de cuidados paliativos de Madrid siempre lo dice: “Admiro muchísimo el trabajo de los enfermeros”. Y no le falta razón.
No es casualidad que más de 15.000 enfermeras y enfermeros enfermeras de Nueva York estén hoy en huelga para exigir mejoras laborales, o que recientemente haya tenido lugar en España una huelga de cuatro jornadas convocada por los sindicatos de médicos y enfermeros para protestar contra la administración por la reforma del estatuto marco, en concreto, los enfermeros rechazan la inacción del gobierno español para actualizar el estatuto marco, que está debilitando el sistema sanitario, precarizando al personal y poniendo en riesgo la calidad asistencial.

Turno de guardia narra la historia de Floria, enfermera que trabaja con gran dedicación y profesionalidad en el ala quirúrgica de un hospital suizo. Nunca comete un error, siempre escucha a sus pacientes incluso en las situaciones más estresantes y siempre está disponible de inmediato en caso de emergencia. Pero en la dura, y muchas veces impredecible, realidad diaria del hospital las cosas pueden ser diferentes. A pesar de mantenerse a raya en situaciones de estrés “habituales” como esta, la cinta se enfoca en un momento que supera las condiciones “normales” a las que los enfermeros están acostumbrados.
Un día, Floria llega para trabajar en el turno de noche, la sala de urgencias está completamente llena y solo están dos enfermeras en ese turno y una joven estudiante de prácticas. A pesar del ritmo frenético, parece que Floria alcanza a duras penas a atender a todos los pacientes, pero comete un desastroso error y el turno amenaza con desbaratarse por completo. Comienza una angustiosa carrera contrarreloj.

La película adquiere un ritmo expedito que va in crecescendo a medida que se complica la trama, totalmente necesario y conveniente, frenético por momentos, muy afín a las series y producciones audiovisuales que inundan nuestra plataformas y redes sociales. Con advertencia a espectadores sensibles y aprehensivos sobre alguna escena concreta, la cinta es un fiel reflejo de la realidad que se impone en un severo turno de guardia para dos enfermeras que sobrellevan la carga de al menos siete pacientes con sus particulares demandas. El tono es prácticamente como el de un documental, con rápidos movimientos de cámara, planos muy centrados en la protagonistas y en los rostros de los personajes, algo que refuerza y transmite con fuerza la nebulosa en la que se ven envueltos los trabajadores sanitarios en su día a día. Destacable interpretación de Leonie Benesch, a la que conocemos por September 5 y Sala de profesores o El quinto día, quien atestigua con solemnidad y honestidad el estado de ánimo que, inevitablemente, aflora de una situación tan precaria.
Petra Biondina Volpe
La realizadora y guionista Petra Biondina Volpe, nacida en Suiza en 1970, se enfoca en temas humanos, con una narración sensible y profunda, lo que le ha ganado elogios en la crítica y el público. Su filmografía emprende una definida presencia en el circuito internacional de festivales, cosechando premios y participando en los eventos más relevantes del cine mundial, lo que subraya su creciente importancia en la escena cinematográfica.

Turno de Guardia es su segundo largometraje como directora y guionista, habiendo trabajado en la escritura o la realización de diez cintas más. En el 2015 escribió el guion de Heidi, la película más taquillera a nivel mundial de la historia del cine suizo. Con El Orden Divino, película que exploraba la liberación sexual femenina con el referéndum para el voto femenino en 1971 en Suiza presentada en el Festival de Tribeca del 2017, consiguió tres premios de la Academia del Cine Suizo, Mejor Guion, Mejor Actriz y Mejor Actriz de Reparto.
Se trata de una coproducción Suiza-Reino Unido, con la fotografía y la música a cargo de dos mujeres: la alemana Judith Kaufmann (From Hilde With Love, Sala de profesores) y la pianista francesa Emilie Levienaise-Farrouch, compositora de la banda sonora original de la serie The Agency y del drama amoroso Desconocidos, protagonizado por Andrew Scott y Paul Mescal.

En breve, se preestrenará su segundo largometraje, Frank & Louis, en el Festival de Cine de Sundance (22 enero-1 febrero), una historia que aborda la situación especial de algunos presos, en concreto, los que padecen Alzheimer y demencia. Lo que comienza como un intento egoísta de obtener la libertad condicional se convierte en un vínculo profundo y transformador con su compañero de prisión, Louis, que le ofrece a Frank un atisbo de redención en un lugar implacable.


