Aniversario

38 años de la iniciativa que permitió a la mujeres ingresar en las Fuerzas Armadas

El real decreto-ley aprobado en 1988 no hizo efectiva la plena incorporación de la mujer en las FFAA. Los 24 destinos a los que podía optar eran, entre otros, el Cuerpo Jurídico del Ejército de Tierra o la Escala de Directores Músicos del Ejército, pero no a la Escala de Cuerpo y Marinería

Fotografía de las mujeres cadetes que ingresaron por primera vez en la historia en la Academia General Militar de Zaragoza paseando con sus compañeros por las calles de la ciudad en 1988.
EFE

Han transcurrido 38 años desde que el Gobierno dictó el real decreto-ley que permitió a las mujeres acceder a las Fuerzas Armadas. Un relevante paso con el que se avanzó en el cumplimiento del artículo 14 de la Constitución española, el cual promulga la igualdad de los españoles ante la ley independientemente de su sexo.

Aquel acontecimiento legislativo, impulsado por el Gobierno de Felipe González, dio paso a que, casi cuatro décadas después, 15.000 mujeres formen parte de las Fuerzas Armadas españolas actualmente. Si bien es cierto, como informa el Ministerio de Defensa, no fue hasta septiembre de 1988 cuando se incorporaron las primeras 26.

Además, según reflejó la publicación del BOE, la aprobación del texto no supuso la plena incorporación de la mujer en las Fuerzas Armadas. Los 24 cuerpos y escalas a los que podía optar eran, por ejemplo, el Cuerpo Jurídico del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, el Cuerpo de Veterinaria Militar, la Escala de Directores Músicos del Ejercito de Tierra o el Cuerpo de Farmacia del Ejército de Tierra. Sin embargo, no podía acceder a la Escala de Cuerpo y Marinería.

El debate parlamentario

Es cierto que el real decreto-ley publicado en el BOE el 23 de febrero de 1988 debía ser refrendado por el Congreso, tal y como establece el artículo 86 de la Carta Magna. Y así fue. La votación se celebró escasos días después; el 10 de marzo concretamente. De los 259 diputados presentes aquel día en la Cámara Baja, 163 dieron su visto bueno a la iniciativa legislativa del Ejecutivo socialista, 76 se abstuvieron y 20 votaron no.

El real decreto fue defendido por el entonces ministro de Defensa Narcís Serra. Quien posteriormente sería vicepresidente del Gobierno explicó que dicha medida adoptaba el modelo “más progresivo” y el que “más nítidamente iguala en capacidades a la mujer con el hombre en el seno de las Fuerzas Armadas” en comparación con los de otros países del entorno de España.

Serra explicó en el Congreso que con el real decreto presentado aquel día “avanzamos de forma definitiva en el camino de equiparar a todos los ciudadanos ante la ley, haciendo realidad el derecho de la mujer a elegir libremente su profesión“.

Entre los diputados que mostraron su negativa al texto legislativo destacó Ramón Tamames. El entonces parlamentario de Izquierda Unida señaló que tramitar esta cuestión a través de un real decreto-ley iba en contra del artículo 86 de la Carta Magna, ya que ello “afecta al ordenamiento de una de las instituciones básicas del Estado (las Fuerzas Armadas)”. Cabe recordar que dicho precepto constitucional especifica que estas disposiciones legislativas “no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado”.

Asimismo, Tamames rechazó la iniciativa debido a su postura antibelicista. El diputado echó en cara al Ejecutivo de González que “en vez de tratar de dibujar un escenario sin ejércitos, sin fuerzas armadas, con distensión, lo que quieren ahora es introducir definitivamente a la mujer en esa malla, hacerla más tupida y crear las condiciones de una militarización de la sociedad para que luego vengan otras cosas“. “Realmente, detrás de este real decreto-ley no está el propósito de paz y seguridad que tantas veces se pregona por el Gobierno”, añadió.

Las cifras actuales

Según reflejó el Observatorio de la vida militar en su última Memoria-Informe de 2024, la proporción de efectivos en activo hombres y mujeres es de 86,9% por 13,1%. Unos porcentajes que se traducen de la siguiente manera: ellos son 101.448 y ellas 15.291. En el caso de la representación femenina, cabe destacar que esta ratio ha aumentado en una décima con respecto al año pasado porque 2024 finalizó con un incremento de 119 mujeres.

Conmemoración de los 30 años de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas.
Ministerio de Defensa

Con respecto a la distribución por sexos en las diferentes ramas de las Fuerzas Armadas, es en los Cuerpos Comunes -el Cuerpo Jurídico, de Intervención, de Sanidad y de Músicas- donde más mujeres hay, con una proporción de un 37,75% por un 62,25% de hombres. En el Ejército de Tierra, a 1 de enero de 2025, ellos son un 88,69% y ellas un 11,31%; en el Ejército del Aire y del Espacio los hombres suponen un 85,44%, mientras que las mujeres un 14,56%. Por su parte, la proporción en la Armada es de 85,52% por 14,48%.