Escribano Mechanical & Engineering ha dado un nuevo paso en su expansión internacional mediante la constitución de una empresa conjunta con EDGE, uno de los grandes grupos tecnológicos y de defensa de Emiratos Árabes Unidos. La alianza, formalizada durante la feria Eurosatory de París, nace con una cartera comercial prevista de 1.725 millones de dólares, cerca de 1.500 millones de euros al cambio actual.
La cifra no corresponde al precio pagado por ninguna de las dos compañías ni a la valoración de la nueva sociedad. Representa el volumen de oportunidades y pedidos comerciales que ambas empresas esperan canalizar mediante la joint venture. En febrero, cuando se anunció inicialmente el acuerdo, la previsión era de 1.500 millones de dólares. Cuatro meses después, el cálculo ha crecido un 15%.
La sociedad comenzará a operar previsiblemente durante el último trimestre de 2026 y tendrá como objetivo fabricar y comercializar sistemas de armas para clientes internacionales. La producción se repartirá entre España y Emiratos Árabes Unidos, con transferencia tecnológica y participación industrial de ambos países.
Una alianza formalizada en Eurosatory
El acuerdo definitivo se ha firmado en Eurosatory, una de las principales ferias internacionales dedicadas a la defensa terrestre y aérea. La cita de París ha servido para establecer las reglas de funcionamiento de una alianza que Escribano y EDGE habían adelantado a finales de febrero.
La firma corrió a cargo de Omar Al Zaabi, presidente de la división comercial de EDGE, y Fernando Fernández, consejero delegado de EM&E. La nueva sociedad estará radicada en Emiratos Árabes Unidos, aunque su actividad industrial tendrá una estructura compartida.
EDGE fabricará en territorio emiratí determinadas piezas y componentes de las estaciones de armas. Escribano mantendrá en España la producción del resto de los sistemas, además de liderar la transferencia de tecnología necesaria para poner en marcha la nueva capacidad industrial.
El modelo no consiste únicamente en exportar equipos terminados desde España. La intención es crear una cadena de coproducción que permita atender pedidos internacionales desde dos bases industriales diferentes y acercarse a los clientes de Oriente Próximo, Asia y otros mercados.
Una cartera que crece antes de iniciar la actividad

Uno de los aspectos más destacados es que la previsión comercial ha aumentado antes incluso de que la empresa conjunta comience a operar. La cartera estimada ha pasado de 1.500 a 1.725 millones de dólares, lo que las compañías interpretan como una señal del interés que generan los sistemas que desarrollarán conjuntamente.
“El aumento de nuestra cartera de pedidos comerciales hasta los 1.725 millones de dólares desde febrero confirma que existe un interés real por lo que construiremos juntos”, señaló Omar Al Zaabi al anunciar la formalización del acuerdo. El directivo añadió que EDGE espera que la sociedad inicie sus operaciones dentro del calendario previsto.
La cifra sitúa la alianza entre las operaciones industriales más relevantes protagonizadas recientemente por una empresa española de defensa en Oriente Próximo. Sin embargo, habrá que esperar a la puesta en marcha de la sociedad para conocer cómo se materializa esa cartera, qué contratos son firmes y qué parte corresponde todavía a oportunidades comerciales.
Una nueva estación de armas para el mercado internacional
La empresa conjunta fabricará una nueva estación de armas diseñada para responder a las necesidades actuales del mercado de defensa. Estos sistemas permiten operar armamento desde el interior protegido de un vehículo o una plataforma, mediante sensores, cámaras y controles remotos.
Escribano cuenta con experiencia en estaciones de armas, sistemas electroópticos, torretas y soluciones de defensa terrestre y naval. La alianza permitirá combinar ese conocimiento tecnológico con la capacidad industrial, financiera y comercial de EDGE.
Según Al Zaabi, la sociedad incorporará “la producción de sistemas de armamento avanzados de EM&E a la base industrial de EDGE”, creando una plataforma más sólida para atender clientes de diferentes regiones.
La creación de un producto nuevo es importante porque la alianza no se limita a repartir la fabricación de equipos ya existentes. También pretende desarrollar soluciones específicas con las que competir en concursos internacionales y responder a la creciente demanda de sistemas de armas controlados a distancia.
Oriente Próximo gana peso en la estrategia de Escribano

La operación refuerza la presencia de EM&E en Oriente Próximo, una región que ya concentra una parte relevante de su actividad internacional. El aumento del gasto militar en los países del Golfo y su apuesta por desarrollar una industria de defensa propia han generado oportunidades para empresas capaces de aportar tecnología y producción local.
Emiratos Árabes Unidos sigue una estrategia de soberanía industrial que busca reducir la dependencia de importaciones completas. Para acceder a sus grandes programas, los fabricantes extranjeros deben ofrecer cada vez con mayor frecuencia transferencia tecnológica, formación y participación de compañías locales.
La alianza con EDGE permite a Escribano adaptarse a ese modelo. A cambio de compartir parte de su conocimiento y fabricación, la firma española gana acceso a la red comercial y a la capacidad de producción de uno de los grupos más influyentes del sector en la región.
Producción en Emiratos sin abandonar la fabricación española
Uno de los puntos sensibles de este tipo de acuerdos es el efecto que pueden tener sobre la producción nacional. Según la estructura anunciada, parte de los componentes se fabricará en Emiratos, pero Escribano conservará en España la producción del resto de las estaciones de armas.
La distribución del trabajo pretende aumentar la capacidad industrial sin sustituir por completo las plantas españolas. EM&E se reserva además un papel central en el diseño, la integración y la transferencia tecnológica, áreas que concentran buena parte del valor añadido.
El acuerdo refleja una tendencia cada vez más visible en la industria de defensa: los grandes contratos internacionales ya no dependen únicamente de vender un producto, sino de compartir su fabricación con el país comprador.
Con esta nueva empresa conjunta, Escribano busca convertir su tecnología en una plataforma global. La cartera de 1.725 millones de dólares ofrece una salida prometedora, aunque el verdadero alcance de la operación dependerá de los contratos que finalmente se adjudiquen y de la capacidad de ambas compañías para cumplir sus objetivos de producción.

