La soldado Isabel Fernández Jiménez empezó a lidiar con una enfermedad degenerativa al poco tiempo de iniciar su carrera militar. No obstante, como mujer militar y deportista, siempre ha luchado por mantener su profesión y los diferentes deportes que le gustan.
Su historia es la de superación, como parte del Ejército de Tierra y como atleta paralímpica que ha brillado en múltiples disciplinas. Conoce la trayectoria castrense y deportiva de una toledana a la que nada ni nadie parece poder parar.
Un sueño truncado por una mala noticia…

Isabel Fernández Jiménez nació en Medina del Campo (Valladolid), lugar donde estaba destinado su padre (militar). Con ocho años, puso rumbo a Toledo con su familia.
Cuando ya tenía la edad, fue su padre quien le avisó de una apertura de plazas para soldados en el Ejército de Tierra. Isabel no se lo pensó dos veces, así que opositó y consiguió su ingreso en 2015, con 27 años.
Era una joven muy deportista. Ya había empezado con el kárate desde pequeña, practicaba atletismo y, ocasionalmente, practicaba el tiro.
Así pues, se formó en el Centro de Formación de Tropa nº 1 (Cáceres). Allí, se lo pasó “mucho mejor de lo esperado”, especialmente por hacer de una de sus pasiones, su manera de ganarse la vida.
El primer destino de la soldado Fernández fue el Regimiento La Reina nº 2, de la Brigada Guzmán el Bueno X (Córdoba). Al poco tiempo de su llegada, empezó a tener problemas con una de sus rodillas. Achacó las complicaciones a la alta carga deportiva, pero el dolor no cesó.
Así que Isabel tuvo que pasar por quirófano. Después de la intervención, le dieron la mala noticia de que padecía “una artrosis degenerativa de una persona de 65 años”, según contó en la Revista Española de Defensa, en el año 2023. Para no perder el destino, Isabel solicitó el alta voluntaria e inició una dura rehabilitación.
Lamentablemente, a pesar de su empeño, seguía teniendo muchos problemas para andar. Así pues, el tribunal médico le declaró “Apta con Limitaciones 4”. Así que, ante la falta de plazas para APL4, optó por tomar una comisión de servicio no indemnizable.
… y una oportunidad de superación para Isabel Fernández Jiménez

Isabel Fernández Jiménez acabó en una comisión en la Academia de Infantería de Toledo, y después terminó en San Gregorio (Zaragoza). Finalmente, apareció una vacante APL4 en la Escuela Central de Educación Física del Ejército de Tierra, y desde entonces sirve en dicho puesto.
Al principio, la soldado Fernández podía usar muletas, pero su estado empeoró hasta el punto de tener que usar silla de ruedas desde el verano de 2019.
Afortunadamente, su destino está completamente adecuado a su situación. Sus compañeros le ayudan en todo lo necesario. Además, al estar en Toledo, cuenta con el apoyo de su familia como persona dependiente. Especialmente, en los días que su estado empeora.
También por fortuna, o por el incansable empeño de la militar, pudo seguir practicando deportes. Empezó a jugar a baloncesto en silla de ruedas, alcanzando la segunda división nacional con el Leganés. También pasó por el ciclismo adaptado, quedando cuarta en una competición nacional.
Incluso probó suerte en el piragüismo, acabando como subcampeona de España en la modalidad de 5.000 metros. No se le resistió ni la halterofilia adaptada. Pero la fortuna llegaría con un deporte que Isabel practicaba desde pequeñita y que se había visto obligada a abandonar: el kárate.
La vida puso en su camino al que fue su entrenador, quien le sugirió intentarlo en silla de ruedas. Así pues, empezaron a investigar y a entrenar por cuenta propia. Y a las pocas semanas, la soldado ya se presentó a su primer Campeonato de España de para-kárate o kárate adaptado a silla de ruedas.
Desde entonces, se puede decir que no le ha ido nada mal. Suma ya numerosos oros en competiciones nacionales, cuatro en Europa y tres en el Campeonato del Mundo. No es deporte ideal para su dolencia, pero lleva un control intenso y disfruta mucho practicándolo. Aunque sabe que un día tendrá que ponerle fin.
Ha recibido méritos y reconocimientos que ha recibido, como el de la III Gala del Deporte Militar 2023 o el reconocimiento de la Ministra de Defensa, Margarita Robles, en 2024. A través de ellos, espera que se siga reconociendo “el esfuerzo y el sacrificio” de personas en su situación.
Como militar de tropa no permanente, Isabel Fernández Jiménez puede mantener el empleo hasta los 45 años. Pero esto dependerá de su estado de salud, que desafortunadamente atraviesa un bajón, bajo sus propias percepciones.
Por si acaso, piensa en qué hará cuando llegue el momento de su retiro. Para Isabel, “mi vida es mi trabajo y el deporte, y si me los quitan, me queda un vacío muy grande”.
Pero, si algo ha quedado claro, es que nada puede pararle. En verano de 2025, se convirtió en subcampeona femenina de la Copa de Europa de Tiro con Arco Paralímpico. Fernández firmó un récord absoluto en las eliminatorias W1, con 141 puntos, la mejor marca de la historia de España en la categoría.
