Defensa cita el miércoles 17 a las asociaciones militares para tratar el incremento de salarios

Robles no acudirá al pleno extraordinario de retribuciones y ya han transcurrido más de cuatro años desde que la ministra no va al Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas

La ministra de Defensa, Margarita Robles, en la Academia General del Aire.
Ministerio de Defensa

El Ministerio de Defensa se reunirá con las asociaciones profesionales de los miembros de las Fuerzas Armadas el próximo miércoles, día 17, para abordar el incremento de los salarios de los militares. La reunión tendrá forma de pleno extraordinario, aunque se celebrará en el marco del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS); órgano en el que tiene lugar la participación de las citadas asociaciones y su interlocución con Defensa.

Así, el Departamento que dirige Margarita Robles fija la fecha para abordar uno de los temas más importantes para los militares. Sin embargo, como han confirmado a Artículo14 tanto el propio Ministerio como la asociación Unión de Militares de Tropa (UMT), Robles no acudirá a la reunión; una función que delegará en la subsecretaria de Defensa, Adoración Mateos. En este sentido, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) registra que la ministra lleva desde el 2 de marzo de 2021 sin acudir a un pleno. Un dato por el que este periódico ha consultado al propio Ministerio, pero no ha recibido respuesta al respecto.

Para las asociaciones que cuentan con representación en el COPERFAS, cinco en total, la confusión es la sensación que más sobrevuela este pleno extraordinario. Por una parte, UMT denuncia que desde el Ministerio de Defensa no les han explicado por qué Robles no acudirá, mientras que la ATME ha admitido no haber sido informado sobre si la titular de Defensa irá o no. “A veces se ha presentado de imprevisto en algún pleno extraordinario, mientras que en otros no nos han dicho absolutamente nada y ha aparecido la subsecretaria. No sabremos nada hasta que no entremos en el pleno”, añade Marco Antonio Gómez, presidente de ATME.

Con respecto a la presencia de la titular de Defensa en el COPERFAS, el artículo 48 de la ley de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas se limita a señalar que “el Consejo lo presidirá el Ministro de Defensa y cuando no asista lo hará el Subsecretario de Defensa”, sin especificar que la presencia de Robles sea obligatoria.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, despide al personal de la Brigada Guadarrama XII, que releva al contingente desplegado en Líbano.
EFE

El incremento salarial, una “prioridad”

Cabe recordar que Margarita Robles compareció el pasado martes 2 en el Senado para dar cuenta de cómo y cuándo se destinará la partida del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa dedicada a las condiciones laborales, preparación y equipamiento de las Fuerzas Armadas, valorada en 3.712 millones de euros –679 de los cuales cubrirán exclusivamente el aumento de las retribuciones-. Robles indicó que dicha cuestión es una “prioridad” para el Gobierno, por lo que aseguró que “lo vamos a ejecutar en lo que queda de año”. Sobre ello, Artículo14 preguntó al Ministerio de Defensa si estas palabras significan que dicha cantidad milmillonaria se ejecutará de manera íntegra o comenzará a ejecutarse en el mes de diciembre, pero no recibió ninguna novedad al respecto.

Aunque a la partida de 679 millones de euros destinada al incremento de salarios se le añade una incógnita, que también tendrá que ser tratada en el pleno extraordinario del COPERFAS. Debido al incremento salarial de 200 euros brutos mensuales para todos los miembros de las Fuerzas Armadas aprobado por el Consejo de Ministros en marzo, algunas de las asociaciones que componen el citado Consejo de Personal todavía desconocen si esta otra cantidad total de 400 millones de euros será independiente de la prometida por el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. A este respecto, fuentes del Ministerio de Defensa deslizaron la semana pasada que si serán dos partidas autónomas.

El pasado martes 2 también se desarrolló la antesala del citado pleno extraordinario de retribuciones. En ella participaron representantes de los militares y miembros del Ministerio de Defensa y en la cual se puso sobre la mesa la propuesta de retribuciones remitida por cuatro asociaciones en abril de 2024UMT, Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO), Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y Asociación Profesional de Oficiales de Carrera de las Fuerzas Armadas Españolas (APROFAS)-. Aunque ATME, la restante, informa haber “acordado” esa propuesta, el presidente de UMT, Francisco José Durán, señala que sí “empezó las conversaciones”, pero se “desmarcó unilateralmente antes de la solicitud (de abril de 2024)”.

Dicha proposición reclama un incremento salarial lineal de 800 euros mensuales debido a la pérdida de poder adquisitivo desde 2005, año en el que se promulgó el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas. Como explica Durán, esto supondría 600 euros más que lo aprobado por el Consejo de Ministros en marzo.

Sin embargo, tras la celebración de la antesala del pleno extraordinario se generó un choque entre las asociaciones. Si bien todas afirman haber secundado aquel documento de abril de 2024, ATME presentó unilateralmente el pasado día 2 una actualización del mismo. Algo que para las demás asociaciones profesionales supone un quebrantamiento de la ley.

ATME, por el contrario, señala que el pretexto esgrimido por las otras componentes del Consejo de Personal se centra en una interpretación “restrictiva” del artículo 20.3 del Reglamento del COPERFAS, el cual viene a limitar orden del día a las propuestas remitidas en la solicitud. “No obstante, esta argumentación olvida un hecho clave: ATME no pudo figurar entre los solicitantes de dicho pleno, ni remitir su propuesta, simplemente porque no se le quiso avisar de la iniciativa de la convocatoria”, añade, contradiciendo así lo expuesto por las otras asociaciones profesionales.

La agrupación presidida por Marco Antonio Gómez sostiene que el mencionado precepto 20.3 “no respalda este bloqueo”: “El texto exige la inclusión de ‘los asuntos a tratar’ –en este caso, las retribuciones– y la documentación ‘precisa’, no un listado cerrado e inamovible de todas las propuestas”. Es más, ATME interpreta que el artículo 19.1 del Reglamento del COPERFAS la habilita para presentar su actualización. “El Consejo de Personal contará con una comisión preparatoria de las reuniones del pleno, que se reunirá con carácter previo a la celebración de sus sesiones ordinarias o extraordinarias, para la preparación de las mismas y la elaboración de la propuesta al presidente de los asuntos que formen parte del orden del día”, señala dicho precepto.

Robles
La ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Pleno del Congreso.
Efe

Modelo salarial “obsoleto”

Asimismo, según informaron ASFASPRO, AUME y UMT el pasado 24 de noviembre en un comunicado, llevan “meses” exigiendo en “todos los foros posibles” una revisión urgente del modelo salarial de las Fuerzas Armadas, que consideran “obsoleto” y “condena a los militares a la precariedad”.

Estas asociaciones del COPERFAS advirtieron que no se merecen “migajas que terminan devoradas por la subida del IPC”, en alusión al incremento salarial de 200 euros mensuales aprobada a principios de este año, y tampoco les vale “la excusa de la falta de Presupuestos” para 2026. “La dignificación de las retribuciones debe ser una realidad”, subrayaron.

Las tres asociaciones profesionales, que se mostraron “escépticas”, lamentaron la “vergonzosa asimetría” entre los militares y otros sindicatos de la Función Pública, con los que el Gobierno “se sienta a negociar, pactando subidas y mejoras laborales”, mientras a los soldados “se les impone el silencio o decisiones unilaterales que siempre llegan tarde y mal”.

“Los militares siempre van a rebufo”, lamentaron. “La Administración utiliza la falta de derechos sindicales plenos en las Fuerzas Armadas para dilatar soluciones que son urgentes”, agregaron. Asimismo, hicieron hincapié en que no reclaman “privilegios”, sino “justicia”, la cual “se niega mientras se aprueban partidas millonarias para la industria de defensa que no repercuten en el capital humano”.