Defensa asciende a Alejo de la Torre, quien avaló la revelación de datos de una acosada

El ex subsecretario es nombrado coronel, el empleo más alto del Cuerpo Jurídico Militar. Avaló que los datos de la capitán Cebollero fueran entregados a sus acosadores

La ministra de Defensa, Margarita Robles, entre militares
Kiloycuarto

El ministerio de Defensa ha ascendido esta semana a coronel a Alejo de la Torre. Así, quien fuera responsable político de los Cuerpos Comunes como subsecretario de Defensa, ha llegado al empleo más alto de la escala de oficiales del Cuerpo Jurídico Militar. El siguiente paso es ser general.

De la Torre ha sido uno de los hombres de mayor confianza de la ministra Margarita Robles desde que fuera nombrada por Pedro Sánchez en 2018. Sin embargo, hay una mancha en el extenso currículum de este militar: reveló los datos confidenciales de la capitán Lourdes Cebollero cuando ella interpuso una denuncia por acoso en 2017, tal y como informó este medio en su investigación respecto a los casos de acoso dentro del Ejército, en un sistema que las víctimas no consideran garantista, dado que denuncian que no se preserva la confidencialidad en sus denuncias.

El caso de la capitán Cebollero

La historia comienza así. La capitán Cebollero fue destinada al Acuartelamiento “San Fernando” de Zaragoza en 2016. Presentó una denuncia de acoso por razón de sexo al entonces Coronel Delegado de Defensa en Aragón, Félix Allo Flores, y a su secretario General de la Delegación, Rafael Fernández Sisniega.

La capitán utilizó los canales internos de Defensa de la UPA -Unidad de Protección frente al Acoso-. Los denunciados fueron cesados por la ministra, pero posteriormente Félix Allo Flores fue recolocado como jefe de los maestros de la Princesa Leonor en la Academia General de Zaragoza.

Auto del juez en el caso de la capitán Lourdes Cebollero
Kiloycuarto

La denuncia  se archivó y la capitán no recurrió, dado que el procedimiento del Ejército le impide hacerlo. Pero la cosa no quedó ahí, sino que su osadía la capitán la pagó con el inicio de su pesadilla dentro de las FAS.

A los dos meses fue llamada por la Justicia Militar para decirle que estaba imputada penalmente. Por supuestos delitos de injurias, calumnias y denuncia falsa, denunciados por el Delegado de Defensa en Aragón y su secretario. Se le saltaron las alarmas. Si sus datos al presentar la denuncia eran confidenciales, ¿por qué sus denunciados habían tenido acceso a ellos? ¿No se había garantizado su confidencialidad?

Vulneración de la ley

“Se saltaron la ley”, denuncia la capitán, que ya no se encuentra en activo. Esta afirmación adquiere un mayor peso ya que existe una resolución del entonces subsecretario de Defensa, Arturo Romaní, en la que se prohíbe que se entreguen sus datos a los denunciados.

“Si el juez hubiera dictaminado que falté a la verdad, habría terminado en prisión”, afirma Lourdes. Pero sí pidió que se abriera una investigación contra ella por haber utilizado la vía administrativa para “coaccionar” un superior. La capitán no se arredró y contraatacó con una denuncia alegando la desobediencia de la orden de 2018, dictaminado por Romaní. Y fue el subsecretario Alejo de la Torre, en 2019, quien emitió una resolución en la que avaló la entrega de la denuncia de la capitán.

La capitán Cebollero, entrevistada por Artículo14
Javier Cuadrado

Desde ese momento, la capitán denuncia que sufrió un hostigamiento que terminó con su baja psicológica. “Día tras día recibía insultos durante dos años”. Asegura que los propios cesados iban al cuartel a provocar al resto. “Yo les contestaba, pero luego me quedaba en el despacho llorando”. Así, la capitán Cebollero terminó sus servicios en el Ejército. Negación del acto de servicio incluida.

La capitán presentó una querella criminal en los juzgados de Madrid por prevaricación administrativa, y la cerró la Audiencia de Madrid al alegar que los protocolos no son normas jurídicas, sin estar sometidos al principio de legalidad.

Alejo de la Torre sancionó la modernización del servicio

Para más inri, se da la circunstancia de que fue Alejo de la Torre quien firmó la modernización del protocolo anti acoso. Una instrucción de diciembre del 66/19, con el objeto, precisamente, de reforzar la confidencialidad de la denunciante. Es decir, la misma persona que entregó los datos de la denunciante en una fase pre procesal, aprobó formalmente que no se revelaran los datos de las denunciantes.

“¿Por qué no confía ninguna militar, ni guardia civil en estos protocolos? Porque son una trampa”, afirma la capitán Cebollero, que no oculta su “impotencia” ante el ascenso de “uno de los causantes” de sus pesadillas. “¿Por qué a Julio Iglesias le niegan los datos de las denunciantes, y a nosotras no?”

Se barajó que De la Torre fuera a la embajada estadounidense

En 2020 De la Torre fue cesado del cargo, y se barajó la posibilidad de que ocupara una vacante en la embajada de EE UU pero el abogado que defendía  una demanda de Arias Sacristán contra él lo impidió. Y se le reservó un puesto en el CNI.

Finalmente, ha conseguido el ascenso. De la Torre ha ocupado destinos como asesor jurídico en Canarias, profesor en la Escuela Naval Militar, o jefe de la Asesoría Jurídica en el Ministerio de la Presidencia, entre otros puestos. Ha recibido la Cruz distinguida de segunda clase d San Raimundo de Peñafort, Cruces del Mérito Naval, Militar y Aeronáutico con distintivo blanco, y la Cruz de San Hermenegildo, entre otros. Las medallas y condecoraciones son un plus en los ascensos.

Alejo de la Torre, en una foto de archivo.
Armada

Las otras polémicas de Alejo de la Torre

Además del caso de Lourdes, De la Torre tiene otros casos contra él. La ex jefa de personal del hospital Gómez Ulla, Ruth Obregón, presentó una denuncia por acoso laboral contra Antonio Fé. En la misma, denuncia al subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre,  y a la coronel Elvira Pelet, jefa de Anestesiología del Hospital Central de la Defensa, por haberla presionado para retirar dicho parte.

El otro caso es el del teniente coronel del Ejército de Tierra en la reserva, Enrique Área Sacristán, quien fuera sancionado por el Tribunal Supremo por quebrantar el orden de neutralidad política al referirse a una solución armada en Cataluña. El caso contra De la Torre se abrió por filtrar el asunto a la prensa, y violarse la ley de Secretos Oficiales.