El Atlético de Madrid y el Costa Adeje Tenerife protagonizaron un duelo muy disputado en la ida de las semifinales de la Copa de la Reina, marcado por el dominio rojiblanco y la resistencia del conjunto canario. El partido se fue resolviendo poco a poco entre la paciencia local y el esfuerzo defensivo visitante en un encuentro que mantuvo la tensión hasta el final.
Sin goles en la primera parte
El Atlético de Madrid asumió el control del partido desde el pitido inicial en Alcalá de Henares. Las rojiblancas manejaron el balón con calma y se instalaron en campo rival, tratando de abrir huecos ante un Costa Adeje Tenerife que apostó por un bloque bajo y mucha disciplina táctica. Pese al dominio madrileño, la primera ocasión con cierto peligro fue para el conjunto canario, que probó a Lola Gallardo tras una acción a balón parado. Aquella jugada fue un aviso puntual en un arranque marcado por la posesión rojiblanca y la paciencia en la elaboración.
Con el paso de los minutos, el Atlético fue afinando su presencia ofensiva. La oportunidad más clara de la primera mitad llegó en el minuto 21, cuando Jensen ganó la espalda a la defensa y se plantó ante Noelia Ramos, pero la guardameta del Tenerife respondió con reflejos para evitar el tanto. Poco después, Natalia Peñalvo también buscó sorprender desde lejos con un disparo potente que pasó muy cerca del larguero, en otra muestra de la insistencia local ante una defensa visitante que resistía sin conceder demasiados espacios.

El encuentro entró entonces en una fase más física y entrecortada, con varias faltas que frenaron el ritmo del juego. En el minuto 36, Alexia Fernández vio la tarjeta amarilla tras una entrada tardía, en un tramo en el que el Tenerife logró sostenerse con orden pese al dominio territorial del Atlético. Antes del descanso todavía hubo tiempo para un último intento rojiblanco, un cabezazo de Lauren que se marchó desviado, pero el marcador no se movió. Así, el choque alcanzó el descanso sin goles, con el Atlético llevando la iniciativa y el Tenerife resistiendo gracias a su solidez defensiva y a las intervenciones de Noelia Ramos.
Premio rojiblanco en la segunda mitad
El paso por vestuarios cambió el tono del partido. El Costa Adeje Tenerife regresó al césped con más ambición, adelantando sus líneas y buscando el área rojiblanca con mayor frecuencia, especialmente a través de centros laterales y jugadas a balón parado. Sin embargo, la defensa del Atlético se mantuvo firme y apenas concedió remates peligrosos. Con el paso de los minutos, el equipo madrileño fue equilibrando de nuevo el encuentro y empezó a asomarse con más claridad al área rival. La ocasión más evidente llegó tras una jugada que terminó con un disparo de Rosa Otermín repelido por Noelia Ramos, mientras Sarriegi estuvo a punto de aprovechar el rechace.
El duelo fue ganando intensidad y también fricción. Las interrupciones y las tarjetas comenzaron a aparecer en un tramo en el que ambos técnicos movieron el banquillo en busca de mayor profundidad. El Atlético fue creciendo y acumuló varias aproximaciones peligrosas: una volea lejana de Luany se marchó desviada y, poco después, Violeta Quiles tuvo que intervenir de forma providencial sobre la línea para evitar el gol tras un potente intento rojiblanco. Mientras tanto, el Tenerife intentaba estirarse, pero seguía encontrando dificultades para generar peligro real ante la portería de Lola Gallardo.
La recompensa para las rojiblancas llegó en el minuto 75. Rosa Otermín encontró espacio por la derecha y envió un balón preciso al área que Gio, recién incorporada al partido, remató de primeras con calidad para superar a Noelia Ramos. El tanto fue revisado por el VAR por un posible fuera de juego, pero tras unos instantes de incertidumbre el gol fue validado y el Atlético tomó ventaja. El tanto dio impulso al conjunto madrileño en los compases finales, mientras el Tenerife buscaba reaccionar sin demasiada claridad ante un rival que supo proteger su ventaja.

En un largo añadido de ocho minutos, el Tenerife se lanzó al ataque y llenó el área rojiblanca de centros en busca del empate, incluso reclamando un posible penalti que no fue señalado. El Atlético resistió con firmeza, despejando cada balón y apoyándose en la seguridad de Lola Gallardo. El pitido final certificó una victoria por la mínima que deja a las rojiblancas con ventaja para la vuelta.
