Infraestructuras

A partir de 2026, coger el tren en España será más difícil

Adif afronta un 2026 lleno de cortes, desvíos y restricciones en toda la red: las obras afectarán a alta velocidad, Cercanías y mercancías

Billetes de Renfe en la estación - Sociedad
Un grupo de personas pasa por los tornos en la estación
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El año 2026 llegará con un nuevo escenario ferroviario marcado por intervenciones de gran calado en toda la red. Según la planificación de Adif, será un ejercicio con menos restricciones de capacidad que años anteriores, aunque la cifra sigue siendo elevada: 162 actuaciones relevantes, muchas de ellas con cortes prolongados o desvíos obligados. La intensidad acumulada desde 2023, sumada a varios proyectos estratégicos que entran ahora en fases críticas, hará que viajar en tren resulte más complejo para pasajeros y operadores.

Entre las obras más importantes que coordina Adif destaca la autopista ferroviaria Algeciras–Zaragoza, concebida para trasladar mercancías desde el principal puerto del país hacia el nordeste peninsular y Europa. Esta infraestructura es esencial para la competitividad logística. Pero su ejecución convivirá con otras actuaciones simultáneas que tensionarán la red. Especialmente, en los corredores estratégicos para el transporte de carga.

La previsión de Adif refleja un panorama que condicionará el objetivo fijado por España y Bruselas: alcanzar una cuota del 10% de transporte de mercancías por tren en 2030. La sucesión de cortes, desvíos y limitaciones dificulta avanzar hacia esa meta, pese a los incentivos aprobados para compensar los sobrecostes operativos derivados de los rodeos obligados.

Impactos en mercancías y compensaciones al sector

El Gobierno ha aprobado un sistema de subvenciones para minimizar el impacto que las obras de Adif tendrán sobre los operadores de mercancías. Muchos trenes deberán recorrer itinerarios más largos y lentos. Por ejemplo, los convoyes procedentes de Andalucía que normalmente cruzan Despeñaperros deberán desviarse por Extremadura mientras duren los trabajos en ese corredor. Otros servicios de mercancías que circulan por el Mediterráneo deberán hacerlo por Teruel y Zaragoza debido al corte en el tramo Castellón–Tarragona.

Para Adif, estas compensaciones son indispensables para evitar la pérdida de competitividad del sector logístico. En particular, en un año con múltiples corredores sometidos a intervención continua.

Rutas de AVE en Renfe - Adif
Tren AVE de alta velocidad en movimiento.
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En paralelo, 2026 supondrá el cierre de la vía convencional Madrid–Barcelona entre Guadalajara y Santa María de Huerta, al menos hasta marzo. Una medida que afectará de lleno a los tráficos de mercancías. También habrá cortes prolongados en el histórico eje Bobadilla–Algeciras, donde Adif ejecutará renovaciones de vía, adecuaciones de gálibo y estabilizaciones de ladera, con interrupciones que van desde 15 días hasta diez meses según el tramo.

Alta velocidad: ajustes, renovaciones y nuevos cuellos de botella

En el ámbito de pasajeros, Adif iniciará y culminará obras decisivas. Tras tres años de trabajos, la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla recuperará su plena capacidad, devolviendo los tiempos de viaje a la normalidad. Pero la agenda no se detiene ahí. Hacia finales de año comenzará la renovación integral de la línea Madrid–Barcelona, la más utilizada del país, con más de ocho millones de pasajeros anuales.

Este proyecto de Adif incluye actuaciones sensibles como la limitación temporal de velocidad a 80 km/h en el viaducto de Río Blanco durante varios fines de semana o la sustitución de traviesas en el tramo Atocha–Calatayud, obra que se prolongará durante tres años.

En Barcelona, la estación de La Sagrera seguirá siendo un punto crítico: Adif mantendrá fuera de servicio la vía 2 durante todo 2026, lo que incrementará en hasta diez minutos los tiempos entre Barcelona y Girona. Madrid también vivirá un año de restricciones, con cortes recurrentes en Atocha para implantar el esquema de vías 4-4-2 y el cierre de 40 días del túnel de Recoletos en verano.

Cercanías: el usuario cotidiano, el más afectado

Cercanías Madrid - Adif
Una fotografía de la estación central de Fuenlabrada.
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La red de Cercanías será una de las áreas donde más se sentirán las obras de Adif. Habrá cierres completos en la R-3 catalana durante seis meses, un corte de 16 meses en Parets–La Garriga, interrupciones puntuales en la red de Girona y afectaciones continuadas en Montcada i Reixac y Sant Andreu por el soterramiento de la R-2. En Madrid, el tramo El Espinar–Tablada estará cerrado tres meses y medio, mientras Recoletos se desviará al túnel de Sol.

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