Nubarrones para los partidos a la izquierda del PSOE en Castilla y León, que el domingo celebra sus elecciones. La fragmentación política y la escasa visibilidad de sus candidatos podría llevarles a su peor resultado electoral. En este contexto, Yolanda Díaz hizo una visita fugaz para cumplir con el expediente e intentar movilizar al electorado. Casi al mismo tiempo, Ione Belarra hacía lo propio en otro acto electoral. Una división que hace muy difícil la remontada, según las encuestas.
Díaz participó en Valladolid en uno de los actos más relevantes de la campaña de IU-Sumar, donde mantuvo un encuentro con representantes de comités de empresa afectados por expedientes de regulación de empleo y procesos de deslocalización. En el acto estuvo acompañada por el candidato a la Presidencia de la Junta por IU-Sumar, Juan Gascón, y por la número dos de la candidatura por Valladolid, Marina Echebarria.
A escasos metros de distancia, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, también acompañando a su propio candidato a la Presidencia de la Junta, Miguel Ángel Llamas. La ruptura de la izquierda alternativa podría pasarle mayor factura a Podemos, pues las encuestas les sitúan entre 0 y 1 escaño, y con esperanza de mantenerlo, fueron buscaron ganar fuerza en la capital vallisoletana.
Escasa presencia de Díaz en campaña
La vicepresidenta Díaz explicó que su presencia en la campaña autonómica fue limitada debido a las responsabilidades del Gobierno central en un contexto internacional complejo. “Me gustaría quedarme y no puedo porque tenemos una reunión del Gobierno de España y tendremos más esta semana”, señaló durante su intervención. Díaz insistió además en que el Ejecutivo se encuentra trabajando en nuevas medidas para hacer frente a la situación económica. “Tomaremos medidas la semana que viene, seguramente, para beneficiar a nuestro país”, afirmó.
Posterior a su intervención, la líder de Sumar defendió ante los medios la necesidad de la Dirección General de Trabajo de abrir una investigación sobre dos empresas de la comunidad —Majorel y Losan— que, según denunció, han presentado expedientes de regulación de empleo pese a registrar beneficios y, al mismo tiempo, continuar contratando trabajadores a través de empresas de trabajo temporal para cubrir puestos estructurales.
En este contexto, Díaz también cargó contra la Junta de Castilla y León y contra el Partido Popular por permitir este tipo de prácticas. Asimismo, hizo un llamamiento “a la gente trabajadora y a los sindicatos de clase de Castilla y León” para respaldar las candidaturas progresistas y evitar que el Parlamento autonómico quede dominado por fuerzas de derecha. Para “la gente progresista que representa la candidatura de En Común”, integrada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo.
Un único escaño, según los sondeos
Asimismo, la presencia de Yolanda Díaz tenía también un objetivo claramente electoral: reforzar una candidatura que afronta importantes dificultades para consolidar su posición en Castilla y León. Las encuestas sitúan a IU-Sumar en torno al 4,1% de intención de voto, un resultado que apenas permitiría obtener un único procurador en las Cortes autonómicas.
A esta debilidad electoral se suma el escaso conocimiento público del candidato de la formación. Según los datos manejados durante la campaña, Juan Gascón solo es conocido por el 12% de la población, lo que complica la posibilidad de consolidar una alternativa con mayor capacidad de crecimiento electoral. La situación también se ha visto agravada por la exclusión de la candidatura de algunos debates electorales, como el celebrado entre PP, PSOE y Vox, lo que ha reducido aún más la visibilidad de la formación.
Con Yolanda Díaz camino a Madrid, Bustinduy protagonizará el jueves otro acto de carácter sectorial. El cierre de campaña, en Valladolid, tendrá como representantes estatales a los portavoces en el Congreso de los Diputados de Sumar e Izquierda Unida, Verónica Barbero y Enrique Santiago, respectivamente.
