Desplome sin precedentes de Indra en Bolsa. La acción de la compañía de defensa española cae más de un 12% después de que los inversores hayan estado pendientes durante este jueves sobre la decisión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) de destituir al presidente de la empresa, Ángel Escribano. Escribano ha renunciado a la fusión de Indra con su empresa familiar, EM&E, para salvar su presidencia tras las presiones del Gobierno. Los títulos de la empresa han bajado hasta un 15%.
EM&E ha comunicado a la CNMV: “A la vista de la información publicada por la SEPI el pasado 18 de marzo de 2026, desde EM&E consideramos que no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación con Indra, por lo que EM&E se retira de la operación“. El máximo órgano de gobierno ha estado reunido desde las 15 horas de este jueves de forma extraordinaria tras las maniobra del brazo inversor de Moncloa para sustituir al presidente.

Evolución en Bolsa
Hasta el pasado 4 de marzo, los títulos de la empresa se habían revalorizado un 30% desde el 1 de enero. Desde entonces, se han devaluado más de un 22,6%. Además, durante el último año la compañía ha aumentado de valor en Bolsa un 84%. Ahora, tras todos estos vaivenes, en 2026, la acción de la compañía queda casi en plano: 0,81% de revalorización.
Con el fin de la operación de fusión entre ambas compañías, Escribano daría por cumplida la condición exigida por el Ejecutivo para seguir al frente del campeón nacional de defensa. La incógnita ahora es si el máximo accionista de Indra, la SEPI, con un 28% del capital, considera zanjada esta cuestión o si la desconfianza generada en los últimos meses termina con el relevo del directivo.
Javier Escribano: “No hay plan B”
Con esta decisión, los Escribano regresan al punto de partida que, hace menos de tres meses, se contemplaba como la hipótesis menos probable: la inexistencia de un plan B. “No hay ningún plan B por parte de Escribano ni eso de decir: ‘Si no me fusiono con Indra, vendo la empresa’. Nosotros no vamos ni a vender la empresa ni a irnos“, afirmaba Javier Escribano, presidente de EM&E, ante los medios el pasado mes de diciembre.
El directivo siempre ha defendido que la operación con Indra no tenía un sentido monetario, sino “industrial”. “Somos una compañía que Indra siempre ha tenido interés en adquirir. Por equis motivos, durante el pasado, nosotros siempre nos hemos puesto un poco de perfil. Luego, en el transcurso del tiempo, Indra ha sido una empresa cercana a nosotros, con la que hemos tenido siempre buena relación. Para nosotros es histórico”.
