Cuando Ida Tin llegó a Berlín en 2012, lo hizo sin un plan. Cargaba con su curiosidad, algo de experiencia y el propósito de crear una herramienta que ayudará a las mujeres a comprender sus cuerpos. Ese fue el inicio de Clue, la aplicación de seguimiento menstrual que hoy usan más de 11 millones de mujeres en todo el mundo. Ida creó un movimiento bautizado como FemTech. “Clue no es solo saber cuándo vendrá la menstruación. Ayuda a descubrir patrones en el ciclo que afectan la vida diaria, a entender mejor el cuerpo y a tomar decisiones informadas”, dice Tin mientras recuerda los primeros días de la aplicación.
Ida nació en Dinamarca y durante su infancia siempre tuvo un pie en la creatividad y otro en los números. Quiso estudiar arte, pero por accidente terminó estudiando negocios. “Literalmente me perdí por un pasillo y terminé en una oficina donde esperaban un candidato para una entrevista del curso. Lo tomé y, más tarde, combiné mis habilidades artísticas con el espíritu emprendedor de ese curso para fundar una empresa de joyería, otra de viajes en motocicleta y finalmente, en 2012, Clue”.
La idea surgió de su propia frustración ante la falta de innovación en la creación de información clara sobre la menstruación. “La salud reproductiva es un aspecto fundamental de nuestras vidas, pero hay muy poca claridad al respecto. Desde la primera menstruación hasta la elección de métodos anticonceptivos, la innovación era mínima y quise cambiar eso”.
Junto a su pareja, Hans Raffauf, que más tarde se convirtió en socio y cofundador, comenzó a explorar cómo la tecnología podría ayudar a llenar ese vacío. La app Clue permite a las usuarias registrar síntomas, estado de ánimo, libido y otros indicadores que generan datos para comprender los ciclos y la salud femenina. “La salud reproductiva es algo que nos preocupa a hombres y mujeres. Hans, como padre de mis hijos y compañero, se involucró igual que yo. Era natural que formará parte del proyecto”, comenta Tin.
FemTech el término elegido
En 2016, después de años de crecimiento de Clue, Ida decidió poner nombre a un fenómeno que hasta entonces era invisible: FemTech. La idea era dar visibilidad a todas las innovaciones tecnológicas orientadas a la salud femenina. “Queríamos algo que pudiera agrupar todos los proyectos relacionados con la biología femenina bajo un mismo paraguas. Ayudó a la comunidad a encontrarse y también a los inversores a entender dónde estaban poniendo su dinero”.
FemTech incluye desde apps de seguimiento menstrual hasta dispositivos médicos, productos de bienestar sexual o terapias de salud mental. Y detrás de este concepto existe la convicción de empoderar a las mujeres para que tomen decisiones sobre sus cuerpos y sus vidas. “Es poderoso que las mujeres tengan tecnología que tome en serio esta parte de la vida, que la reconozca y la innove”, dice Ida.
El valor de la ira femenina
Ida tiene una visión muy clara sobre qué significa empoderar a las mujeres. “Para mí, significa tener la libertad, las habilidades y la mentalidad para ejecutar acciones que participen en la construcción del mundo”. También cree que la ira femenina, a menudo ignorada o estigmatizada, puede ser un motor de cambio. “Muchas mujeres están enojadas, ¡y con razón! Si usaran esa ira de manera constructiva para generar el cambio que quieren, el mundo se transformaría de inmediato”. A las jóvenes que quieren dejar su huella, Ida les aconseja confiar en sí mismas. “Confía en que lo que sabes es importante y que lo que deseas importa”.
Con ese fin, Clue introdujo Clue Connect, una función que permite compartir información del ciclo menstrual con parejas, amigas o familiares. La finalidad es normalizar la conversación y generar comunidad. “Para las parejas, compartir datos puede ayudar a planificar decisiones de vida. También permite a amigas y hermanas sentirse más conectadas, incluso a distancia”, explica Tin.
A pesar del crecimiento de Clue y del auge de FemTech, el sector sigue enfrentando desafíos ante la falta de financiación en comparación con otros mercados tecnológicos. “Nos dan cacahuetes para invertir, si lo comparamos con el dinero destinado a scooters eléctricos o empresas de transporte compartido. Tenemos que demostrar nuestro valor”. Según Ida, “existen vacíos importantes en la tecnología relacionada con la salud femenina. Desde la menopausia, hasta la anticoncepción, el seguimiento hormonal o las predicciones sobre cambios fisiológicos. Me pregunto por qué no puedo conocer mejor mi sistema nervioso en mis zonas de placer o por qué no tengo análisis predictivos sobre la menopausia. Son problemas que la tecnología puede resolver y todavía no hace”. Ida subraya que invertir en este sector mejora la salud de las mujeres, y puede tener impacto económico porque las pérdidas globales por falta de apoyo durante el embarazo o la menopausia superan los 150.000 millones de dólares anuales.
En 2021, Ida dejó el cargo de CEO de Clue tras la aprobación de la app de anticoncepción como dispositivo médico por la FDA, aunque sigue siendo presidenta de la compañía y continúa escribiendo sobre su experiencia en FemTech. “Si no crees que eres la mejor persona para un papel de liderazgo, es mejor dar un paso atrás. Eso es lo que hice”. Su legado va más allá de la empresa. Con su curiosidad ha abierto un camino para muchas mujeres. “La salud femenina está relacionada con nuestra identidad y con nuestra sexualidad. Es esencial que la tecnología nos tome en serio. Eso es empoderamiento verdadero”.
