Vaya timing, comentaba un asistente al 29º Congreso Nacional de la Empresa Familiar, mientras la policía plegaba velas.
Las fuerzas de seguridad llevaban trabajando desde las 5 de la mañana para montar el perímetro ante la intervención de Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno, se reencontraba con las empresas familiares españolas tras ocho años de ausencia y relevaba en el foro al Rey Felipe VI, en viaje de Estado a Finlandia. Era el día de la reconciliación. Pero un fin de semana de reflexión tras el fracaso en el intento de sacar adelante los decretos de Vivienda, convirtió el regreso en (otro) plantón.
Sánchez se contraprogramó a sí mismo anunciando elecciones anticipadas el 29 de noviembre. Instantáneamente, Alberto Núñez-Feijoó acaparó los focos. “Es importante asegurarse de que viene”, subrayaban en la organización.
Mientras, Eloi Planes, presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), recomponía su discurso para suplir a Sánchez. El tiempo extra le sirvió para realizar un ejercicio de sugestión y compartir una poesía. Antes, dos reconocimientos. Al Rey, que correspondió a través de una carta, y a “los ciudadanos y empresarios de Ceuta; nuestro apoyo y cercanía”.
Luego, el presidente de Fluidra pidió al público que cerrara los ojos. Guió a los empresarios en un viaje del pasado al futuro con foco en el centro de gravedad, el lema del congreso. “Nuestra responsabilidad no es mantener lo que hemos recibido, sino hacerlo evolucionar sin perder nuestros valores“, dijo. Pidió “un marco jurídico estable, fiscalidad competitiva y mirada larga”. Que “la moderación sea más sexy que la politización y la empresa deje de verse como un problema“.
Después, recitó un verso suyo que bien podría servir de coda a la legislatura.
“Me gusta perderme en las noches de los deseos, y soñar que todo es posible, y serenamente, devorar la vida“.
Geopolítica, energía e IA
Casi con el cronómetro en mano esperando a Feijóo y la expectación en máximos, los empresarios departieron sobre los problemas del día a día. El mundo, más convulso, más complejo, pone a prueba la gestión de compañías con un pie que piensan a largo plazo y ejecutan en el corto.
Héctor Grisi, consejero delegado de Banco Santander, lo resumió en cuatro fuerzas: geopolítica, demografía, transición energética y ola tecnológica, con la inteligencia artificial (IA) a la cabeza. También fue el primero en hablar del tema del momento: la vivienda. “Limitar la demanda es insuficiente; es una cuestión de oferta, de regulación que la estimule y libere suelo y de apuesta pública. Queremos financiar más vivienda“, señaló.
A los empresarios, les animó a diversificar y les instó a considerar la geopolítica una variable de gestión, a preparar la transición generacional para poder invertir cuando surja la oportunidad. Y a aprovechar la IA de forma ofensiva.
“Con prudencia y sin sobreactuar”, matizó Emilio Gayo, CEO de Telefónica. “Necesitamos que entiendan sus capacidades aquellas personas que conocen profundamente los procesos”, urgió. En su opinión, “vimos relativamente rápido su impacto en costes pero la oportunidad en ingresos, sobre todo para las empresas de servicios es enorme“.
Gayo fue el primero en hablar de Europa, a caballo entre el sobrediagnóstico y la infraejecución en el proceso de transformación que plantearon Mario Draghi y Enrico Letta. Para conseguir soberanía tecnológica, apuntó, “hay que trabajar en la regulación: no se ha facilitado tener empresas con tracción suficiente para invertir y desarrollar tecnología”.
Más rotunda fue, posteriormente, Ana de Palacio. “Europa será fuerte en el mundo cuando lo sea dentro“, dijo la exministra de Exteriores antes de afirmar que “Felipe VI está en Finlandia para que entiendan que el flanco sur les atañe”.
El problema de la vivienda
El protagonista de jornada llegó puntual y sonriente. Antes de salir al escenario con Ignacio Rivera, presidente de Hijos de Rivera (Estrella Galicia), ambos recordaron que la Estación de Príncipe Pío (Madrid), que acoge el congreso, era la puerta de entrada desde su Galicia natal.
En sus asientos o de pie, empresarios como José Manuel Entrecanales (Acciona), Rafael del Pino (Ferrovial), Simón Pedro Barceló (Grupo Barceló), Francisco J. Riberas (Gestamp), Tomás Pascual (Calidad Pascual) o Ernesto Antolín (Grupo Antolin).
Recibido entre aplausos, Feijóo tardó poco en lanzarse al tema del día. Sánchez “ha convocado elecciones porque le interesa y va a utilizar el miedo si gana un partido que no es el suyo”.
Tras recordar su experiencia de 30 años en la gestión pública, repasó sus preocupaciones: la deuda pública, la desafección hacia la política, la emancipación de los jóvenes, la pobreza infantil, el absentismo laboral —”¿cómo es posible que la mayoría de bajas sean los lunes y los viernes y los que mejor están sean los autónomos?”—… y la vivienda.
“Ha sido el gran fracaso de este Gobierno y tiene que ser el éxito del próximo“, aseguró.
Entre las promesas, la construcción de 250.000 viviendas al año y la creación de 500.000 empleos “sin anabolizantes”, la reducción de plazos en los planes de urbanismo o la reforma de la ley del suelo.
Para los empresarios, deflactación del IRPF y el compromiso de que “no habrá subidas de impuestos“.
De despedida, otra ovación. Ánimos y abrazos en los pasillos.
“La vivienda, la primera en la frente”, decía un empresario. “Lo del absentismo hay que callárselo”, aconsejaba otro en el mismo corrillo. “Hay que ir subiendo colina a colina hasta llegar al final”, decía un tercero en relación a las próximas semanas.
El peor momento económico en tres años
Y en cierre de la jornada la esperada encuesta, que es un buen termómetro del sentir de los empresarios: suspenso y el peor momento económico en tres años. Los empresarios familiares valoran en 4,83 puntos la situación actual de España. La percepción es inferior a la de los últimos tres años, en los que la nota superaba los 5 puntos y obtenía el aprobado.
Según la encuesta distribuida entre los asistentes a 29° Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que se celebra estos días en Madrid, el 52% anticipa que habrá un moderado aumento de la actividad con una limitada creación neta de empleo a corto y medio plazo. El 43% cree que el progreso será frágil y no habrá creación neta de empleo. La visión es más optimista que en 2025. En su empresa, el 67% vislumbra un alza en ventas en 2027 y el 51% piensa que el nivel de empleo se mantendrá, ambas en línea con el año pasado.
Respecto a los riesgos para la economía, los empresarios que han acudido al foro organizado por el Instituto de la Empresa Familiar con el patrocinio de Banco Santander, Telefónica y KPMG, subrayan uno prioritario: la captación de talento. Al 69% le preocupa la dificultad para encontrar perfiles cualificados, por delante de la inflación y la subida de los tipos de interés (42%) o el envejecimiento demográfico (38%). La inteligencia artificial es el sexto riesgo.
Sobre las reformas mas urgentes para la economía, la opinión es clara: atajar el absentismo laboral y reducir las trabas burocráticas lideran el ranking, con el 67% y el 62%, respectivamente.

