Entrevista

Ángeles Delgado: “La inteligencia artificial recuerda a la disrupción de los años 70, cuando se pasó de lo manual al trabajo mecanizado”

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu España y Portugal, defiende un mayor protagonismo de la mujer ante el cambio de era: "La tecnología va a redefinir el mundo; no puede ser que no tenga un gran peso en cómo se va a hacer"

Ángeles Delgado (Sevilla, 1962) interrumpe el tour por las nuevas oficinas de Fujitsu para saludar a clientes llegados de Bélgica. Cortés, cercana, ha preparado la entrevista con Artículo14 tomando notas a mano en un cuaderno. Curioso detalle en una de las directivas referentes en el sector tecnológico español, en el que lleva 40 años.

Licenciada en Económicas y Empresariales, trabajó en Data General —pionera en el lanzamiento de mini ordenadores—, Compac, Grupo Bull y en la sociedad conjunta que Fujitsu y Siemens crearon para vender ordenadores o servidores en Europa, Oriente Medio y África.

Esta última etapa supuso su desembarco en el grupo tecnológico japonés, que dirige en España y Portugal desde 2011. Primero como directora general, después como CEO en España y presidenta en Portugal y Latinoamérica, y ahora como presidenta en el mercado ibérico.

Conocido entre los consumidores por sus equipos de aire acondicionado, Fujitsu “está tremendamente presente en la vida de los españoles desde hace muchísimos años“, afirma.

Lo traduce en cuatro ejemplos: “La red de cajeros más importante de España —de CaixaBank—, los sistemas electrónicos de las autopistas de Abertis, los centros de datos de la sanidad pública de más del 60% de los españoles o las grabaciones en las salas de vista de los juzgados… En todo eso está Fujitsu, que lleva 53 años en España”. Fue el primer país europeo al que llegó.

En aquellos años, los 70, llegó una informatización que, como explica la directiva, supuso la entrada de los grandes ordenadores en los bancos, las aseguradoras o los organismos públicos.

“Fue una época muy bonita. Había una enorme capacidad de sorpresa con la tecnología y se produjo un enorme cambio en la forma en que gestionábamos las cosas y también en la relación entre las personas y las máquinas“, recuerda.

Reinvención de las empresas por la IA

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu
Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, durante la entrevista con Artículo14.
Javier Cuadrado

Con los años, la tecnología ganó en potencia y empezó a ocupar menos espacio.

Llegaron internet, el ordenador personal y la democratización de la información para el consumidor. Mientras, las empresas se lanzaron a la internacionalización e incrementaron su eficiencia.

Asimismo, un factor imprevisible, la pandemia, contribuyó a acelerar el avance en redes, seguridad y datos. “Cambió nuestro comportamiento y le dio un impulso muy grande a la digitalización“, subraya la ejecutiva.

Y, con ella, a la inteligencia artificial (IA). Un fenómeno que revive el espíritu de aquellos años 70. “Me recuerda a ese momento porque entonces se produjo un cambio disruptivo, que fue pasar de lo manual a una forma de trabajo más mecanizada“, apunta.

Según Delgado, “hubo que aprender cosas nuevas, generar nuevas capacidades, aparecieron nuevas profesiones y se redefinió la relación entre las personas y la tecnología“.

Medio siglo después, esas constantes se reproducen. Y la directiva tiene claro a qué deben ayudar.

“La IA asumirá una parte de las tareas que realizamos, lo que quiere decir que nosotros podremos aportar más valor”. Es decir, “no creemos que sustituya a las personas; tiene que aumentarlas“. Es decir, es optimista.

“No es una tecnología más; tiene una enorme capacidad no sólo de digitalizar o mejorar lo que hacemos, sino de reinventar las organizaciones. Y mejorar nuestra vida: los servicios públicos, las cadenas de suministro…”. Esto es, avanzamos hacia un nuevo concepto de empresa.

Y, para España, la ventaja es que “tiene una serie de características positivas sobre las que construir“.

Cita el liderazgo en redes y en despliegue de fibra óptica, la posición en cable submarino,  la competitividad en costes y la excelencia en la ejecución, la capacidad para atraer talento y los skills digitales de la población.

Una transformación cultural necesaria

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu
Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, cree que España puede jugar un papel importante en la inteligencia artificial.
Javier Cuadrado

Sin embargo, hay margen de mejora en la burocracia: “Los servicios públicos para el ciudadano son muy avanzados, pero la Administración debe ser capaz de acompañar a las empresas al ritmo que les exige el contexto de los negocios“.

Y en sumar a las pymes a esta ola del cambio para que ganen tamaño.

Ángeles Delgado es contundente: “Si todos colaboramos y cooperamos, España puede jugar un papel muy importante en el mundo de la inteligencia artificial”.

Pese a la incertidumbre provocada por el contexto geopolítico global, no percibe un retraso en las decisiones: “Tenemos grandes empresarios y eso no les va a hacer pararse. Han asumido que esa complejidad es el entorno en el que hay que hacer negocios”.

Al contrario, hay interés por la adopción de la IA a nivel del comité de dirección y el consejo de administración.

Con una fuerte presencia en el sector público, banca y seguros y el foco en retail o defensa —”hay espacio para que muchas tecnológicas podamos aportar valor”—, desde Fujitsu tienen claro qué hace falta para abordar esta transformación.

“El éxito es ver esta realidad como algo multidimensional: no es adoptar una herramienta tecnológica, es convertir a la empresa en una organización impulsada por la IA“, destaca.

¿Qué significa eso? “Organizaciones inteligentes, capaces de observar el entorno, analizar los datos, reaccionar, aprender continuamente”.

Un cambio que va mucho más allá de poner una herramienta a disposición del empleado, como reflejan las primeras experiencias de uso de los agentes de IA: “Es otra forma de prestar servicios tecnológicos, es transformar el contenido de los puestos de trabajo”.

La visión del líder y el papel de la mujer

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu
Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, defiende un mayor protagonismo de la mujer en la actual revolución tecnológica.
Javier Cuadrado

Delgado anticipa “la adopción acelerada en los negocios reales de aquí a 2030”, que exige un compromiso desde la alta dirección: “Poner a las personas en el centro no debe ser una frase bonita; hay que hacerlo“.

Es el momento de una generación de líderes que debe estar a la altura de sus responsabilidades.

“Cuando las cosas van bien, el líder debe dejar acelerar a la organización. En momentos disruptivos, su visibilidad y la capacidad de generar confianza son importantísimas”, aclara.

Se acabaron los planes a largo plazo e inamovibles. Fujitsu tiene una visión a 2035 y una hoja de ruta a tres años.

“Hay que tener esa dirección, pero también la capacidad de corregirla a medida que el contexto cambia. Y de comunicar hacia dónde vamos y de colaborar y cooperar, tanto dentro como fuera”, señala.

Y, en este nuevo mundo, urge que la mujer tenga el papel que le corresponde.

La participación de la mujer en el mundo de la tecnología es del 20%.

“Nos gustaría que fuera mayor en España y en Europa. La tecnología va a redefinir el mundo y no puede ser que la mujer no tenga un gran peso en cómo se va a hacer; tiene que participar en esas decisiones”, asevera.

Juega a su favor que hay sectores, como la salud o la educación, donde la implementación de la tecnología será máxima: “La mujer tiene una oportunidad enorme de tener estar ese upgrade de capacidades”.

Además, la digitalización abre puertas a sectores que históricamente se han considerado masculinos, como el industrial.

Los riesgos del cambio tecnológico

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu
Ángeles Delgado es presidenta de Fujitsu, que emplea a 3.000 personas en España y Portugal.
Javier Cuadrado

A Delgado le inculcaron desde pequeña en casa el gusto por el trabajo y la búsqueda de la autonomía. Su abuela trabajó en Telefónica y su padre era directivo.

Está convencida de que “hay que trabajar en etapas tempranas y visibilizar que ha habido científicas brillantes”, como las inventoras del Wifi o de los algoritmos.

E insta a las mujeres a derribar barreras autoimpuestas. “Los derechos conquistados son relativamente recientes; debemos homenajear a las mujeres que lucharon para que, hoy, disfrutemos de los mismos derechos que los hombres”.

“Quizás hemos perdido un poco ese espíritu de lucha o reivindicación y es un momento muy importante para adquirir protagonismo en este mundo que se está definiendo en base a la tecnología y a la IA”, reflexiona.

Fujitsu, con un “insuficiente” 37% de mujeres en puestos directivos, prevé crecer un 7% en 2026, por encima del mercado ibérico de servicios tecnológicos.

Ciberseguridad, datos e IA y centros de datos serán los motores.

Concentran también buena parte de la inversión y están vinculados a preocupaciones como la seguridad, la privacidad, la ética o los riesgos de esta revolución tecnológica.

“Trabajamos en la ciberseguridad inteligente, aplicando computación cuántica e IA, y en la inteligencia artificial explicable”, asegura.

“Una IA no es una caja negra; tiene que explicar por qué plantea ciertas alternativas y por qué una opción es mejor que otra”. E incorporar valores éticos: “Ausencia de sesgo, igualdad, respeto a la persona y que esta tenga siempre la última decisión”.

Defensora de que Europa comparta una visión común sobre cómo implantarla y enfrente los riesgos pero avance, Delgado proyecta el futuro de Fujitsu: computación cuántica, genómica y medicina preventina personalizada. Son los próximos ejes del cambio.