Economía

Los planes de pensiones en España: apenas un 15% de los trabajadores invierte en su jubilación

El Gobierno de Alemania ha presentado una serie de propuestas para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, entre las que destaca la obligación de tener una pensión privada que complementará a la pública

Planes de pensiones - Economía
Los planes de pensiones pueden acabar siendo claves en tu futuro
Artículo 14

La sostenibilidad del sistema de pensiones español está en el punto de mira tras la reforma que aprobó el exministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, en 2023. Además, el Gobierno de Alemania presentó esta semana una serie de propuestas para mejorar el sistema y garantizar las pensiones a largo plazo. Entre los principales cambios que más han llamado la atención se encuentra la obligación de tener una pensión privada, que complementará a la pública, a la que trabajadores y empresas destinarán hasta el 2% de su salario anual.

Esta sugerencia del Ejecutivo alemán ha traído de vuelta la realidad que vive España respecto a las aportaciones que los trabajadores realizan a los planes de pensiones: apenas un 15% de empleados invierten en su jubilación, según los datos el informe elaborado por BME (Bolsas y Mercados Españoles) Hacia un nuevo modelo de pensiones en España. Los planes complementarios y la inscripción automática como clave para un nuevo modelo de pensiones en España.  

Se trata de una cifra muy reducida y que contrasta con la de países como Países Bajos o los países nórdicos, donde más del 90% de los trabajadores cotiza a algún plan de de pensión de empleo (por acuerdos sectoriales obligatorios), o con Reino Unido, donde la participación de los trabajadores en los planes de empresa casi que se duplicó en 12 años: pasó del 47% en 2012 al 82% en 2024. Según señala el informe, esto se debe al auto-enrolment. Se trata de un sistema donde se inscribe por defecto a los trabajadores en un plan de pensiones de empleo en lugar de requerir que el empleado tome la iniciativa para ahorrar. Si bien es cierto, permite que sea el empleado el que decida si darse de baja en el plan de empleo o no.  

Comparativa con Italia 

Alejando la situación de España de países donde hay una mayor concienciación sobre los planes privados de pensiones, o donde las empresas toman iniciativas diferentes, la baja adopción de los empleados españoles contrasta incluso con países como Italia, donde alrededor de un 30% de los trabajadores participa activamente en sistemas de previsión complementaria, tras la reforma de 2007.  

Así, el informe señala que, en España, la cobertura permanece muy baja y concentrada en sectores específicos (financiero, grandes corporaciones, sector público) dejando fuera a colectivos enteros. 

Baja adopción de planes de pensiones 

Algunas explicaciones que presenta BME a esta baja adopción es la voluntariedad del sistema actual y la falta de extensión de convenios colectivos con planes provoca que los grupos poblacionales que más necesitarían ahorrar de forma complementaria sean los que menos lo hacen. Autónomos, trabajadores de pequeñas empresas, empleados jóvenes o de salarios medio-bajos, cuentan con una participación casi nula en planes de pensiones privados. 

Se trata de unas cifras que se complementan con la segunda encuesta sobre el sistema de pensiones que presentó ayer Funcas, que revela que, aunque un 59% de encuestados ve sentido en invertir para complementar la pensión pública, esta predisposición es muy desigual entre los grupos. Además, La iniciativa es mayor en personas con ingresos altos y experiencia en productos financieros y particularmente entre jóvenes (los hombres de entre 18 y 34 años se incrementa la predisposición al 86%, algo que no se percibe en las mujeres). Tal y como señala el estudio de BME.  

Planes de pensiones en autónomos 

El retiro profesional es uno de los momentos clave en los que se acentúa la brecha entre los trabajadores por cuenta propia y los asalariados. Cuando se acerca la edad de la jubilación, muchos autónomos tienen que alargar su vida laboral, ya que la pensión que les corresponde no es lo suficientemente alta como para mantener su nivel de vida. Esta desigualdad a la hora de jubilarse hace que los planes de pensiones de autónomos cobren cada vez más importancia y explica que, desde el año 2023, los trabajadores por cuenta propia adheridos a un Plan de Pensiones de Empleo Simplificado (PPES) se hayan más que triplicado. 

Según datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco), el número de autónomos partícipes en un plan de pensiones en 2023 fue de 24.505, mientras que en 2025 ese número se incrementó hasta los 76.577. Si bien es cierto, el número de PPES también se ha incrementado con creces, pasando de 18 en 2023 hasta los 44 en 2025. El avance de estos planes de pensiones dentro del colectivo de autónomos ha provocado que las aportaciones a los mismos se hayan casi triplicado. En el año 2023, los 24.505 autónomos aportaban 62 de euros, mientras que a cierre del año 2025 ese patrimonio ascendió hasta los 176 millones. 

Perfil del autónomo

Actualmente, el perfil del autónomo que cuentan con un PPES suele ser cercano a los 50 años, con rendimientos superiores a los 1.500 euros al mes, con cierta estabilidad económica y capacidad de ahorro, y que ya contaba con un plan de pensiones anteriormente. 

Los Planes de Pensiones de Empleo Simplificados nacieron a mediados del año 2022 y fueron impulsados por el exministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, con el objetivo de complementar la pensión de los trabajadores por cuenta propia y que la desigualdad con los asalariados se redujera.

Macrofondo público de pensiones

Ese mismo año, el Gobierno dio luz verde a la creación del fondo público de pensiones con el objetivo de promover el ahorro privado de manera colectiva para hacer frente al reto demográfico y a la jubilación de la generación baby boom. En ese momento, el Ejecutivo firmó con las gestoras seleccionadas (VidaCaixa, Caser, Gestión de Previsión y Pensiones –perteneciente a BBVA–, Ibercaja y Santander) desarrollar los vehículos de ahorro y que así los jubilados pudieran compatibilizar la pensión pública con el ahorro privado. 

Se trata de un proyecto que lleva parado desde su creación y que no ha logrado captar ni un euro. El problema reside en su diseño, según han señalado los expertos en numerosas ocasiones, ya que las entidades gestoras se comprometieron a que en el momento en el que comenzara a entrar capital al sistema, debían recaudar 2.500 millones de ahorro en un periodo máximo de tres años, y que cada uno de esos 15 vehículos de ahorro recaudase 500 millones.