Mientras que figuras como Rosalía están incrementando el interés por la religión y otros están encontrando en el universo del bienestar y del fitness una nueva fe, la Generación Z está mostrando una curiosa inclinación hacia la brujería 3.0. Las Brujas Etsy fueron hace unos meses objeto de controversia tras haber publicado Jezebel una pieza llamada Pagamos a unas brujas de Etsy para que maldijeran a Charlie Kirk que por descontado, fue cancelada ante el asesinato de Kirk.
“Nuestros hechizos son de naturaleza espiritual y no realizamos acciones que pretendan causar daño físico. No celebramos la pérdida de vidas”, matizó la sacerdotisa Lilin a Daily Mail, medio al que aclaró que en realidad, fue la sacerdotisa Lilin la responsable de lanzar el hechizo. Subraya además que sus hechizos son “de naturaleza espiritual” y que no realizan acciones que pretendan causar daño físico. Pero ya sabemos que en tiempos de fugacidad informativa, la controversia pasa rápido… Lo que no se ha alterado apenas es el interés hacia estas brujas, que han logrado que contratar sus servicios deje de estar estigmatizado. La influencer Jaz Smith confesó en sus redes haber recurrido a ellas para asegurarse de que el día de su boda no lloviera, y lo cierto es que no lo hizo. Aunque desde 2015 no se puede vender este tipo de servicios en Etsy, en sus normas aclaran que “las lecturas del tarot, psíquicas o de otros tipos de adivinación deben incluir un bien tangible, como fotos de la tirada de cartas, un audio o un vídeo de una lectura o un archivo de texto de esta”.

Brujería mainstream
“Las brujas ofrecen hechizos de protección, dibujos de almas gemelas y, por supuesto, hechizos perfectos para la boda. Los precios van desde menos de 10 dólares hasta más de 200, dependiendo del practicante”, explican desde la revista Time, donde señalan que cantidad de tiendas online presumen de reseñas positivas acompañadas de fotografías de sonrientes novias que pasaron por el altar bajo los rayos de sol “gracias” a estas Brujas. El mundo virtual ha dado un nuevo impulso a la brujería y la ha alejado tanto del estigma como de la privacidad absoluta de la mano de movimientos como ‘witchtok’, las brujas en TikTok que hacen desde lecturas de tarot hasta tutoriales para poner en marcha hechizos y pociones. “La brujería es tradicionalmente una práctica bastante individual, por lo que en el pasado podría haber sido difícil encontrar a otras personas que se dedicaran a ella. Sin embargo, con el auge de TikTok y su algoritmo, que te muestra más de lo que te gusta, las nuevas brujas descubren que es más fácil que nunca conectar entre sí”, aclaran desde la BBC.
Lo refrescante y sorprendente es que incluso cuando a los usuarios que han apostado por estos servicios las cosas les siguen yendo mal, hacen uso de la ironía. Algo que por cierto, no hizo Kim Kardashian cuando no se sonrojó al señalar a ChatGPT como el responsable de que no haya aprobado derecho…
Como indica Aiguadvalencia, autora de Bruja de andar por casa, a Artículo14, la tendencia habitual entre los humanos en momentos de crisis es apoyarse en algún tipo de fe, y esta fe es muy flexible. “La magia empodera muchísimo; creer en que hay algo más, que en cada persona reside cierto poder capaz de muchas cosas. Puedes buscar consejo en las cartas, canalizar emociones durante rituales o pedir ayuda a otras practicantes en un hechizo que suavizará la mala racha. Hacer magia le da un nuevo sentido a las cosas, y hace que creas en ti misma”, dice.
Ya el año pasado desde WGSN, empresa líder en análisis predictivos y en la previsión experta de tendencias, comentaban a marcas y minoristas que ante el creciente interés por el misticismo y la brujería, deberían sumarse a la tendencia priorizando estilos que se alineen con el creciente interés en la estética #Witchy. “Replantead las piezas clave de inversión este otoño para capitalizar la tendencia y, al mismo tiempo, impulsar el volumen. Reducid las blusas con detalles de encaje en la espalda y las faldas midi de satén, las más vendidas, con botas gruesas y prendas básicas de punto”, comentaba Bex Fardell, Estratega Sénior, Compras de Moda de WGSN. Porque la estética mística también ha llegado para quedarse y entonces ya auguraban que en 2025, seguiría en pleno auge. Estaban en lo cierto.
Chavie Lieber comenta en The Wall Street Journal que la brujería y los hechizos se han convertido en una industria artesanal en línea. “Ante la incertidumbre económica y las insulsas aplicaciones de citas, algunas personas están invirtiendo sus creencias (y sus ingresos disponibles) en hechizos de amor, amuletos profesionales y purificadores de espíritus”, asegura.
En tiempos de incertidumbre en los que el control parece imposible, muchas personas creen que invertir pequeñas cantidades de dinero en estas brujas digitales tiene sentido y merece la pena. No voy a negar que tras haber escrito este texto, me he planteado dar una oportunidad a la magia 3.0 al ver la manera sistemática en la que Cupido me ignora… Antes que algunos euros, la esperanza es lo último que se pierde y si los últimos resquicios esperanzadores están en Etsy, ¿por qué no probarlo?


