Moda

Gwyneth Paltrow en los 90 o cómo llevar el minimalismo que importa esta temporada 

La actriz, empresaria y podcaster es la inspo perfecta para los looks que llevaremos la próxima primavera-verano; vestidos arquitectónicos, looks monocroma y piezas atemporales… En una mezcla de atemporalidad y espontaneidad, la actriz simboliza el estilo de toda una década (y también el un decálogo del buen vestir hoy). Revisitamos su armario en cinco de sus looks imprescindibles

Aunque a Gwyneth Paltrow no solo la quieren las madres, tal y como bromeaba la propia actriz en una entrevista reciente con Jacob Elordi, sí puede decirse que ha sido (y es) un referente sartorial para toda una generación hace 20 años; ahora, también, para la recién llegada.

La californiana (Los Ángeles, 1972) no solo fue una estrella del cine clave los 90, sino que, en la retina popular, ha sido la oscarizada protagonista de Shakespeare in Love, la novia en la ficción más elegante de Jude Law (en El Talento de Mr Ripley), la pareja más chic de Brad Pitt, la perfecta Emma o madre más cool de Hollywood. Una miríada de personalidades que la han convertido, proporcionalmente, en una referencia estética que definió el minimalismo en moda como concepto y éxito en su uso práctico. 

Paltrow, en 1999, con un diseño de Michael Kors.

Su estilo tenía unas bases tan personales como efectivas y realistas. A pesar de que, en sus propias palabras (en el podcast de Amy Poehler), los 90 fueron una década donde “lo pasábamos mucho mejor que ahora”. Una época de la autenticidad y el sueño americano, que en su armario se traducía  líneas limpias, siluetas depuradas y una elegancia ‘sin esfuerzo’ aparentemente, que evitaba el exceso visual gracias a diseñadores clave como Calvin Klein, Tom Ford (en Gucci) o Stella McCartney (en Chloé). 

En 1996, con un traje de Gucci que ha vuelto a llevar en varias ocasiones

A pesar de seguir tendencias, Paltrow encarnaba esa idea de la inocencia sartorial que surge cuando se llevan cosas que una verdaderamente adora y con las que, además, está cómoda. “Con el tiempo aprendí a vestirme para sentirse bien conmigo misma y no para impresionar a los demás”, ha dicho en una entrevista con Harper’s Bazaar USA, donde contó que, aun a día de hoy, prefiere “invertir en piezas clásicas que duren años”, priorizando la calidad sobre exceso. Una coherencia que, hoy más que nunca, sienta las bases para el perfecto manual del quiet luxury. A continuación, cinco de sus looks más estelares que replicar esta temporada:

La reina del pastel

En 1999, de Ralph Lauren

Repasando el contexto cromático y material de su legado, podemos decir que los mismos tonos pastel suaves y neutrales de hace tres décadas siguen protagonizando algunas de colecciones recientes; desde el butter yellow (que seguirá vigente esta temporada) hasta el beige o blanco, pasando por el verde menta, el azul pastel (o bebé) o el rosa empolvado. Este último fue, además, la prueba fehaciente de Paltrow como It Girl (o inlfuencer analógica) gracias al diseño de tirantes finos, escote en V y silueta clásica con falda de vuelo, con el que recogió su Óscar y devolvió este pantone al estrellato.

Monotemático

Con total look de Donna Karan, en el set de Great Expectations

El monocroma, también vigente en los looks de esta temporada, se reinventa para evitar caer en un minimalismo plano gracias a la riqueza de su tejido y la variedad de sus piezas: desde un pañuelo en la cabeza (como ya han probado Alexa Chung y Renate Reinsve) hasta una chaqueta y falda larga, al más puro estilo de la actriz en Great Expectations. En este caso, renunciando a los colores más neutros y abrazando el verde césped como un acierto en forma y fondo con este diseño de Donna Karan; tanto que Emma Stone lo replicaría el pasado mes de octubre.

De punta en blanco

En la MET Gala de 1995, de blanco perlado

Uno de los colores clave por excelencia en el armario cápsula de la P/V, el blanco se acompaña de cortes asimétricos e impecables. La prueba es este vestido lencero minimalista de Calvin Klein que se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de la alfombra roja de los noventa y que hoy lo vemos compuesto de brocados o tejidos más estructurados que invitan a las transparencias.

Volumen esculpido

Con un CK de 1999 en la gala neoyorkina de los premios GQ

El éxito de los vestidos estructurados actuales, con drapeados exagerados o asimetrías, quizá reside en la evolución de una simplicidad que ya abrazaba las formas más arquitectónicas. Incorpóreo en su terreno, la actriz encumbró la sobriedad en sus looks de noche, a base de colores atemporales (como el gris marengo, el negro o el azul petróleo) y diseños incombustibles como el traje o el dos piezas. 

Como la seda

Con otro diseño de Klein, en el estreno neoyorkino de Jefferson in Paris, en 1995

La permanencia del slip dress no solo demuestra su carácter atemporal, sino que su elegancia y simplicidad también lo encumbran como otro asset de esta primavera-verano 26. Paltrow es un experimentado ejemplo, arriesgándose con tonos como el azul noche, el rojo o el siempre acertado blanco. En este caso, una estrecha silueta sin mangas y espalda al aire como dos ejemplos irrenunciables del minimalismo de Klein.

Una prueba más de que la auténtica modernidad, como todo lo bueno, promueve la esencia sobre la tendencia efímera.

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