Carlos Fernández-Lomana Gutiérrez, hermano de Carmen Lomana, ha fallecido a los 71 años en Lieres, localidad perteneciente al concejo asturiano de Siero. La muerte se produjo el pasado sábado 3 de octubre y ha sido confirmada por la esquela publicada por La Nueva España, en la que la familia detalla también los actos organizados para despedirlo.
La pérdida de Carlos Fernández-Lomana ha golpeado especialmente a una familia muy vinculada a Asturias. Aunque su hermana Carmen ha desarrollado durante décadas una intensa vida pública y televisiva, Carlos mantuvo un perfil considerablemente más discreto y construyó buena parte de su trayectoria personal y profesional lejos de los focos.
La capilla ardiente quedó instalada durante el domingo en el Tanatorio Los Arenales de Oviedo. Allí familiares, amigos y allegados pudieron despedirse de Carlos Fernández-Lomana antes de la celebración de la Palabra, que tuvo lugar a las 17.30 horas. Posteriormente se procedió a su incineración.
El funeral de Carlos Fernández-Lomana se celebra este lunes en Oviedo
Los actos continuarán este lunes 5 de octubre. Según recoge la propia esquela, las cenizas de Carlos Fernández-Lomana serán recibidas a las 17.00 horas en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de los Padres Carmelitas, en Oviedo. Allí se celebrará el funeral por su eterno descanso y, posteriormente, las cenizas serán depositadas en el columbario familiar del templo.
Carlos estaba casado con Pilar Pesquera Escobar y tenía dos hijos, Guillermo y Carla Fernández-Lomana. La esquela menciona también a sus cuatro nietos, Telmo, Victoria, Nicolás y Matías, así como a sus hermanos Carmen, María José y Rafael Fernández-Lomana Gutiérrez, además del resto de familiares y personas de su entorno más cercano.
Carmen Lomana ha recordado públicamente a su hermano después de su muerte. En declaraciones recogidas por La Nueva España y reproducidas este lunes por AS, la colaboradora de televisión destacó las numerosas muestras de afecto recibidas por la familia durante la despedida en Oviedo. «Las muestras de cariño fueron inmensas», explicó.
La empresaria y televisiva definió a Carlos Fernández-Lomana como una persona «muy querida, muy buena y un señor elegantísimo». Carmen también explicó que su hermano era siete años menor que ella y que había permanecido profundamente unido a Asturias durante toda su vida.
Una vida profesional vinculada a la banca asturiana
Al contrario que Carmen Lomana, Carlos Fernández-Lomana desarrolló su carrera lejos de la exposición mediática. Natural de Oviedo, estudió Derecho en San Sebastián y posteriormente orientó su trayectoria profesional hacia el sector financiero, en el que permaneció durante más de tres décadas.
Las informaciones publicadas tras su fallecimiento sitúan buena parte de esa carrera en Asturias. Trabajó durante años para Banco Santander, donde asumió responsabilidades de dirección en Llanes y en la zona oriental del Principado. Posteriormente estuvo vinculado a Cajastur, también desempeñando funciones directivas, hasta su jubilación en 2011.
Asturias fue siempre el centro de su vida. Según ha relatado Carmen Lomana, su hermano tuvo oportunidades profesionales que podrían haberle llevado fuera de la región, pero prefirió permanecer allí. La colaboradora ha explicado que Carlos encontraba precisamente en Asturias la vida que buscaba, cerca de su familia y de algunas de sus principales aficiones.
Entre ellas estaban la caza, la pesca y el golf. Carlos Fernández-Lomana había convertido su vínculo con Asturias en algo que iba mucho más allá del trabajo, hasta el punto de renunciar a una mayor movilidad profesional para conservar ese modo de vida. Residía en Lieres, donde también se produjo finalmente su fallecimiento.
Carmen Lomana ha explicado además que la salud de su hermano se había deteriorado durante los últimos años como consecuencia de diferentes problemas cardiovasculares. Según su testimonio, su estado había empeorado especialmente durante los últimos tres años. No obstante, la familia no ha comunicado oficialmente una causa concreta de la muerte, por lo que esos antecedentes médicos no deben confundirse con una causa confirmada del fallecimiento.
La muerte de Carlos Fernández-Lomana a los 71 años deja así una despedida marcada por el fuerte vínculo que mantuvo con Asturias y por las numerosas muestras de afecto recibidas por su familia. Este lunes, Oviedo acogerá el último adiós con el funeral en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, donde sus cenizas permanecerán finalmente depositadas en el columbario familiar.

