El rey Carlos III de Inglaterra recibió a Emmanuel Macron en Londres con la grandiosidad de haber firmado un tratado transcendental entre ambos países del Canal de la Mancha. Y el presidente francés dijo que por fin los aliados podrían crear un vínculo “tan cercano como los hilos” de la pieza maestra de 950 años que se exhibe desde del 10 de septiembre en el Museo Británico.
Pero solo es el préstamo de un lienzo medieval “que narra una historia de ambición e incertidumbre, de juramentos y viajes, cortejos, reyes, cometas y consecuencias”, según Carlos III. Se trata del Tapiz de Bayeux, obra que llevaba en Francia unos 950 años y que se exhibirá hasta julio en el Museo Británico.
Una fecha clave para los ingleses
Es una extraordinaria pieza que narra la mítica batalla de Hastings en el año 1066 y los acontecimientos que la desencadenan. Para los ingleses resulta la fecha fundacional de su nación.
Como viñetas de un cómic, a lo largo de casi 70 metros va desgranando lo ocurrido desde el punto de vista de los vencedores, los normandos liderados por el duque Guillermo el Conquistador. Cuida mucho de explicar las legítimas aspiraciones de Guillermo al trono anglosajón cuando muere sin descendientes el rey Eduardo.

Comienza con Harold, cuñado de Eduardo, viajando a Francia, con su halcón en la mano, donde jura sobre sagrado fidelidad a Guillermo. Tras la muerte de Eduardo, Harold es coronado rey. Guillermo, enfurecido por la traición, tala árboles, construye barcos y sube a sus caballos a bordo para el viaje a las playas del sur del Inglaterra. Tras construir un fuerte y saquear la campiña, llega la batalla. Hay muchas escenas de combate, incluyendo unas excepcionales (por su plasticidad) caídas de los caballos normandos. Pero Harold muere tras recibir una flecha en el ojo, los normandos persiguen a las huestes anglosajonas y Guillermo sale victorioso.
Faltan dos o tres metros, asumimos con la coronación de Guillermo como rey de los anglosajones, el día de Navidad de 1066 y el establecimiento del gobierno de los normandos.
Casi es tan importante lo que cuenta este artefacto patrimonio de la Humanidad como lo que calla.
El tapiz, no es tal, sino una tela bordada de hilos de lana de cuatro tonalidades sobre varias piezas de lino con cinco tipos de nudos. Tampoco fue confeccionado en Bayeux sino más que seguramente en Inglaterra por bordadoras inglesas o monjas de algún monasterio de Kent. Sí apareció en la catedral de Bayeux, a doscientos kilómetros al norte de París a mediados del siglo XVIII, sin rastro de sus idas y venidas en los anteriores ocho siglos. Y sobrevivió que lo recortasen para tapar carros durante la revolución francesa, así como las dos tumultuosas invasiones alemanas del siglo XX.
En total son 58 “escenas”. Las más importantes explican el viaje de Harold a Francia. Allí Guillermo rescata a Harold y después hacen algunas correrías juntos. Después, Harold jura sobre objetos sagrados su fidelidad a Guillermo.
Tras la muerte de Eduardo y la coronación de Harold como rey, ilustran los preparativos para el cruce del canal con las tropas. Y finalmente se explaya con las muertes y desmembramientos de la batalla de Hastings.
Las (escasas) mujeres del tapiz de Bayeux
En total, consta de 626 personajes humanos, 506 animales y pájaros- reales o mitológicos, unos 190 caballos, 37 barcos… Y solo tres mujeres.
Esas tres féminas ilustran cómo las mujeres sufren las violentas consecuencias de las luchas por el poder.
Destaca la misteriosa Aelfgyva, la única con rótulo sobre su cabeza. Hay varias teorías sobre su identidad. Ese nombre era bastante común. Y muchas se cambiaban de nombre al casarse. Pero no hay consenso sobre su identidad entre los historiadores. Sin embargo, a esta Aelfgyva, ataviada con un velo entre columnas solemnes y al parecer ungida por un clérigo, se le cuelga un sambenito. Un hombrecillo con los genitales expuestos, con la misma pose que el clérigo justo debajo, sugiere potentemente un pecado de adulterio o conducta sexual inapropiada. Algo que ayudaría a descalificar al rival pretendiente al trono en esta tela propagandística.

También aparece Edith, hermana de Harold y reina consorte de Eduardo, presente en el cuadro de la muerte de éste. Ella es una de las grandes perdedoras. No solo enviuda. Sus cuatro hermanos mueren en batalla en ese otoño de 1066. Uno, aliado con el pretendiente noruego al trono, aniquilado por Harold en Stamford Bridge cerca de York el 25 de septiembre, y los otros dos en la batalla de Hastings el 14 de octubre. No obstante, mantuvo sus tierras y fue bien tratada por Guillermo. La enterraron en 1075 en la Abadía de Winchester al lado de Eduardo.

Otra, sin nombre, y más pequeña que las figuras centrales, coge de la mano a un niño debajo de una casa en llamas. Símbolo perenne de la población que sufrió el pillaje, violaciones y demás efectos de una guerra de ocupación que duraría años.
Sin entradas hasta 2027
Ya no hay entradas hasta enero. A pesar de costar 33 libras (38 euros) por los 40 minutos asignados de visita se vendieron 100.000 entradas en las primeras 24 horas. Como alternativa, pueden acercarse al Museo de Reading a contemplar gratis un facsimile realizado en 1886 por 35 mujeres tras un año de trabajo, lideradas por Elizabeth Wardle. Tras ver unas fotos coloreadas a mano en el hoy museo de Victoria and Albert (V&A), se le ocurrió que ella y sus amigas podrían recrear el tapiz “para que Inglaterra tuviera su propia copia”. Solo hay un par de pequeñas diferencias con el original. A uno de los hombrecillos desnudos se le han colocado calzoncillos para tapar las partes pudientes. Pero no fue iniciativa de las artesanas victorianas como se viene décadas constatando. Fueron los hombres del V&A los que “adecentaron” y taparon los desnudos con penes de las fotografías para preservar el “decoro” a las damas bordadoras. Y la otra, que la tela de Reading tiene una cenefa adicional que recorre el borde inferior. En ella están grabados los nombres de cada una de esas 35 bordadoras que han sabido recrear la magia de la historia para generaciones de escolares.
Esta pieza excepcional, también se puede observar en alta definición en su totalidad aquí.

