La escalada en Oriente Medio ha puesto en jaque no solo a la región, también a los miles de pasajeros que, ya sea por turismo o por trabajo, se encontraban desplazados en algunos de los países que, cuatro días después de que comenzara la ofensiva de Estados Unidos sobre Irán, mantienen hoy su espacio aéreo cerrado.
Basta abrir la aplicación Flight Radar, que monitoriza en tiempo real el tráfico aéreo mundial, para comprobarlo. Miles de vuelos continúan operativos en prácticamente todo el planeta, pero sobre Irán no aparece ni una sola aeronave. El mapa, plagado de aviones amarillos en Europa, América o el sudeste asiático, queda completamente vacío en buena parte de Oriente Medio. Misiles y proyectiles son hoy los únicos objetos que sobrevuelan esta zona.

A Teherán le siguen otras capitales con cielos blindados. Tel Aviv mantiene su espacio aéreo cerrado a los vuelos comerciales; el aeropuerto internacional de Dubái, uno de los mayores hubs del mundo, ha suspendido operaciones; y lo mismo ocurre en Qatar, Baréin y Kuwait. La ofensiva “Furia Épica”, lanzada el sábado por Estados Unidos, y la posterior respuesta iraní contra objetivos estadounidenses en la región han provocado uno de los mayores impactos recientes sobre el tráfico aéreo internacional en un enclave estratégico para las rutas entre Europa, Asia y África.
Ninguna compañía sobrevuela tampoco Irak, Jordania, Siria o Líbano. Este último, bajo amenaza por tercera jornada consecutiva ante el despliegue israelí en el sur del país. Las aerolíneas han optado por redibujar sus trayectos, desviando rutas hacia el norte o el sur para evitar el espacio aéreo en conflicto.
Cielos blindados en Oriente Medio
El Golfo Pérsico concentra una de las mayores densidades de tráfico aéreo del planeta. Aeropuertos como Dubái o Doha funcionan como nodos esenciales en los viajes intercontinentales. Su cierre temporal no solo afecta a los países directamente implicados, sino que repercute en cadenas de conexión que ha hecho que miles de pasajeros continuen encerrados en Oriente Medio.

Más de 30.000 españoles pendientes
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, más de 30.000 ciudadanos españoles continúan en estos destinos a la espera de que se restablezca la normalidad. Aunque países como Francia o Italia han comenzado a repatriar a parte de sus nacionales, el plan español se centra, por ahora, en la reactivación progresiva de los vuelos comerciales.
El único avión que ha llegado a Barajas desde la zona afectada fue el que aterrizó este martes pasadas las 20:00 horas en Madrid. Un vuelo regular procedente de Dubái que permitió el regreso de 175 pasajeros. Más allá de ese trayecto, las salidas siguen condicionadas por la evolución del conflicto.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido en que los planes de evacuación “por todos los medios” están en marcha, aunque ha evitado concretar detalles. “Estamos ante un salto cualitativo y cuantitativo de la violencia con consecuencias imprevisibles para la región”, advirtió, antes de aclarar que “por motivos evidentes” no podía desvelar los pasos previstos “hasta que no se vayan concluyendo con éxito”.
Mientras tanto, las recomendaciones oficiales son claras y se repiten en las embajadas españoles de todos los países afectados: prudencia y permanencia en lugares seguros. Desde el Ministerio se pide a los españoles que eviten desplazamientos innecesarios y que sigan las indicaciones de las autoridades locales y de las embajadas.
Mensaje del Embajador de España en Qatar, Álvaro Renedo Zalba. pic.twitter.com/ZbyRbQrw8w
— Embajada de España en Qatar (@EmbEspCatar) March 3, 2026
Embajadas abiertas 24 horas
Con este panorama, las embajadas españolas en la región permanecen operativas las 24 horas del día. En la sala de crisis del Ministerio de Asuntos Exteriores se han recibido ya más de dos mil llamadas desde el inicio de la ofensiva. Trabajadores del departamento explican en privado a Artículo14 que la jornada se ha convertido en una rutina ininterrumpida desde el sábado. “Todo es responder llamadas de españoles en países del Golfo y tomarles los datos”, señalan.
El ministro volvió a reunirse este martes con sus homólogos de la región para evaluar la situación y coordinar posibles escenarios. La prioridad, según trasladan fuentes del ministerio, es garantizar la seguridad de los nacionales y mantener abiertos los canales de comunicación en caso de que el conflicto se prolongue.
Y es que a la incertidumbre aérea se suma la presión internacional. Cada vez más países instan a sus ciudadanos a abandonar la zona. Las recomendaciones afectan principalmente a Irán, Israel y Gaza, pero también a Kuwait, Baréin o Líbano. Incluso Egipto, Omán o Yemen, que no han sido atacados directamente, figuran en las alertas por su proximidad geográfica y su posible exposición a una expansión del conflicto.
Cuatro días después del inicio de la ofensiva, el mapa aéreo sobre Oriente Medio continúa vacío. Un vacío que no solo refleja una decisión técnica de seguridad, sino la dimensión de una crisis que, aunque concentrada en un punto del planeta, ya ha alterado el pulso del tráfico aéreo mundial.
