Venezuela afrontó este jueves una nueva jornada de movilizaciones que servirá para comprobar la capacidad de convocatoria de María Corina Machado y la fuerza que conserva la oposición en las calles. La dirigente, que permanece fuera del país desde diciembre de 2025, ha llamado a los venezolanos a manifestarse para exigir la celebración de elecciones presidenciales, en un momento en el que las negociaciones entre el chavismo y una delegación opositora comienzan a abordar posibles reformas del sistema político.
Caracas ha sido el principal escenario de las protestas, con una concentración prevista en Plaza Venezuela, frente a la Torre Polar. Sin embargo, los organizadores han extendido la convocatoria al resto del territorio nacional con el objetivo de demostrar que las demandas de cambio político siguen presentes más allá de la capital.
La movilización plantea tres reivindicaciones fundamentales: el regreso de Machado a Venezuela, la libertad de los presos políticos y la convocatoria de elecciones presidenciales en 2027. Para la líder opositora, la jornada representa también una oportunidad de reivindicar su protagonismo político después de meses alejada físicamente del país.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Machado ha animado a sus seguidores a mostrar ante la comunidad internacional que existe una ciudadanía movilizada y dispuesta a reclamar una transición democrática. La dirigente ha insistido en la importancia de mantener la presión social mientras continúan las conversaciones institucionales.
Un calendario electoral todavía sin resolver
La protesta coincide con las primeras propuestas concretas sobre cuándo podrían celebrarse los próximos comicios presidenciales. Dinorah Figuera, responsable de la delegación opositora que negocia con el chavismo, ha situado las elecciones entre finales de 2027 y principios de 2028, aunque ha reconocido que todavía quedan importantes obstáculos por superar.
Esta posibilidad no coincide plenamente con las aspiraciones de los sectores opositores que defienden una convocatoria más temprana. Entre las fechas planteadas destaca el 28 de julio de 2027, coincidiendo con el tercer aniversario de las controvertidas elecciones presidenciales de 2024, cuyos resultados oficiales fueron rechazados por la oposición ante la ausencia de actas desglosadas publicadas por el organismo electoral.
La reforma del Consejo Nacional Electoral constituye una de las principales exigencias opositoras. También se considera imprescindible revisar el registro de votantes y establecer mecanismos que permitan una participación política sin exclusiones.
Figuera ha explicado que su equipo trabaja en estas cuestiones, aunque las conversaciones todavía no han permitido establecer un calendario vinculante.

Las negociaciones abren la puerta al regreso de Machado
La tercera ronda de conversaciones entre representantes del chavismo y de la oposición concluyó este miércoles con varios compromisos legislativos. Uno de los más relevantes afecta a la normativa que regula las inhabilitaciones políticas, una cuestión especialmente importante para María Corina Machado, que continúa apartada de la posibilidad de presentarse a unas elecciones.
Las delegaciones acordaron estudiar modificaciones de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, así como de otras disposiciones utilizadas durante los últimos años contra dirigentes y ciudadanos críticos con el Gobierno.
Entre ellas figuran la legislación contra la delincuencia organizada y el terrorismo, la Ley Simón Bolívar y las normas que regulan el funcionamiento de los partidos políticos. Su revisión podría contribuir a eliminar restricciones que han condicionado la actividad de numerosas organizaciones opositoras.
No obstante, Machado y Edmundo González Urrutia no participan directamente en esta mesa de diálogo, aunque ambos han manifestado su interés en que las conversaciones permitan establecer garantías electorales y una fecha para las presidenciales.

La presión de la calle frente a los acuerdos políticos
Las negociaciones cuentan con el respaldo de Estados Unidos y se desarrollan en una Venezuela que atraviesa una nueva etapa política tras la caída de Nicolás Maduro en enero. El proceso, sin embargo, todavía presenta numerosas incógnitas sobre el futuro de las instituciones y el papel que conservará el chavismo.
Además de las reformas legales, las delegaciones han acordado crear una comisión conjunta para gestionar los activos de oro venezolano retenidos en el Banco de Inglaterra, con la intención de destinar recursos a la reconstrucción y a la mejora de los servicios públicos.
Las próximas conversaciones están previstas entre el 11 y el 15 de noviembre, pero antes la oposición busca trasladar un mensaje desde las calles.

