EE UU

Melania Trump carga contra Jimmy Kimmel y exige medidas por llamarla “viuda en espera”

La primera dama acusa al presentador de fomentar un discurso “odioso y violento”, mientras Donald Trump pide su despido

Melania Trump participa en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 25 de abril de 2026.
EFE/EPA/Yuri Gripas / POOL

Tras el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, la tensión política en Estados Unidos ha vuelto a elevarse. Esta vez con el enfrentamiento entre la primera dama, Melania Trump, y el presentador de televisión Jimmy Kimmel.

Días antes del suceso, el humorista emitió en su programa, Jimmy Kimmel Live!, un monólogo en el que parodiaba la gala y lanzaba críticas hacia la familia Trump. Entre los comentarios, uno dirigido a la primera dama —a quien se refirió como “expectant widow” (“viuda en espera”)— ha sido interpretado por el entorno presidencial como ofensivo. Tras el ataque ocurrido el sábado durante la cena, en la que se encontraban el presidente Donald Trump, la propia Melania y otros altos cargos, la reacción no se hizo esperar.

Melania Trump carga contra Kimmel

En un mensaje publicado en la red social X, Melania Trump calificó las palabras del presentador como “retórica odiosa y violenta”, asegurando que contribuyen a dividir al país y agravan la polarización política. Además, dirigió sus críticas hacia la cadena ABC, responsable de la emisión del programa, a la que acusó de proteger al comediante. En su opinión, la cadena debería actuar y poner límites a lo que considera un comportamiento reiterado e inapropiado.

Horas más tarde, Donald Trump reforzó esta postura a través de su plataforma Truth Social, donde pidió directamente el despido de Kimmel por parte de Disney —empresa matriz de ABC—. El presidente vinculó el tono del monólogo con el clima de tensión que rodeó el ataque.

Las críticas a Kimmel

El incidente en la cena, celebrada en el Washington Hilton Hotel, provocó momentos de pánico cuando un individuo armado irrumpió en el recinto. Finalmente, no hubo heridos y el sospechoso fue detenido en el lugar.

Desde la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karoline Leavitt también se sumó a las críticas contra el presentador, calificando sus comentarios de inapropiados y cuestionando el contenido humorístico que se emite en televisión nacional. En la misma línea, la comentarista conservadora Meghan McCain expresó su rechazo a lo que considera un discurso de odio recurrente en el programa.

Sin embargo, las críticas hacia Kimmel se producen en un contexto más amplio de confrontación entre el presidente y diversos presentadores de programas nocturnos, a quienes Trump ha acusado en repetidas ocasiones de parcialidad política. Este conflicto no es nuevo: en septiembre pasado, el programa de Kimmel fue suspendido temporalmente tras presiones del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Brendan Carr, lo que generó un intenso debate sobre la libertad de expresión. Finalmente, el presentador regresó a la parrilla tras la polémica.

Por otro lado, críticos de la administración Trump han señalado que el propio presidente ha utilizado en el pasado expresiones que también han sido calificadas de agresivas, recordando intervenciones públicas en las que animaba a sus seguidores a confrontar a manifestantes o a “luchar” tras su derrota electoral en 2020.

Mientras tanto, ni Kimmel ni ABC han respondido oficialmente a las acusaciones más recientes.