Violación múltiple

“Papá, me han violado. Me han hecho de todo”

Los padres de la niña francesa violada por tres adolescentes relatan la conmoción y el sufrimiento de su hija: "Le robaron su infancia"

Niña violada

Manifestación contra el antisemitismo tras la violación de una niña judía de 12 años Efe

Su tragedia ha conmocionado a Francia. Hace apenas diez días, saltaba a los titulares de la prensa gala y después, de todo el mundo, la terrible violación en grupo a una niña de 12 años. La agresión sexual en Courbevoie, tiene además de un machismo atroz, tintes antisemitas.

Los padres de la pequeña han concedido una dura entrevista al diario ‘Le Parisien‘. Por primera vez desde la violación, los progenitores han roto su silencio, aunque prefieren mantener su identidad a salvo. Es más, el reportaje se ilustra con las fotos de la pareja de espaldas, unidos por el dolor.

Conmoción

Su hija está “muy conmocionada” desde aquel fatídico 15 de junio y “duerme mal por las noches”. Es más, sus padres son rotundos: los agresores le han robado su infancia. La niña “está muy conmocionada. Sus agresores le robaron su infancia. Este shock le provoca reminiscencias y flashbacks por la noche. Le cuesta conciliar el sueño y se despierta por la noche. Es un día a día muy difícil. Al día siguiente del incidente, consiguió encontrar las palabras para explicar a la Policía lo que le había pasado, por lo que había pasado. Desde entonces, le resulta más difícil confiar en ellos”, ha relatado el padre al periódico de Francia.

Los padres entran en los detalles de la violación. La pequeña denunció lo ocurrido a la Policía francesa. “La obligaron a someterse a penetraciones anales y a felaciones, mientras la amenazaban de muerte y le hacían comentarios antisemitas“. Fueron tres menores (dos de trece años y uno de doce), entre ellos su compañero de clase. La arrastraron a un cobertizo cuando estaba en un parque cercano a su casa junto a una amiga. Fue su amiga la que identificó a dos de los agresores. 

Desesperación de los padres

La madre ha recordado que antes de soltarla, “le hicieron jurar por Alá que no diría nada, que no debía contárselo a nadie, ni a sus padres ni a la Policía. Incluso llegaron a pedirle que se convirtiera al islam”. 

“Nos enteramos por la amiga con la que había pasado la tarde de que estaba en peligro y secuestrada”, admite la madre. “Salí a buscarla” -añade el padre- “di una vuelta por la plaza de la que había desaparecido y luego pasé por delante de la antigua guardería donde estaba retenida, sin oír nada, por desgracia. La busqué durante una hora. Al no encontrarla, volví a mi casa, donde aún no había regresado. Volví abajo para continuar la búsqueda y fue entonces cuando la encontré en el vestíbulo de nuestro edificio. Estaba llorando, totalmente angustiada. Me dijo enseguida: “Papá, me han violado. Me han hecho de todo”. Luego me dio los detalles. Me dijo: “No puedo decirte nada, me hicieron jurar que no diría nada o me matarían. Me amenazaron de muerte y me dijeron que también te harían daño a ti”. También me contó que sus agresores le exigieron 200 euros, que debía entregar al día siguiente a una hora determinada en la plaza. En ningún caso debía avisar a la Policía. Si no entregaba el dinero, también irían a por su familia”, indica el padre.

Consuelo y denuncia

La cogió en brazos e intentó tranquilizar. Sacarle más información y avisarle de que no se iban a someter a las exigencias de los jóvenes que la habían violado en grupo y urge a llamar a la Policía. Por su parte, su madre, cuando volvió a casa, “encontré a mi hija llorando y la cogí en brazos para intentar consolarla. Le dije que tenía que ser fuerte. Le expliqué lo que iba a pasar, que tenía que tomarse todo el tiempo que necesitara para explicar lo que había sucedido y que iba a tener que someterse a pruebas, que no iban a ser agradables. Le dije que teníamos que hacer todo lo posible para protegerla a ella y a los demás, para que no volviera a ocurrir”, ha narrado la progenitora de ese momento.

La pareja entra de lleno en el antisemitismo. Su hija fue “castigada por ser judía”. 

“Después del 7 de octubre (cuando se produjo el ataque de Hamás a Israel y posterior ofensiva israelí en Gaza), nuestra hija fue acosada en su colegio y condenada al ostracismo por su religión”. Su pesadilla “comenzó en noviembre con saludos nazis, esvásticas en las mesas del colegio y bromas sobre el Holocausto. Ha perdido así a varios amigos musulmanes, pero no había llegado a la violencia física”. Los padres de la niña aconsejaron, ante tanta tensión, que “fuera prudente ante las preguntas relacionadas con la religión. Por eso tuvo que decirle a F. (uno de los perpetradores al que conocía y tenía 12 años) unas semanas antes del incidente que era musulmana”.

Acto “claramente antisemita”

“Por lo que a mí respecta, se trataba de un acto claramente antisemita vinculado a la importación del conflicto israelo-palestino en Francia. La expedición punitiva consistió en matar a alguien por ser judío”, asevera el padre de la niña.

“Según tenemos entendido, F. le dijo a nuestra hija: “¿Por qué has mentido? Sé que no eres musulmana… Entonces, ¿de qué religión eres?”. En realidad, se había enterado de que nuestra hija era judía y dedujo que era necesariamente “proisraelí” y antipalestina. La realidad es bien distinta, porque nuestra hija, como nosotros, está a favor del bando de la paz. Pero obviamente este F. no pudo soportar el hecho de que ella le hubiera mentido sobre su religión”.

En campaña

La violación de la pequeña ha conmocionado a Francia y ha entrado de lleno en la campaña para las elecciones legislativas anticipadas. Para el padre, “fue muy doloroso para nosotros ver cómo nuestro “caso” era explotado por todos los partidos políticos. Preferimos mantenernos al margen de este tipo de solicitaciones. Sin embargo, nos dirigimos a ustedes para alertar las conciencias de padres e hijos, sea cual sea su fe, para que este tipo de tragedia no se repita”.

Francia

Manifestación contra el antisemitismo en Courbevoie tras la violación de la niña de 12 años

A este respecto la madre de la niña violada aseguró que “no pretendemos que la gente llore por nosotros ni por nuestra hija. Sobre todo, queremos que la gente despierte y haga la distinción entre un conflicto extremadamente acalorado que tiene lugar en el extranjero, por un lado, y los judíos franceses, por otro. En nuestra opinión, existe un mimetismo entre los actos perpetrados por los terroristas de Hamás en el kibutz y lo que sufrió nuestra hija abajo, en Courbevoie”.