En España, la pensión de un autónomo jubilado no se calcula con una fórmula especial por el hecho de haber trabajado por cuenta propia. La Seguridad Social aplica el mismo esquema que a cualquier trabajador: lo que manda son las bases de cotización acumuladas a lo largo de la vida laboral.
Por eso, cuando alguien ha cotizado siempre por la base mínima, la pensión de un autónomo jubilado que sale del cálculo puro suele ser baja.
Ahí entra en juego un mecanismo clave para evitar pensiones demasiado reducidas: el complemento a mínimos. Es un ajuste automático que eleva la cuantía resultante hasta el umbral mínimo establecido por ley para cada año, siempre que el pensionista cumpla ciertos requisitos de ingresos.
En la práctica, para mucha gente que llega a la jubilación con cotización mínima, este complemento es lo que marca la diferencia entre una pensión teórica y la cifra que finalmente se cobra.
Cómo se calcula la pensión de un autónomo jubilado si cotizó por la base mínima
La idea es sencilla: si has cotizado poco, tu base reguladora suele ser baja y, por tanto, la prestación también. En el caso de la pensión de un autónomo jubilado que ha cotizado por la base mínima durante años, el cálculo estricto arroja una cuantía inferior a los mínimos. Por eso, el sistema corrige con el complemento.

Ese complemento no “regala” una pensión alta. Lo que hace es asegurar un suelo mínimo, distinto según la situación personal y familiar. Y, muy importante, se cobra en 14 pagas: 12 mensualidades ordinarias y 2 extraordinarias.
Las cuantías de 2026 según la situación familiar
En 2026, la cuantía que percibirá la pensión de un autónomo jubilado que ha cotizado por la base mínima depende de si tiene o no cónyuge a cargo y de la estructura familiar. En los importes que se manejan para este escenario, el abanico es claro.
- Si el jubilado tiene cónyuge a cargo —es decir, una pareja que depende económicamente de él—, la pensión de un autónomo jubilado se sitúa en torno a 1.256 euros al mes (en 14 pagas). Es el supuesto más favorable dentro del esquema de mínimos.
- Si hablamos de una unidad económica unipersonal (personas solteras, viudas o divorciadas), la pensión de un autónomo jubilado rondaría los 936 euros mensuales (también en 14 pagas).
- Y si el pensionista está casado pero el cónyuge no está a cargo porque tiene ingresos propios, la pensión de un autónomo jubilado se movería alrededor de los 888 euros al mes (en 14 pagas).
Qué significa “cónyuge a cargo” y por qué importa tanto
La etiqueta “cónyuge a cargo” no es una frase genérica. Es un concepto con impacto directo en la pensión de un autónomo jubilado porque eleva el mínimo aplicable. En ese escenario, el sistema entiende que la pensión sostiene a más de una persona dentro del hogar.

La consecuencia práctica es evidente: con cónyuge a cargo, el umbral del complemento a mínimos es más alto; sin él, el mínimo baja.
Por eso, dos jubilaciones aparentemente iguales (misma base mínima) pueden acabar con cantidades distintas.
El requisito clave: límites de rentas para tener complemento a mínimos
El complemento a mínimos no es automático “pase lo que pase”. Para acceder a él, la pensión de un autónomo jubilado debe ser baja y, además, el pensionista no puede superar determinados límites de ingresos extra.
Aquí entran rentas complementarias como alquileres, dividendos, rescates de fondos de inversión u otras entradas de dinero. La idea del sistema es clara: el complemento está pensado para quien realmente depende de esa pensión como ingreso principal.
En 2026, el límite de rentas adicionales se sitúa cerca de los 9.442 euros anuales para quienes no tienen cónyuge a cargo, y supera los 11.013 euros anuales cuando sí existe cónyuge dependiente. Si se rebasa ese umbral, se pierde el derecho al complemento y la pensión de un autónomo jubilado se queda en la cifra inferior que resulte del cálculo ordinario.
Qué ocurre si se supera el tope
Este es el punto más sensible. Una pensión de un autónomo jubilado con base mínima puede parecer “asegurada” en el mínimo, pero ese mínimo depende de cumplir el requisito de rentas. Si el pensionista supera el límite, la pensión deja de estar “blindada” por el complemento.

En ese caso, la cuantía se ajusta a la base reguladora original. Y ahí es donde aparece el riesgo: el salto entre la cifra con complemento y la cifra sin complemento puede ser notable, especialmente en perfiles que cotizaron por la base mínima durante largos periodos.
