La cifra de víctimas mortales por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado miércoles continúa aumentando. Las autoridades venezolanas elevaron este domingo el balance a 1.450 fallecidos, mientras prosiguen las labores de búsqueda entre los escombros, apoyadas por equipos nacionales e internacionales de rescate. La catástrofe, considerada por el Gobierno como la peor tragedia natural de la historia del país, mantiene además miles de heridos, damnificados y desaparecidos, entre ellos ciudadanos españoles.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España actualizó este domingo el balance de nacionales afectados por el desastre. Según informó, ascienden a 17 los españoles fallecidos, mientras que 150 permanecen desaparecidos. Asimismo, 12 ciudadanos españoles han sido localizados con vida bajo los escombros, donde continúan centrados los esfuerzos de los equipos de rescate para lograr su extracción.
Ante la gravedad de la situación, Exteriores reiteró que permanecen operativas todas las líneas de emergencia consular habilitadas para atender a los españoles que se encuentran en Venezuela y a sus familiares. El ministerio pidió a los ciudadanos que utilicen estos canales de comunicación, cuyos datos están disponibles en las redes sociales oficiales del departamento y de la Embajada de España en Caracas, con el objetivo de facilitar la localización de personas y la coordinación de la asistencia.
España también participa directamente en las operaciones de emergencia desplegadas en el país sudamericano. El avión que trasladó a los equipos de rescate coordinados por Protección Civil y operado por Iberia emprendió este domingo el viaje de regreso con 29 ciudadanos españoles evacuados, después de haber contribuido a las tareas de búsqueda y asistencia sobre el terreno.
Mientras tanto, las autoridades venezolanas continúan actualizando el alcance de los daños provocados por el doble seísmo. El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó de que el número de fallecidos alcanza ya las 1.450 personas, una cifra que, según afirmó, refleja la magnitud de “la más brutal catástrofe natural” sufrida por Venezuela. Además, el balance oficial sitúa en 3.150 los heridos, aunque el día anterior se había informado de 3.238 lesionados, sin que se explicaran las razones de esta variación en las cifras.
Los terremotos también han dejado un elevado número de afectados que han perdido sus hogares. De acuerdo con el último balance oficial, 12.721 familias se encuentran damnificadas como consecuencia del desastre, mientras numerosos edificios e infraestructuras esenciales han sufrido importantes daños estructurales.
Las autoridades contabilizan 774 edificios afectados o colapsados, de los cuales 189 presentan daños totales y 585 daños parciales. Entre las infraestructuras dañadas figuran 38 hospitales, cuya capacidad asistencial se ha visto comprometida, además de 44 centros comerciales y 1.645 estructuras de diversa naturaleza, lo que da una idea del enorme impacto material provocado por los terremotos.
La Guaira continúa siendo el estado más castigado por el doble seísmo. Desde esta región han sido trasladadas 527 personas a hospitales públicos y privados de Caracas para recibir atención médica especializada, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda entre edificios derrumbados y zonas gravemente afectadas.
El operativo internacional de rescate sigue creciendo con el paso de las horas. Según el Gobierno venezolano, actualmente participan 2.624 rescatistas internacionales, apoyados por 137 perros especializados, 49 vehículos de intervención y 84,8 toneladas de equipos, medicamentos e insumos quirúrgicos, destinados tanto a las tareas de búsqueda como a la atención de los supervivientes.
A este despliegue se suma la colaboración de miles de voluntarios. Las autoridades señalaron que 7.876 personas se han registrado en el Poliedro de Caracas para colaborar en las labores de rescate, retirada de escombros y asistencia a la población afectada, especialmente en La Guaira, donde se concentran buena parte de las operaciones.
El Gobierno venezolano también anunció nuevas medidas para atender las consecuencias psicológicas de la tragedia. Entre ellas figura la puesta en marcha de una línea telefónica de apoyo para personas que sufran ansiedad, tristeza o estrés postraumático, así como la creación de una página web destinada a que los familiares puedan registrar a personas desaparecidas y facilitar así su localización. Aunque no se ha ofrecido una cifra oficial de desaparecidos, en las redes sociales continúan multiplicándose las publicaciones de familiares que buscan información sobre personas vistas por última vez en las zonas devastadas.
En paralelo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, trasladó este domingo su agradecimiento a los equipos internacionales desplazados al país, destacando la solidaridad y el esfuerzo realizado por los especialistas extranjeros que participan en las labores de rescate. Entretanto, las autoridades mantienen la prioridad en localizar supervivientes bajo los escombros, asistir a los miles de afectados y coordinar una respuesta humanitaria que permita afrontar las consecuencias de una tragedia sin precedentes para Venezuela.

