¿Pueden los despachos ingleses competir sin fusionarse?

Los últimos sondeos para una fusión que han trascendido son los de Linklaters y Cleary, mientras las firmas del 'Magic Circle' van incorporando la figura del socio de no cuota

Rascacielos de Nueva York.
Rascacielos de Nueva York.

Los despachos ingleses con vocación global siguen luchando por mantener su pujanza frente a las grandes firmas americanas. Después de un lustro en el que bullen las fusiones, los grandes de la City que quedan solteros siguen buscando un movimiento que les afiance de cara a las próximas décadas. Los últimos sondeos que han trascendido son los de Linklaters y Cleary, que han desmentido, y en el que las fuentes conocedoras apuntan que el primero en acercarse fue el del Magic Circle.

Estas conversaciones habrían ido en paralelo a que la fusión que ha dado lugar a Hogan Lovells Cadawalader culminara, tras la de Ashurst Perkins Coie. Que se han sumado a las de Herbert Smith Freehills con Kramer Levin y la de Allen & Overy con Shearman & Sterling.

Hay otro movimiento que están haciendo los despachos ingleses para competir con los americanos, introducir una figura que les era ajena, el socio de no cuota.

La figura del socio de no cuota

Clifford Chance ha introducido la figura del socio de no cuota con el objetivo de casi duplicar el beneficio por socio en los próximos cinco años y competir mejor con los bufetes estadounidenses de alta rentabilidad. La firma se ha sumado al movimiento de Linklaters y Freshfields y deja a A&O Shearman como la única que mantiene el sistema tradicional de socios exclusivamente con participación accionarial del Magic Circle.

Esta renovación de su modelo de socios, que ha avanzado LegalBusiness, se formaliza a través de una categoría de socios locales sin participación accionarial. Ha designado a siete de sus abogados para este nuevo puesto. Esta primera cohorte de socios locales a nivel global incluye oficinas en Ámsterdam, Fráncfort, Nueva York, São Paulo y Singapur.

Esta iniciativa constituye uno de los pilares de la estrategia de la dirección para casi duplicar el beneficio por socio socio de cuota (PEP) en los próximos cinco años y superar los 5 millones de dólares en 2032.

Esta categoría sin participación accionarial está diseñada para ayudar a la firma a obtener mayores ingresos por honorarios de abogados sénior, a la vez que retiene el talento sin diluir el fondo principal de beneficios de los socios de cuota.

Un cambio que también ha realizado Freshfields, que ha disparado en 2026 sus promociones a socio a 47 desde los 25 del año pasado, un 88% más, y eleva los nombramientos globales en el Magic Circle un 18%. Juntas, las cuatro firmas ascendieron a 145 abogados frente a 123 en 2025. De esta forma, si excluimos a Freshfields, el panorama es estable. Este año, A&O Shearman, Clifford Chance y Linklaters han anunciado 98 nuevos socios, exactamente los mismos que en 2025, y dos más que en 2024.

Freshfields mantuvo un modelo de socios exclusivamente con participación accionarial durante toda su existencia, pero ahora incorpora este modelo y la retribución escalonada en general. También Linklaters ha incorporado la sociatura de no cuota.

‘Kirklandización’

En el mercado anglosajón se viene hablando de kirklandización, en alusión a Kirkland Ellis, la primera firma en facturación del mundo, que introdujo este modelo en los años 90 y que presiona a otras por su alta rentabilidad y atracción de talento.

Este tipo de flexibilidad estructural permite mantener el ritmo de ascensos, incluso en un entorno más selectivo. Desde la pandemia, otras siguen sus pasos. Cravath creó un la condición de socios asalariados en noviembre de 2023, y abrió el camino a Paul Weiss, que anunció su nuevo plan de socios de dos niveles en marzo de 2024.

WilmerHale lo hizo en agosto de 2024; Cleary, en octubre de 2024; Skadden lo consideró en febrero de 2025; Schulte Roth & Zabel, en marzo de 2025, antes de su fusión con McDermott; Debevoise, en junio de 2025, y Sullivan & Cromwell, en enero de 2026.

El ‘efecto Trump’

El pasado diciembre, Hogan Lovells y Cadwalader, Wickersham & Taft anunciaron su intención de fusionarse, creando Hogan Lovells Cadwalader. Estos planes se conocieron casi un mes después de que se anunciara la fusión de Ashurst y Perkins Coie y la de Taylor Wessing y Winston & Straw.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 reactivó las conversaciones entre bufetes en un contexto donde han vuelto a emerger proyectos de fusiones transatlánticas, como la de Herbert Smith Freehills con Kramer Levin y la de Allen & Overy con Shearman & Sterling, en un escenario en el que los despachos británicos quieren ganar presencia en EEUU.

Las firmas del Magic Circle están experimentando un furor por EEUU que se viene gestando desde el Brexit, con planes de crecimiento intenso, apertura de oficinas y fichajes.

La llegada de Freshfields a Silicon Valley tuvo lugar ya en julio de 2020 y fue la primera entrada del llamado Magic Circle londinense en la Costa Oeste desde que Clifford Chance salió de la región en 2007. Esta última firma está ahora mismo en Nueva York y Washington y ha abierto oficina en Houston en 2023.

Despachos españoles también refuerzan sus estrategias en Sudamérica, el caso de Garrigues, Uría y Cuatrecasas, entre otros, entre los que destaca la expansión de Pérez-Llorca, que ha integrado a Miranda & Amado en Perú y mira a Chile.

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