Teresa Mínguez, directora Legal de Porsche Ibérica, acaba de ser nombrada vicepresidenta de European Company Lawyers Association (ECLA), la mayor organización europea de Abogacía de Empresa, un reconocimiento y una oportunidad para la también diputada de Relaciones Internacionales de la Junta de gobierno del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) de “hacer de palanca para impulsar el reconocimiento a nivel europeo del secreto del abogado in house“.
Mínguez cumple 15 años en Porsche tras otros tantos como abogada de Mercantil en CMS Albiñana & Suárez de Lezo -tras un breve paso por la oficina de Davies Arnold Cooper -ahora DAC Beachcroft– en Londres- y analiza con Lex14 los avances del liderazgo femenino en los despachos. “Veo los ránkings de M&A y ya empiezan a salir muchas mujeres en comparación cuando yo empecé en el 99 en CMS”, traslada.
Pregunta. También estuvo en CMS Marta Gil de Biedma, socia directora de López-Ibor, que fue la primera socia de Allen & Overy
Respuesta. No la conozco. Estuve en Albiñana desde el 99 hasta el 13, pero veo que tiene una carrera buenísima.
P. ¿Tiene la sensación de que hay abogadas con una gran carrera de las que se habla poco frente a algunos abogados?
R. Sí, pero hay que tener en cuenta que hay abogados a los que gusta salir en medios más que a otros y las políticas de cada despacho.
P. ¿Cómo impacta la crisis por la guerra de Irán en automoción y en el segmento de lujo?
R. Estamos en una época de cambios, tras las crisis, y desde 2020 y el Covid, las empresas y la regulación interesan cada vez más. Con la globalización, la multinacional tiene un papel casi parecido al Estado, entre comillas. Con las políticas de sostenibilidad, con toda la evolución de la responsabilidad social corporativa. El sector de automoción en general está atravesando un momento complicado con problemas estructurales, que yo creo que la mayoría tienen carácter regulatorio y otros geoestratégico, como la deslocalización de la producción que tuvo lugar con el auge de la globalización y la industria 4.0. Nosotros fabricamos sólo en la Unión Europea, en Stuttgart, Leipzig y Bratislava, pero muchos fabricantes abrieron plantas en China y en otros países de Asia.
La deslocalización hizo que fuéramos más sensibles a los cambios, al riesgo geopolítico y geoestratégico.
Si tienes las cadenas de producción a 10.000 km no puedes ponderar en tiempo real lo que está sucediendo. A lo que se añade si lo tienes además en países como China, con regímenes autoritarios, aunque tengan una cara amable de cara a realizar negocios.
No sólo fue la pandemia, fue la crisis de los semiconductores que azotó fuertemente al sector, y la guerra de Ucrania. Tenemos proveedores de componentes ucranianos que iban a trabajar para poder servir los pedidos en plena guerra.
Ahora en la crisis de Irán y el suministro de petróleo, lo que más se está viendo afectado es el sudeste asiático. Nosotros tenemos una filial en Corea del Sur que tiene muy buenos resultados. En el sector hay preocupación con que una escasez de petróleo desincentive la compra.
En el tema regulatorio y en la transformación de la industria de combustión a la electrificación, que viene de la Unión Europea, la velocidad de la transformación ha ido más lenta de lo que se imaginaba y eso ha afectado también a la entrada de fabricantes chinos, que probablemente tienen estructuras de costes muy distintas a las que tenemos los países europeos y americanos.
Todo eso hace que la industria en general, no sólo la automoción, y la periférica, la industria de componentes, esté sufriendo y por eso la Unión Europea ha adoptado el paquete de automoción.
Hay que tener en cuenta que en España la industria de automoción supone un 14% del PIB y que es el séptimo fabricante del mundo.
Nosotros en España lo estamos haciendo muy bien. Quizás llevamos una inercia económica mejor que otros países de la Unión Europea, pero en algún momento puede llegar la crisis.
P. ¿Cómo surgió la oportunidad de Porsche?
R. Porsche era cliente del despacho y aunque yo no trabajaba con ese cliente, surgió que necesitaban montar el departamento y me lo ofrecieron.
P. ¿En qué consiste la European Company Law Association y cuáles son sus objetivos?
R. Es una asociación con mucha historia y es la asociación de asociaciones, es una asociación paraguas cuyos miembros son o bien asociaciones, o bien colegios de abogados o bien consejos de abogacía. Actualmente tiene 25 miembros, está presente prácticamente en todos los países de la Unión Europea y representa a través de las asociaciones a más de 75.000 abogados in house.
Probablemente incluso a más de 100.000 porque estamos haciendo ahora una actualización del censo. Se fundó principalmente por abogados de empresa y para defender el secreto profesional de los abogados in house.
Ésa fue la piedra angular. Su fundación está próxima en el tiempo a la doctrina que aplica la Comisión en sus inspecciones sobre el no reconocimiento del secreto profesional al abogado in house.
Con el tiempo ha ido ampliando objetivos. Pretende no sólo defender el secreto profesional, sino también reivindicar el papel estratégico del abogado in house, servir de altavoz de sus necesidades, y fomentar el networking, la formación específica y la colaboración. Al ser una asociación de asociaciones tiene un papel institucional muy importante. Es interlocutor con los principales organismos europeos, emite opiniones sobre cuestiones que atañen a la Abogacía, especialmente in house. Cuando me lo propusieron, me pareció que desde la perspectiva de estar en el ICAM y al mismo tiempo en ECLA podía hacer de palanca para impulsar el reconocimiento a nivel europeo del secreto.
P. Dice que se lo propusieron. ¿Cómo se gestó? ¿Dónde está su sede?
R. Estaba en la Asamblea General, había una vacante y entonces me lo propusieron. Está en Bruselas, con alcance europeo: la presidenta Stéphanie Fougou, en París; el secretario general, en Frankfurt, y hay miembros del Consejo en Polonia, donde son muy activos, o en Italia. También forma parte el Colegio de la Abogacía de Barcelona.
P. ¿Y el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE)?
R. El Consejo, no.
P. ¿Hay otros consejos?
R. Sí, el Consejo de Polonia, por ejemplo, está presente.
P. ¿Y por algún motivo el CGAE no está?
R. No lo sé. Normalmente el proceso de adhesión viene por una solicitud, y se participa un tiempo como observador.
Por ejemplo, en la última Asamblea General participó un colegio de Turquía. También está considerando la adhesión la Asociación Macedonia del Norte
P. En Chambers Europe publicado recientemente, destacan el número de abogadas en la élite en Turquía, por delante de España. El primero es Rumanía. ¿A qué puede deberse?
R. Estuve en Estambul en febrero de 2025 porque me invitaron como jurado a unos premios de arbitraje internacional y es verdad que había muchísimas abogadas.
P. ¿Cómo marcha la petición que presentó el ICAM a la Comisión Europea sobre el secreto?
R. Presentamos el paper a la Comisión Europea. ECLA también presentó un paper y asistió a la reunión del 15 de diciembre sobre las propuestas de modificación del Reglamento 1/2003 del Consejo, que regula el procedimiento de inspección de las autoridades de Competencia pero no dice expresamente que el abogado in house no tenga secreto profesional, digamos que eso es una construcción jurisprudencial del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
ECLA fue representada por su secretario general, Marcus Schmitt, y presentó su postura muy en línea con lo que habíamos presentado nosotros, y obtuvo apoyo por parte de los abogados expertos en Competencia y de los presentes.
Tenemos la convicción que la Comisión se ha dado cuenta de que hay un cambio en relación con el secreto profesional y con la postura general con el secreto profesional del abogado in house. A lo que se une que en Francia a principios de año han reconocido ya por ley el secreto profesional del abogado in house, apoyándose en parte de los argumentos que nosotros citábamos en nuestro paper, que son la falta de competitividad si haces lo contrario y la disuasión dentro de los programas de compliance a que haya una adecuada gestión de riesgos y una adecuada comunicación de asesoramiento por parte de la asesoría in house.
Ahora se abre un procedimiento en el que una comisión va a informar y que va a hacer la propuesta de regulación o de modificación del Reglamento, y que se espera para el tercer trimestre de este año. Nos gustaría presentar alegaciones, creemos que es un tema de competitividad y de la Unión Europea, y seguir trabajando en establecer alianzas con otras asociaciones.
La profesión de abogado in house ha cambiado mucho en los últimos 30 años. Cuando empecé yo a trabajar, el abogado experto era el abogado de despacho. Tenías dos tipos de abogado in house: el de despacho pequeño, quiero decir, que dedicaba las mañanas a su cliente principal, que era la empresa, y por las tardes hacía otros asuntos, y alguien que gestionaba un poco, que era más bien un punto, una correa de transmisión de información entre la empresa y los comités de dirección de la empresa y el despacho externo.
Con el tiempo ha ido progresivamente cambiando. Los abogados in house han ido adquiriendo papeles más importantes y más relevantes a medida que el riesgo legal ha impactado más en las empresas.
El crecimiento o el hipercrecimiento de la regulación ha hecho que funciones que antes se estimaba que no eran muy necesarias lleguen a un momento en que son imprescindibles.
Es algo que ya no se puede obviar. También la entrada en vigor de la responsabilidad penal de las personas jurídicas en 2010 en España hizo que las empresas empezaran a establecer departamentos de cumplimiento, de compliance.
La función del compliance officer queda más embebida dentro de los procedimientos de la empresa, porque para poder hacer esa esa función de revisión, de control de la legalidad, de calidad, de formación, de preparar a los equipos para que sepan gestionar esos riesgos, tienes que hacerlo desde dentro y, para hacerlo bien, tienes que conocer qué hace la empresa.
Vine a Porsche a montar el departamento legal y de compliance que antes no existía. Tras el paquete regulatorio del Green Deal, la sostenibilidad, la industria 4.0 y la globalización, a medida que las empresas van adoptando decisiones son más dependientes de factores externos, y la gestión del riesgo va adquiriendo una dimensión más importante.
Cada vez es más absolutamente necesario tener un abogado porque riesgos que antes eran a lo mejor individuales ahora pueden convertirse en sistémicos.

P. ¿Cuántos son en el Departamento Legal?
R. Tres. La importadora tiene 60 empleados. También llevamos los concesionarios, la financiera y la digital. Prestamos servicios a a Porsche Digital, que está en Barcelona.
P. ¿Qué hace Porsche Digital?
R. Servicios de desarrollo de software, call center y desarrollos con Inteligencia Artificial.
P. ¿En España es mejorable la regulación del abogado interno o realmente protege frente a Hacienda y Competencia?
R. La regulación yo creo que es más garantista, me gusta ponerla como ejemplo. Un abogado, según la Directiva de servicios profesionales y la transposición española es aquel licenciado en Derecho cualificado para ejercer y colegiado como ejerciente. El secreto profesional queda vinculado a través del Estatuto de la Abogacía con la condición de ser abogado, da igual dónde se ejerza, si en una empresa o en un despacho.
Me hace especialmente gracia cuando dicen que un abogado in house no es independiente, cuando estamos hablando de independencia y un abogado de un despacho a lo mejor necesita los fees de ese cliente para poder sobrevivir y a él nadie le cuestiona que no es independiente.
P. Decía que la Comisión se ha dado cuenta de un cambio, pero luego está el TJUE, que va por otro lado. ¿Cómo ve el futuro una vez que esté el Reglamento, a qué aspiran?
R. Si me dice cuál sería la carta de los Reyes Magos, pues aprovechar la modificación del Reglamento para incorporar un artículo que deje claramente esto recogido.
No creo que lo vayan a hacer porque no es el sitio para hacerlo, porque en realidad ya tenemos la Convención de Protección del abogado que se aprobó el año pasado en abril, donde ya reconoce que todos los abogados tienen derecho al secreto profesional, más bien que todos los clientes tienen el derecho a la defensa jurídica protegida por el secreto profesional.
Aparte de la Carta de Derechos Humanos de la Unión Europea y otros tratados. Creo que esto se podría solucionar de una manera fácil con una comunicación de la Comisión con sus reglas de interpretación para las inspecciones, donde se reconozca el secreto profesional del abogado externo, que se reconozca con carácter general que sea calificado como abogado dentro de la legislación del Estado y esté sujeto a códigos deontológicos, a códigos éticos para el ejercicio de la profesión.
P. ¿Le compete por completo a Competencia, a Teresa Ribera, o tiene algo que decir Justicia?
R. Sería Ribera, la Dirección de Competencia, con lo que pueda aportar de la Justicia. Está trabajando con todo el paquete de competitividad.
Para las multinacionales es muy fácil hacer un shopping de jurisdicciones dependiendo de si se reconoce el secreto profesional o no. Y si ya miras algo más global, es decir, dónde me establezco, eliges un país que sabes que van a respetar el despacho de mi abogado y su ordenador, en lugar de otro país donde pueden entrar y llevárselo.
Al final eso tiene que ver, además de los impuestos y los costes de entrada en el mercado.
P. ¿Han hecho algún acercamiento de Ribera o su equipo, cómo respiran en este asunto?
R. Todavía no, pero creo que da igual quién esté en Competencia. Tradicionalmente los defensores de que no haya secreto profesional son los de la Autoridad de Competencia.
Probablemente en Justicia podrían entender más que hoy en día no está justificada esa exclusión, con colegios de abogados en todos los países de la Unión Europea y sus códigos deontológicos defendiendo al abogado de empresa. Hay una sentencia del TJUE, Halmer, que dice que se puede mantener la independencia con acuerdos contractuales específicos. Yo creo que sinceramente tienes otras figuras como el Data Protection Officer. Y estamos a la espera de un pleito ante el TJUE sobre el canal de denuncias y la Directiva Whistleblower.
P. ¿Cómo está viviendo el ICAM el enfrentamiento con el Consejo?
R. Hay yo no diría un enfrentamiento, sino una diferencia de criterio entre el ICAM y el CGAE en relación con unos certificados que emite el CGAE para la colegiación, que son preceptivos. No es preceptivo el certificado, sino la validación que se hace a través de ese certificado. Entonces, el CGAE tiene un importe que cobra al colegiado directamente por la emisión de esa verificación para acceder a la colegiación y el ICAM sostiene que es un importe excesivo. No está justificado de dónde vienen los conceptos que integran ese importe y lo que intentamos nosotros fue una manera de hacer nosotros una verificación para quitarle trabajo al CGAE a ver si podía abaratar el coste.
Hemos intentado hablar con el CGAE y decir, bueno, si nosotros asumimos parte de la tarea, a cuánto me bajas el certificado para los colegiados pero sin éxito.
P. ¿Cómo es posible que el colegio más grande de España no tenga presencia en el Consejo?
P. A mí no me gustan los enfrentamientos, siempre me gusta más sumar que dividir y sería estupendo se solucionara.
Hay muchos proyectos que son proyectos de país y que tampoco se pueden impulsar de la mejor manera sin la presencia o colaboración del CGAE.
P. ¿Ha tenido que ver la causa contra el fiscal general del Estado? El decano dijo que había echado de menos una posición más activa en este tema del CGAE, que sólo cuando se condenó al fiscal lanzó una nota en la que decía que quería revisar los protocolos de conformidad. ¿Se ha hecho algo?
R. Creo que está un poco parado. Me parece que es un tema sobre los importes que cobra el CGAE en los colegios, pero hay asuntos del día a día de la Junta en los que no estoy. La defensa del secreto profesional no se debe discutir, es un elemento clave del principio del derecho de defensa y es un pilar esencial en el Estado de Derecho.
Lo que habría que revisar es cómo se pueden politizar las instituciones y pilares esenciales clave en nuestro Estado de Derecho y olvidarse de otros asuntos. Pero tampoco es la primera vez que ha sucedido algo así, está el caso de Baltasar Garzón.
Nuestro interés es tener un diálogo abierto y una relación de colaboración con todas las administraciones.
P. ¿Tiene alguna teoría sobre el liderazgo femenino?
R. Yo soy una defensora de las cuotas. Me he desarrollado y he crecido en fusiones y adquisiciones en un despacho internacional. Cuando empecé a trabajar no había ni baño de señoras en mi despacho. He estado sentada en multitud de ocasiones sola, o sea, con 10 hombres y solo yo. Desde entonces han cambiado mucho las cosas y para bien. Yo creo en la discriminación positiva porque si el punto de partida no es igual y qué duda cabe de dónde viene nuestra sociedad y cómo es. Es una sociedad patriarcal en la que tradicionalmente el marido trabajaba, la mujer cuidaba de los hijos y demás. Creo en el siglo XXI debemos tener un respeto por cualquier tipo de decisión, tanto si es quedarse en casa como tener una carrera profesional. Y si una mujer opta por tener una carrera profesional, debe tener las mismas oportunidades que un hombre. ¿Qué pasa? Sobre el papel, las oportunidades existen.
¿Cuáles son los obstáculos más importantes a los que se puede enfrentar una mujer? Yo creo que son los sesgos de género indirectos, aquello que no se te ocurre que es una discriminación porque afortunadamente todos los equipos de dirección tienen un conocimiento jurídico importante sobre sobre lo que se puede hacer y lo que no.
La estrategia de género de la Unión Europea creo que ha sido fundamental. Todo el reconocimiento a los derechos, las directivas que se han aprobado, la de cuotas, la de salario. Estamos viendo cómo se incrementan los porcentajes de consejeras en los miembros de los consejos de administración porque es a lo que obliga la Directiva de género. También sabemos que no es lo mismo, no está sucediendo lo mismo con la alta dirección. Pero las políticas de discriminación positiva funcionan, cada vez hay más mujeres, yo creo que con el tiempo este gap se va a superar.
Lo que pasa es que si tienes una sociedad empresarial gestionada por hombres, es más fácil que los temas orbiten alrededor de sus intereses. A esa camaradería a una mujer le es muy difícil de acceder. Llega un momento en tu carrera cuando ya tu crecimiento no depende solo de tu técnica profesional, sino que requieres de apoyos, de mentores, de relaciones, de influencia. ¿Quiénes lo tienen más fácil? Los que están más cerca, es una de las razones por las que le resulta más difícil acceder a la mujer. Yo creo que ya hemos superado lo de que la mujer lo que quiere es ir a cuidar de sus hijos y ya. Ése no es el problema. Creo que se cansa de luchar contra una estructura que no le reconocía, que le ponía techos de cristal. En la Abogacía, las empresas han dado a potenciales socias muchas cosas que los despachos no han podido dar.
P. ¿Las empresas han cuidado más a las abogadas que los despachos?
R. Sí. Por las razones que sea, pero han accedido a posiciones de General Counsel y no tienen ningún problema, es una de las razones de por qué encuentras a tantas mujeres abogadas en la empresa.
P. ¿Es más agresivo el mundo de los despachos? Directorios como Chambers se preocupan porque a veces las mujeres son menos referenciadas
R. Creo que hay un gran cambio. Los despachos se ocupan no voy a decir la paridad, pero sí por incrementar la representación de las mujeres en todos los niveles, también en la sociatura. Es una preocupación real.
En el día a día de los despachos ya no estoy, pero a lo mejor hay que tener en cuenta la estrategia del despacho, que puede referenciar a un determinado abogado porque lleva un determinado cliente. Hay muchos factores.
Lo que sí sé es que ha habido una evolución y una evolución muy importante, que reconozco y felicito. Pero recuerdo una jornada de género que organizó Isabel Winkels a la que vino Cristina Almeida que dijo que ser feminista no se termina nunca. Hay que estar siempre luchando. El feminismo tiene que estar en permanente evolución, al igual que va cambiando la sociedad, la mujer tiene que tener su sitio equivalente al del hombre, siempre hay que se den las mismas circunstancias.
Aunque abogo y defiendo el sistema de cuotas, tampoco lo defiendo por encima del principio de mérito y capacidad. Abogo por un principio de mérito y capacidad que estoy segura de que puede ser equivalente tanto en mujeres como en hombres.
No creo que tengamos un componente en nuestro ADN que nos haga menos capaces para ser directivas cuando muchas de nosotras gestionamos en nuestra vida diaria 55 asuntos.
Y sobre las empresas, creo que la del abogado in house se ha vuelto en una profesión atractiva en sí misma. Hay abogados jóvenes que trabajan en una empresa como primer destino. Antes eso era un poco impensable. El primer destino era un despacho. Hoy cada vez tiene más relevancia, ya somos más de 180.000 en Europa. Pero no estamos representados en el Consejo General de la Abogacía, no hay una función o un sitio para el in house, a diferencia de relaciones internacionales o en deontología.
Yo me siento igual de abogada que cuando estaba en el despacho. Tengo además casi 15 años en un sitio y casi 15 en otro. Hago otras cosas que en el despacho no hacía y por eso encuentro tan atractiva la Abogacía in house. Mi formación se tiene que ver necesariamente completada por una de management. Observo los riesgos estratégicos, estoy integrada en la estrategia de la empresa, sé dónde va mi asesoramiento y para qué. Me retroalimento con el ADN de la empresa.
