Opinión

¿La Sharía? Las chicas encienden un cigarrillo con ella

Actualizado: h
FacebookXLinkedInWhatsApp

Mientras la contra revolución en Irán iba tomando impulso, en Cataluña teníamos que soportar, los primeros días del 26, que una integrista nos aleccionara desde la siempre buenista RTVE Catalunya. Efectivamente, en el  programa “Cafè d’idees” (del que tienen aquí un clip) tuvieron a bien traernos a una profesora defensora de la Sharía. Una que, en nada menos que la UAB,  enseña sobre temas tan avanzados y espiritualmente edificantes como la banca halal y otros principios económicos basados ​​en esa ley religiosa islámica. Concretamente, los imparte en un posgrado sobre economía social y cooperativa, financiado en parte por fondos públicos catalanes.

¿Quién es esta señora que aparece en pantalla tan asertiva y cortante? Pues Najia Lotfi, una economista marroquí especializada en finanzas y economía islámicas. Es directora del Centro de Estudios e Investigación en Economía Islámica y ha sido diputada en Marruecos por un partido -tomen aire- con vínculos ideológicos con los Hermanos Musulmanes. También dirige entidades como Coophalal (cooperativa de servicios halal que incluyen una funeraria islámica) y ha participado en eventos sobre migración y emprendimiento en Cataluña. Tiene delito que, en una universidad tan progre donde no contratarían a nadie del Opus Dei (o por lo menos que se mostrara públicamente como tal y mucho menos haciendo proselitismo de ello), tenemos una catequista con hiyab. ¿Se imaginan una asignatura sobre “banca Neocatecumenal”, o lo que fuera por el estilo, en nuestras muy cosmopolitas universidades? No, ya sé que no. Encima, en el programa, defendió que las mujeres necesitan protección masculina por ser “débiles” por naturaleza, y mencionó aspectos de la economía de la Sharía como la obligación familiar de mantener a las mujeres, lo que generó controversia y críticas por promover visiones machistas desfasadas.

He consultado en las redes y con IA si tenemos más profesorado musulmán en universidades españolas y en su mayoría se encuentran en departamentos de Estudios Árabes e Islámicos, Filología Árabe o áreas relacionadas con el mundo árabe-musulmán. No hay estadísticas oficiales exhaustivas sobre el número total (ya que la afiliación religiosa no se registra sistemáticamente), pero se estima que son decenas, concentrados en universidades con programas específicos sobre Islam. En general, el número ha aumentado con la inmigración y la demanda de estudios sobre esa religión, pero se centra en áreas académicas específicas. Ignoro si esos docentes son del estilo de la señora Lofti, que se atreve a enfocar la propia economía desde la religión islámica. Me ha parecido muy oportuno que Carlos M. Gorriarán se hiciera en X la siguiente pregunta: “si la universidad impide dar clases de anatomía basadas en el catecismo, ¿por qué se tolera la “economía basada en la Sharía”? Su respuesta es contundente: “Porque es bueno todo lo que atente contra la civilización occidental: es auto odio”.

Estos días se ha hecho viral la imagen de varias jóvenes iraníes encendiéndose un cigarrillo con la fotografía en llamas de Ali Khamenei. La integrista de la UAB asegura que en Afganistán las mujeres llevan el burka porque quieren, y es un contrapunto potente. También lo es el silencio atronador de las izquierdas, siempre prestas a convertir en iconos a mujeres que desafían el orden que las oprime. Pero con Irán, no. ¡Cómo contrasta esto con las campañas a favor de Palestina o (no están tan lejos en el pasado) del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela! Las organizaciones de derechos humanos hablan ya de más de 40 muertos y 2.000 detenidos. Pero tras casi dos semanas de protestas contra el régimen de la Sharía de Irán, partidos catalanes como el PSC, ERC, Comuns y la CUP siguen sin reaccionar y mucho menos pronunciarse. Se han posicionado, eso sí, en contra de la detención de Nicolás Maduro.

No soy favorable de hacer campañas en favor del tabaco, precisamente. Pero creo que podemos hacer una gloriosa excepción en estos momentos con las chicas de los cigarrillos.

TAGS DE ESTA NOTICIA