Opinión

La ruina de Ceuta

CEUTA, 12/09/2026.- Decenas de migrantes marroquíes han extendido este sábado su asentamiento ilegal en las costas de Ceuta a la playa de Benítez, situada al lado de la playa del Trampolín que se ha convertido en un lugar de cobijo de miles de personas que entraron los días 30 y 31 de julio. EFE/Reduan
Decenas de migrantes marroquíes en su asentamiento ilegal en las costas de Ceuta.
EFE/Reduan
Actualizado: h

La invasión de Ceuta dejará en la historia de España una huella indeleble, difícil de borrar por generaciones. El ministro Grande Marlaska recientemente dijo que “la sensación de inseguridad es subjetiva” entre los habitantes de Ceuta. Esta perogrullada no es muy afortunada pues el miedo, tan humano, tan comprensible, es siempre subjetivo. Aunque también objetivable, cuando miles de personas deambulan por las calles sin nada qué hacer, sin nada qué comer, sin sitio dónde recogerse. Pero lo que no entra dentro de lo subjetivo, sino que forma parte de lo objetivo, es la ruina que está situación ha originado y va a seguir originando en la economía de Ceuta.

La ciudad está paralizada, anestesiada su economía bajo los efectos del cloroformo que impone la invasión de sus calles por las hordas marroquí y subsahariana que las ocupan. Negocios básicos como el turismo, los restaurantes, los bares, los comercios han perdido el flujo diario ante la falta de ganas por consumir que genera esa situación hostil. No digamos ya los proyectos de inversión o de desarrollo económico. Congelados ya no sólo por la situación presente, sino por la magra confianza que despierta la eventualidad de que en el futuro se produzcan situaciones similares y la laxitud negligente con la que el gobierno progresista ha defendido la frontera española. Eso sin olvidar que el Reino de Marruecos sigue firme e incesante en su reclamación de soberanía sobre Melilla y Ceuta.

La Cámara de Comercio de Ceuta cuantifica las pérdidas directas en 33 millones de euros en agosto. Este monto representa el 20,6 % del PIB medio de un mes y el 1,72 % del PIB anual de Ceuta. El turismo ha caído un 90%, el comercio redujo su actividad un 53% y la hostelería un 51%, al tiempo que el 75% de las empresas se encuentra en procesos de ajuste de plantillas. “La prolongación de la caída del consumo y la falta de una recuperación suficiente están agotando su capacidad para seguir resistiendo”, indica el informe.

El 80% de las empresas prevén que las pérdidas se extenderán a lo largo de septiembre. Solamente la cancelación de las Fiestas Patronales de la ciudad ha arrojado unas pérdidas de 10 millones. El texto de la Cámara es expresivo de la gravedad de la situación: “Las ventas que no se realizaron, los viajes y reservas cancelados, las existencias adquiridas que no pudieron venderse, los gastos ya asumidos, las contrataciones que no llegaron a efectuarse y toda la actividad que Ceuta dejó de generar durante uno de los periodos más importantes del año”.

CEUTA, 07/09/2026.- Un migrante que se dedica a vender artículos en puestos ambulantes que se han levantado en la playa de El Trampolín de Ceuta ha asegurado este lunes que puede ganar hasta unos cuatro euros diarios y que en ocasiones vende también ropa cogida de la basura.EFE/ Laura Rincón
n migrante que se dedica a vender artículos en puestos ambulantes que se han levantado en la playa de El Trampolín de Ceuta.
EFE/ Laura Rincón

La propia Cámara de Comercio se ha animado a hacer una estimación del daño reputacional y la merma de confianza y de capacidad de atracción de inversiones, que lo cifra en 170 millones. Es una primera valoración que, sin duda, merece un estudio más reposado. Señala que el comercio, el turismo, la hostelería y las empresas de servicios, junto a los propios recursos públicos, son los más afectados por esta adversa situación. El propio Colegio de Economistas de Ceuta ha advertido sobre los efectos indeseados que a medio y largo plazo esta situación arrojará sobre la inversión, el empleo y la confianza empresarial.

Todo llueve sobre mojado. Los años de la frontera cerrada con el vecino de Marruecos ya supusieron un daño para la economía local pues significó la práctica desaparición de un comercio informal a uno y otro lado de la aduana. La economía ceutí, basada en su condición de puerto franco y su frontera con Marruecos, es muy singular. Se soporta en el puerto, el peso de la Administración pública y el Ejército, hostelería y comercio y algo de pesca. Siempre ha tenido una alta tasa de paro, dependencia de las transferencias del Estado y muy escasa industrialización.

El ministro Marlaska, magistrado de profesión, ve la inseguridad subjetivable. Pero la economía ceutí necesita recuperar la sensación objetiva de seguridad y de confianza, junto a medidas de apoyo como acceso a liquidez, beneficios fiscales y reactivación de la demanda.

TAGS DE ESTA NOTICIA