Víctor de Aldama, considerado el “nexo corruptor” de la trama por la UCO de la Guardia Civil, campaba a sus anchas por el ministerio de Transportes cuando lo dirigía José Luis Ábalos. Así se desprende de la última sesión del juicio oral de las mascarillas. Usaba el aparcamiento de autoridades e incluso subía por el ascensor reservado para el titular de la Cartera.
Aldama era el empresario que introdujo a empresas afines en el ministerio gracias a la Koldo García y la aprobación final de Ábalos, según las investigaciones judiciales. De ahí su presencia constante en las instalaciones de Nuevos Ministerios, que sienta las bases del funcionamiento de la trama.

En la sesión de este miércoles, quedó más que patente que Aldama era uno más en el ministerio. “Una vez comenté a Ábalos que me preocupaba que, muchas veces que él no estaba allí, estuviera Aldama”, ha desvelado Isabel Pardo de Vera, entones presidenta de Adif. Ábalos le dijo “que no era normal, que tomaba nota y lo achacó a que era amigo de Koldo”.
En palabras del agente de la Guardia Civil encargado de la seguridad del ministerio, Aldama “entraba y salía sin nadie decirle nada, usaba el aparcamiento de autoridades y subía por el ascensor del exministro”.
Incluso el exsecretario general de Puertos del Estado, Álvaro Sánchez Manzanares, llegó a decir que pensó que Aldama era personal del ministerio. Sobre la contratación de la empresa Soluciones de Gestión para millones de mascarillas en lo peor de la pandemia, aseveró: “No sabíamos que era un competidor. Aldama no aparecía en la documentación de Soluciones de Gestión. Para nosotros estaba en la parte ministerial. Tenía una relación estrecha con el Ministerio y estaba ayudando en la coordinación de los aviones”.
Es más, Sánchez Manzanares detalló cuál fue su participación en la contratación de un total de 8 millones de mascarillas que adquirió Puertos del Estado. “Aldama era el que me estaba informando de la logística. Había un avión en Lisboa que era el que iba a conseguir las mascarillas. Aldama me dice que la cuantía tiene que ser superior y le digo que contrataremos lo que nos diga el Ministerio. La situación fidedigna de los aviones me la da Aldama”, apuntó.

La declaración de Pardo de Vera
La sesión de este miércoles en el juicio de las mascarillas también sirvió para que la expresidenta de Adif se desvinculase de la responsabilidad en la contratación objeto del proceso. Uno de los altos cargos de Adif, Michaux Miranda, dijo en la sesión anterior que había sido ella quien le pasó el contacto de Soluciones de Gestión. Pero Pardo de Vera negó que recibiera cualquier instrucción al respecto. “Nadie me influyó para la compra de mascarillas en ningún momento”, manifestó. Es más, presumió del buenhacer de Adif: “Mi equipo tomó una decisión acertada”.
Asimismo, negó tener que ver con la contratación de Jésica Rodríguez, la ex pareja de Ábalos, en Ineco, otra de las empresas dependientes del ministerio de transportes. Si bien, hay mensajes de WhatsApp aportados en la causa en los que Koldo García le insta a contratarla so pena de que el ministro “le cortara los huevos”.

Este hecho preocupa en especial a la expresidenta de Adif, que está imputada en la Audiencia Nacional por ello. Por eso, decidió desvincularse al completo: “Yo no conozco para nada a esa persona. Me lo pide Koldo, me manda un CV, pero no era para Adif. Yo llamo a la presidenta de Ineco y digo que del gabinete del ministro me pasan este CV por si tenía encaje”, explicó.
A a los meses, Ineco le informó a ella directamente de la finalización del contrato de Jésica. Según su versión, en ese momento se enteró de que era la pareja del ministro, y relató: “Llamé al ministro y le dije: ministro no es posible continuar la relación contractual de esta persona. Lo entenderás. A lo que el ministro me contesta lo que tu hagas bien hecho está”, atestiguó ante el tribunal. Tras este suceso, aseguró desconocer que Jésica fue contratada por Tragsatec, otra empresa del ministerio de Transportes.
