Anticorrupción sospecha que el blanqueador de Plus Ultra está implicado en las joyas de Zapatero

El expresidente esgrime que fue un regalo “estrictamente personal” para justificar que no haya documentación y vuelve a pedir a la AN se dirija a Arabia Saudí

José Luis Rodríguez Zapatero participa en un acto del PSOE.
José Luis Rodríguez Zapatero participa en un acto del PSOE.
EFE/José Manuel Pedrosa

Mientras José Luis Rodríguez Zapatero insiste en que las joyas fueron un “regalo estrictamente personal” del Rey Abdullah Bin Abdulaziz de Arabia Saudí, la Fiscalía Anticorrupción tiene otra tesis: las joyas podrían tener como origen el blanqueador de dinero de Plus Ultra, el empresario Simone Leendert Verhoeven, en paradero desconocido hasta este agosto, cuando las autoridades alemanas le detuvieron para llevarlo a declarar ante el juez del caso José Luis Calama.

Verhoeven detalló en su declaración que posee de tres sociedades que se dedican a inversiones, préstamos hipotecarios y ‘trading’. Una de ellas opera en el mercado del oro a través de un banco de Níger y una joyería de Dubái. A raíz de esta actividad, empezó a prestar dinero a Plus Ultra y participó en el préstamo de los dos millones de euros. Fue gracias a la mediación del empresario Luis Felipe Baca Urbulu, también imputado en el caso por participar, presuntamente, en la estructura de sociedades y operaciones financieras vinculadas a Plus Ultra. Ante Calama, reconoció que solo conocía a Felipe Baca Urbulu, que le traía “clientes” y comerciaban con “metales preciosos”.

La figura de Verhoeven es clave en el caso que mantiene imputado a Zapatero. Cabe recordar que la investigación penal se abrió a raíz de una denuncia de la Fiscalía suiza, y empezaron estudiando una red de blanqueo de capitales. Es decir, empresarios que introducían en el curso legal dinero en negro a través de ingeniería financiera.

Anticorrupción sospecha que Zapatero intervino para que el Gobierno de Pedro Sánchez concediera 53 millones de euros públicos a la aerolínea Plus Ultra a modo de rescate para que no quebrara después del parón de la pandemia del COVID-19. Por esta gestión habría cobrado el 1% de comisión. Sin embargo, los directivos de Plus Ultra no habrían utilizado los 53 millones para evitar la bancarrota. Su objetivo era utilizar ese dinero público, y por tanto legal, para blanquear fondos procedentes de actividades ilícitas. Esta es la pata de investigación en la que indaga Calama con el interrogatorio a Verhoeven.

El objetivo era desdibujar flujos de dinero para conseguir dar la apariencia de legal a fondos que procedían de actividades ilícitas. Precisamente, esos flujos son los que llevaron a la Fiscalía de Suiza a investigar y a avisar a las autoridades españolas de los movimientos sospechosos. Cuando la Justicia se puso a indagar en Plus Ultra y el rescate afloró el nombre de José Luis Rodríguez Zapatero. Y eso llevó a los investigadores de la UDEF a registrar su despacho donde encontraron las joyas.

Hasta ahora, Zapatero ha defendido que fue un regalo “estrictamente personal” del “Rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud y se entregó en Madrid en su vivienda familiar ubicada en el llamado Palacio de la Moncloa, con motivo del viaje oficial realizado a Madrid por el monarca saudí los días 18 y 19 de junio de 2007”.

De hecho, en su último escrito presentado este mismo miércoles, el expresidente reclama a la sala de lo penal de la Audiencia Nacional que envíe comisiones rogatorias a Arabia Saudí que le ayuden a acreditar esa versión de forma oficial. Algo que descartó el juez Calama al considerar que podría ir el propio Zapatero a buscar esa documentación.

En el escrito, al que ha tenido acceso Artículo14, Zapatero denuncia que se encuentra en estado de indefensión porque ha intentado que Arabia Saudí envíe oficialmente documentación de las joyas, pero han desatendido sus dos misivas. Alega que no presentó el alijo valorado en un millón de euros al Patrimonio Público como dicta el código de buen Gobierno, desarrollado durante su propia presidencia en 2005, porque se trataba de un regalo personal y no oficial. Además, reprocha al juez Calama sus indagaciones, como encargar un informe a la UDEF para dilucidar el origen del punzón que sella alguna de las piezas, y no permita hacer la petición formal por la vía judicial al país de Oriente Medio.

En concreto, como informó este periódico, Calama ordenó esta diligencia porque sospecha que el origen de las piezas podría ser otro. En el informe pericial de la joyería Yanes, plasmaba que dicho punzón podría tener origen tailandés, indio, chino o turco con una legislación “más permisiva” que la de países árabes y que no obliga a identificar de forma concreta la procedencia de las piezas

Verhoeven y las joyas

Las sospechas que tiene Anticorrupción nacen en parte de un escrito que obra en el sumario del caso de Zapatero en el que la Fiscalía Anticorrupción Suiza constata que Verhoeven creó una sociedad llamada Exclusividades Vagu. “Esta empresa dedicada al comercio de relojes y joyas podría haber sido utilizada para blanquear activos de origen delictivo pertenecientes a funcionarios venezolanos corruptos”, decía el escrito

De esa cuenta salieron más de 120.000 dólares a una cuenta bancaria española y “se justificó mediante la compra de dos relojes de lujo”. Además, Verhoeven también posee Wailea Art And Collectables que se dedica supuestamente a la “comercialización de vinos, relojes y obras de arte”. “Que Wailea compre relojes no debería sorprender, sin embargo, que los adquiera a sus propios clientes, en particular a Felipe Baca, resulta más extraños sobre todo porque se desconoce a quienes se los compraron dichos clientes”, aseguró la Fiscalía suiza.

“Compra relojes con más frecuencia de la que los vende. La presencia de venezolanos sospechosos de participar en el blanqueo de capitales de origen ilícito procedentes de las elites bolivarianas impide descartar que el interés por los relojes de lujo mostrado por Felipe Baca tuviera como fin el blanqueo de dinero ni que el Sr. Verhoeven hubiera sido cómplice de ello; una sospecha que se ve reforzada por las relaciones comerciales con Exclusivdiades Vagu”, zanjó.

Además, en el registro de la casa de Verhoeven en Mallorca los agentes de la UDEF encontraron aparte de los relojes “un collar con formas esféricas de color perlado, una pulsera dorada con piedras incrustadas de color dorado y plateado un colgante plateado con una piedra azul marino, una cadena fina de color dorado así como dos lingotes de oro un ole 100 gramos y otro de 50 gramos”. Por todo ello, Anticorrupción le atribuye blanqueo por la venta de relojes de lujo con importes superiores a 240.000 euros.

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