Las consecuencias del control de fronteras en España e Italia empiezan a notarse después de que el Gobierno haya acordado establecer de manera temporal las entradas a través de puertos y aeropuertos de viajeros procedentes del país transalpino tras la negativa previa de Giorgia Meloni de retirar la suspensión a España del acuerdo Schengen.
Estas medidas afectarán de lleno a una de las rutas más transitadas dentro de la Unión Europea, lo que condicionará a más de 86.000 viajeros al día, según datos del Corriere della Sera. Tal como dice el Ministerio del Interior en un post de X, esta medida ha sido adoptada por “la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino”.
Hasta el 7 de septiembre
Los controles, operativos desde las 00.00 horas de este sábado 8 de agosto en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, consisten en verificar identidad y nacionalidad de los viajeros mediante pasaporte o DNI. En el caso de nacionales de terceros estados, se revisará el visado o permiso de residencia. Estas inspecciones, que se practican de forma aleatoria, estarán en vigor hasta las 00.00 horas del próximo 7 de septiembre, salvo que haya “un cambio en las circunstancias que han motivado su adopción aconseje modificar ese plazo”.
El Gobierno ha ampliado este sábado a los aeropuertos de Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante, Valencia, Islas Baleares y Canarias esta situación, mientras que los principales aeropuertos de origen con destino España son Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; Nápoles, Venecia y Florencia, un listado que aumentará en los próximos días.
Respecto a los puertos españoles, este sábado solo está prevista la llegada de un crucero procedente de Italia a la Terminal de Cruceros del Puerto de Barcelona, esta noche, sobre el que también se llevarán a cabo los controles aleatorios dispuestos.
👮♀️ Restablecidos los controles fronterizos a los viajeros procedentes de #Italia.
📌 Ante la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino.
🔛 Desde este sábado 8 de agosto, hasta las 00:00 horas del 7 de septiembre. pic.twitter.com/DEc4hTbWji
— Ministerio del Interior (@interiorgob) August 8, 2026
Italia “no acepta ultimátums“
El Gobierno había pedido a Italia que levantara ya la suspensión del espacio Schengen impuesta tras el asalto de inmigrantes en Ceuta hace más de una semana. Para ello, le dio un plazo de tres días, hasta el domingo 9 de agosto. En caso contrario, advirtió que España se vería “obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”.
🔴 España impone controles aleatorios a los viajeros procedentes de Italia
📺 Noticias Cuatro Fin de Semana con Marta Reyero pic.twitter.com/s9urY3QU9u
— Noticias Cuatro (@noticias_cuatro) August 8, 2026
Críticas del Gobierno
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido que la decisión adoptada por Italia no solo perjudica a los ciudadanos españoles, sino que también debilita la “unidad” de la Unión Europea (UE). Sin embargo, el Gobierno italiano ha avisado que “no acepta ultimátums ni imposiciones” y que no reconsiderará su decisión de suspender a España del acuerdo Schengen hasta el 15 de agosto, (fecha en la cual está previsto un nuevo intento de entrada masiva de inmigrantes ilegales desde Marruecos).

El inicio del desencuentro bien podría situarse en el pasado viernes 31 de julio, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, replicó a las críticas lanzadas por el Gobierno italiano respecto a la avalancha de inmigrantes al señalar que el país transalpino recibe más del doble de llegadas de irregulares que España.

