Nueva era

La Unión Europea pisa el acelerador para recuperar a Hungría cuanto antes

Von der Leyen recibe hoy a Magyar en Bruselas sin que haya tomado posesión aún, en una carrera contrarreloj para desbloquear 17 mil millones de euros congelados asignados a Hungría

Orban
Ursula von der Leyen y Viktor Orban
KiloyCuarto

El objetivo es liberar los 17.000 millones de euros asignados a Hungría. Esta partida, hasta ahora paralizada por la deriva autoritaria de Viktor Orban, es casi el primer examen del futuro primer ministro húngaro, Peter Magyar.

La Unión Europea quiere pisar el acelerador aprovechando que, por primera vez en 16 años, el viento en Hungría es algo más europeísta. Por eso hoy la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reúne con el recién elegido Peter Magyar para intentar salvar el primer bloqueo de una larga lista.

Las prisas las comparte también el presidente electo. “No hay tiempo que perder”, anunció en un comunicado Magyar, esperando que de esta primera reunión en Bruselas, aunque informal, se desprenda algún acuerdo sólido. El tiempo corre y Magyar es consciente de que Hungría necesita los miles de millones de dólares que la Unión Europea congeló en su día a Hungría. De los 17 mil millones que Hungría todavía no ha recibido, 10 mil pertenecen a los fondos pospandemia y sólo se pueden cobrar hasta agosto.

Ursula von der Leyen saluda a Péter Magyar este martes.
@magyarpeterMP

Pocos detalles y sin prensa

Aunque desde la Comisión Europea se esfuerzan en mantener todos los asuntos bajo llave, la reunión entre Ursula von der Leyen y Peter Magyar no es la regla en Bruselas. Normalmente, los pasos que se siguen desde el Ejecutivo comunitario es esperar a que el nuevo Gobierno esté al menos en funciones.

Pero “el tiempo apremia”, indican fuentes comunitarias a Artívulo14, y desoyen los tiempos que sí o sí tendrá que esperar Magyar hasta ser oficialmente el primer ministro de Hungría. El procedimiento de entrega y las llaves del nuevo Gobierno no se le entregarán hasta finales de mayo. Queda más de un mes todavía con Orban a los mandos hasta que, el 11 o el 12 de mayo, el presidente de Hungría convoque la reunión del nuevo parlamento.

Aunque la celeridad con la que se celebra la reunión ya ha sido ampliamente criticada por varios eurodiputados, desde la Comisión Europea hacen oídos sordos. Escudándose en “lo informal” que caracterizará el encuentro, Paula Pinho, portavoz de la Comisión, asegura a este periódico que lo único que pueden informar es que “no habrá rueda de prensa”.

Hungría
El ganador de las elecciones, Peter Magyar
Efe

Las prisas de Von der Leyen

Lo cierto es que Péter Magyar no es el único interesado en acelerar los plazos. Más allá del desbloqueo de los fondos europeos, a Ursula von de Leyen también le interesa reequilibrar cuanto antes los pesos internos del bloque. Hasta ahora, Viktor Orban había sido el principal impedimento para poder tomar decisiones de calado a favor de Ucrania y contra Rusia.

Orban ha sido el máximo representante del trumpismo en Europa. Aliado de Putin por un lado y de Trump por el otro, el eterno primer ministro húngaro ha protagonizado sonados encontronazos con el Ejecutivo Comunitario por distintos motivos.

El hecho de que el presidente electo haya dicho que está abierto a apoyar un paquete financiero a Ucrania lo cambia todo. Por primera vez en mucho tiempo, la Unión Europea remaría a favor de obrar en un tema tan delicado como es la invasión de Rusia sobre Ucrania. En este sentido, el giro en Hungría no solo alivia al bloque comunitario por desprenderse del habitual veto de Orban, sino que permite retransmitir una imagen de igualdad de todos los Estados miembro frente al Kremlin.

Orban
El presidente ruso, Vladimir Putin saluda al primer ministro húngaro, Viktor Orban en Moscú
Efe

El precedente polaco

A pesar de que Magyar ya cuenta con el sí de Von der Leyen y pertenece a su misma familia política, el conservador tendrá que torear varias exigencias para que la Comisión le haga el pago de lo congelado. La lucha contra la corrupción, la libertad académica, la ley sobre protección de la infancia, o la transparencia de las licitaciones públicas son sólo algunos de los avances que Magyar tendrá que materializar.

Aunque a priori exista voluntad por ambas partes, lo cierto es que la Unión Europea tampoco quiere dar pasos en falso. En los pasillos comunitarios todavía sobrevuela el fantasma de Polonia, país al que se le desbloqueó casi 150.000 millones de euros por una hoja de ruta que el popular Donald Tusk nunca llegó del todo a materializar.