El Partido Popular despega, según sus encuestas internas. A cuatro días para que termine la campaña en Extremadura, María Guardiola tiene estudios demoscópicos que ya apuntan a que podría hacerse con la absoluta si “la tendencia” se mantiene en esta recta final. Por su parte, Jorge Azcón, que ha convocado comicios para el 8 de febrero, podría gobernar sin Vox apoyándose en los regionalistas. Un extremo al que también aspira Alfonso Fernández Mañueco, que convocará las elecciones en Castilla y León en marzo.
La primera prueba de fuego será este 21 de diciembre, en Extremadura. El objetivo de los populares es el de superar en solitario a toda la izquierda junta. Según dichos sondeos internos, Guardiola estaría a un solo escaño de la mayoría absoluta. “El escaño 32 está asegurado”, interpretan. Y, de seguir así “la tendencia”, no descartan poder superar los 33 representes en la Cámara autonómica.

Así, los populares enfrían ahora una negociación ardua para formar gobierno tras la noche electoral. Fuentes territoriales, con encuestas en la mano, creen que Vox no podrá “dificultar” la investidura de María Guardiola si consigue o se queda cerca de la mayoría absoluta. “No tendrán argumentos para decir que hay que cambiar de candidata, porque tendrá el respaldo unánime de la ciudadanía”, explican sobre el terreno.
En Génova, la lectura es muy similar. El 21-D, confían, se saldará con una “dependencia de Vox a la baja”. Un escenario muy distinto al vivido en la misma comunidad en 2023 cuando la presidenta extremeña necesitaba el voto a favor de Vox para ser investida presidenta. Entonces, Vox consiguió un escaño más que Unidas Podemos y es por eso que, gracias a sus cinco escaños gobernó María Guardiola, que empató en escaños al socialista Guillermo Fernández Vara. Así, si se cumplen los pronósticos electorales, el PP solo necesitará la abstención de Vox y no el sí.

Otros socios en Aragón y Castilla y León
Más allá de Extremadura, las cuentas también empiezan a hacerse en otras comunidades, conscientes de que su principal batalla será con un Vox al alza que sube tanto en Aragón como en Castilla y León y Andalucía.
En Aragón y en Castilla y León, Vox no es el único “socio” al que mirar. El presidente de Aragón convocó ayer oficialmente las elecciones para el próximo 8 de febrero ante el “bloqueo” a sus presupuestos autonómicos. Y tendrá margen para esquivar a la formación de Santiago Abascal, según sus encuestas a esta hora. En concreto, el PP tendría entre 30 y 31 escaños, Vox once y Teruel Existe tres. Con cualquiera de los dos partidos, Azcón volvería a ser presidente.
Mismas cuentas hacen en Castilla y León, donde Alfonso Fernández Mañueco convocará a principios de enero sus elecciones para la primera quincena de marzo. El PP tiene allí encuestas que indican que avanza en la “recuperación” tras una merma de sus números a consecuencia de los incendios del verano. Si la tendencia se mantiene, Mañueco podría evitar a Vox y pactar con los partidos localistas, esto es; Por Ávila, UPL y Soria ¡Ya!.

El PP, a por dos ministras
En Andalucía, la ecuación es diferente. El PP solo contempla la posibilidad de que Juanma Moreno gobierne con mayoría absoluta. En estos momentos, está en el aire pero conseguiría más votos que toda la izquierda junta. En caso de necesitar a Vox para gobernar, valdría con su abstención, como el PP confía que pase en Extremadura.
A falta de los resultados electorales, que puedan confirmar esta estrategia de los populares para alejarse de Vox, en el PP reina una convicción: las elecciones “en cascada” serán las “primeras derrotas” del PSOE a espera del “ring” final, las elecciones generales. “Será un semestre que a Sánchez no le luzca nada y sí a Feijóo”, explican fuentes de la dirección, donde trabajan con la idea de “ganar” a dos ministras de Sánchez. A Pilar Alegría en Aragón y a María Jesús Montero en Andalucía.
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