El accidente del tren de alta velocidad de Adamuz (Córdoba) ha vuelto a poner en cuestión la robustez y la seguridad de la red ferroviaria española. El tramo de vía en el que se ha producido el siniestro forma parte del corredor Madrid–Sevilla, el más antiguo de la red de alta velocidad de Adif, inaugurado en 1992.
La renovación de la línea que conecta Madrid con Andalucía comenzó a ejecutarse en 2023, en plena etapa de María Luisa Domínguez al frente del gestor ferroviario. La actuación formaba parte del programa de modernización integral de la primera línea de alta velocidad puesta en servicio en España, un eje que desde su inauguración ha soportado un aumento sostenido del tráfico con varios operadores que ha exigido intervenciones estructurales de mayor profundidad.

La renovación integral del corredor Madrid–Sevilla se ejecutó entre 2023 y mayo de 2024, con una inversión global que superó los 700 millones de euros. Los trabajos abarcaron la vía, la catenaria y los sistemas de seguridad, e incluyeron la reposición completa de carriles, balasto y traviesas, así como la actualización de los sistemas asociados a la explotación ferroviaria.
En la provincia de Córdoba, las actuaciones se concentraron en un tramo de especial complejidad técnica que atraviesa Sierra Morena. Los trabajos afectaron a nueve viaductos que suman cerca de tres kilómetros de longitud, integrados en un trazado de 32 kilómetros entre las estaciones de Villanueva de Córdoba y Adamuz. La intervención incluyó la impermeabilización de los tableros de estas estructuras y su adecuación para prolongar la vida útil de la infraestructura.
Además, se acometió la modernización de 63 cambios de vía, una actuación destinada a mejorar las condiciones de explotación de la línea. Culminaron en octubre de 2023, mientras que el conjunto de las actuaciones previstas en el corredor se dio por finalizado en la primavera de 2024.
Durante la ejecución de las obras, Adif señaló que la intervención suponía un reto técnico y de planificación, al tratarse de uno de los ejes con mayor demanda de la red. Para compatibilizar los trabajos con el mantenimiento del servicio ferroviario, parte de las actuaciones se desarrollaron en horario nocturno y con una sola vía operativa, mientras la otra permanecía en obras.
Puesto en Adif
El inicio de esta fase de renovación coincidió con la presidencia de María Luisa Domínguez, ingeniera de caminos con una larga trayectoria en la estructura técnica de Adif. Domínguez accedió a la presidencia del gestor ferroviario en julio de 2021, tras la salida de Isabel Pardo de Vera hacia el Ministerio de Transportes, y permaneció en el cargo hasta finales de 2023.
Durante su mandato, la entidad afrontó de forma simultánea el proceso de liberalización del transporte ferroviario de viajeros, el incremento del tráfico en la red de alta velocidad y la modernización de infraestructuras construidas a comienzos de los años noventa.
Tras su salida de Adif, Domínguez fue nombrada directora de gestión de proyectos de la empresa pública canadiense High Frequency Rail (HFR), encargada del desarrollo de la alta velocidad en Canadá. Forma parte del equipo que desarrolla la primera línea de alta velocidad del país, destinada a conectar Toronto y Quebec a partir de 2030, sobre un trazado de 800 kilómetros.

Domínguez es ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, licenciada en Derecho por la UNED y cuenta con un Máster en Dirección Estratégica Internacional. Antes de presidir Adif, desarrolló su carrera en la empresa pública desde 1998, y ocupó distintos puestos técnicos y directivos vinculados a la planificación y ejecución de grandes proyectos ferroviarios.
La investigación abierta tras el accidente de Adamuz deberá ahora esclarecer las causas del siniestro en un tramo, el del corredor Madrid–Sevilla, que fue objeto de una de las mayores inversiones de mantenimiento de su historia reciente y que sigue concentrando una parte esencial del tráfico de la alta velocidad española.



