Es el primer gran accidente de la Alta Velocidad Ferroviaria española desde que comenzó a recorrer la línea Madrid-Sevilla hace 33 años. El descarrilamiento del tren de Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid ha provocado al menos 40 fallecidos y más de 120 heridos.
Las denuncias de desaparecidos hacen presagiar que puede ser la peor tragedia desde 2013, cuando un Alvia que conectaba Madrid con Ferrol se salió en una curva en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, por exceso de velocidad. Entonces, murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas.
Solo cinco cuerpos identificados
Al cierre de esta edición, la cifra de desaparecidos denunciados ascienden a 43 y el Instituto de Medicina Legal no puede confirmar si se suman a la cifra de 40 fallecidos porque podrían estar heridos o muertos pero no identificados. Si bien, el ministro Óscar Puente ha descartado que la cifra de fallecidos vaya a ascender exponencialmente.
Así, el Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido ya un total de 37 cuerpos del total de personas fallecidas en el accidente de trenes ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz. De ellos, los médicos forenses han realizado un total de 23 autopsias.

El total de personas plenamente identificadas por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil asciende a cinco, que han sido identificadas a través de huellas dactilares. Es decir, la mayoría de las víctimas mortales todavía no han sido identificadas. El centro de datos advierte de que solo puede informar de los fallecidos que han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal y no de las personas fallecidas que aún pueda haber en la zona del siniestro, puesto que no hay constancia de cuántas son. Además, en los dos coches que han quedado encastrados en un talud permanecen aún tres cuerpos entre los hierros del Alvia,
El Instituto de Medicina Legal de Córdoba amplía su capacidad con la UME hasta los 61 cuerpos y su personal operativo a unos 40 efectivos. Para la realización de las autopsias se han desplazado hasta Córdoba médicos orenses y técnicos de Jaén, Granada y Sevilla. En total, 27 forenses han trabajado en los levantamientos de cadáveres como en la realización de autopsias.
43 denuncias de desaparecidos
La cifra de fallecidos puede aumentar en las próximas horas. Lo reconoció el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien informó de que los equipos de rescate van a tratar de retirar con grúas dos vagones que están en el fondo del talud.
Moreno reconoció que “lo más probable” es que dentro o junto a ellos se puedan descubrir nuevos restos mortales. Hasta ahora, se han presentado 43 denuncias de desapariciones tanto en las comandancias de Huelva, como en las de Madrid, Málaga, Córdoba y Sevilla. No se especifica, por tanto, sí estos 43 denuncias podrían corresponder a los cuerpos que todavía quedan por rescatar en las vías.
Óscar Puente ha explicado esta tarde en Más Vale Tarde que no tiene “confirmación de cifra de fallecidos en este momento”, después de que Emergencias haya informado de que ha ascendido a 40 el número de víctimas mortales.
No creen que haya “muchas más” víctimas
No obstante, ha declarado que “el número de fallecidos que se ha dado conmuta las personas que están a la vista y las que han sido trasladadas al Instituto Anatómico Forense”. Es decir, con las víctimas que todavía no han sido extraídas de los vagones, pero que están a la vista.
“Lo que nos trasladan es que dentro de los coches, lo que se ve es lo que se ha trasladado. Pero esos coches hay que levantarlos y ver porque puede haber alguna persona atrapada”, ha indicado. Por esa razón, el ministro de Transportes ha afirmado que “no creemos que sean muchas más”.

El líder andaluz advirtió que los vagones afectados han quedado en un estado “muy deteriorado, muy lamentable”. “Son vehículos muy pesados, hay que moverlos, pero hay que tener en cuenta que ahora mismo el resultado es un amasijo de hierros muy difícil de mover. Hay que utilizar medios mecánicos y maquinaria pesada para empezar a ver si hay cadáveres o no, o el número”, reconoció.
La tragedia comenzó cuando la parte trasera de un tren de Iryo que iba hacia Madrid descarriló e invadió una vía contigua en Adamuz (Córdoba). Al momento, un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario por la vía invadida se estrelló contra el obstáculo atravesado en su camino. Una fortísima colisión que provocó que los primeros vagones del segundo tren cayeran por el terraplén de cuatro metros situado junto a las vías.
Ahora mismo, la hipótesis de una deficiencia en las vías del tren como origen del descarrilamiento del tren de Iryo ya está ganando peso. Esta teoría es, en estos momentos, la más plausible, ya que está descartado el error humano (la intervención de los maquinistas no es relevante cuando se circula a alta velocidad) y tampoco centra las principales sospechas el estado del tren, puesto que era prácticamente nuevo y se había revisado hacía cuatro días.



