INFORME PISA 2025

“Hay que tomar los resultados con mucha precaución”: el miedo a un batacazo marca la vuelta al informe PISA

La OCDE publica hoy los resultados de PISA 2025 en plena vuelta al colegio, con la comunidad educativa dividida y España bajando posiciones desde 2018

El curso escolar se inicia este lunes.
El curso escolar se inicia este lunes.
EFE/Biel Aliño

Este martes, alrededor de ocho millones de alumnos que acaban de volver a clase en toda España conocen un resultado que va a condicionar buena parte del debate educativo de los próximos meses. La OCDE publica hoy los resultados del informe PISA 2025, el examen que cada tres años mide las competencias de los estudiantes de 15 años en 90 países, y la sensación generalizada entre buena parte del profesorado es de temor: la fotografía que dejó la edición de 2022, la primera tras la pandemia, fue demoledora, y nadie descarta que esta vuelva a serlo.

El malestar no es nuevo, pero estos días se ha hecho especialmente visible en redes sociales. Basta entrar en TikTok para ver a decenas de docentes expresando su hartazgo con una prueba que, dicen, no refleja lo que ocurre de verdad en las aulas. “No entiendo muy bien qué estamos haciendo mal”, lanza en uno de esos vídeos la profesora Emilia Fernández García, que pone el dedo en la llaga del problema de fondo: “Lo que no hacemos es preparar para los exámenes tipo PISA. Es cómo si en segundo de bachillerato nos dicen que enseñemos muchas demostraciones y no les preparemos para la EBAU. Aunque supieran muchas matemáticas, los resultados en la EBAU no serían buenos”.

@emiliafgarcia Mi opinión sobre el informe Pisa #profe #matematica #informepisa #pisa #opinion #parati #fyp ♬ sonido original – Emilia Fernández García

Para Raquel Catalina, orientadora educativa y profesora de Psicología en un colegio de Valladolid,  el Informe PISA es válido y útil “pero hay que tomar los resultados con mucha precaución. Cada país es un mundo diferente”. Su argumento no es que la prueba no sirva, sino que exige mirarla con matices que muchas veces se pierden en el titular.

Qué mide realmente PISA

La prueba no mide contenidos memorizados sino competencias: es decir, cómo aplican los adolescentes de 15 años, normalmente en 3º o 4º de la ESO, lo que han aprendido en matemáticas, lectura y ciencias. En España se presenta una muestra de unos 40.000 estudiantes de mil centros, ampliada por cada comunidad autónoma para poder comparar los resultados de cada territorio como si fueran países independientes. Esta edición añade, además, dos evaluaciones nuevas: la competencia digital y el inglés como lengua extranjera, cuyos datos no se conocerán hasta la próxima primavera.

PALENCIA, 07/05/2026.- La educadora Ana San José, que trabaja en la Escuela Infantil Leonor de Castilla de Villamuriel de Cerrato (Palencia) en la huelga convocada este jueves para reclamar mejores condiciones para las trabajadoras de las Escuelas infantiles en el ciclo 0-3 años. EFE/ Almudena Álvarez
La educadora Ana San José, que trabaja en la Escuela Infantil Leonor de Castilla de Villamuriel de Cerrato (Palencia) en la huelga convocada este jueves.
EFE/ Almudena Álvarez

El fantasma de 2022, que dejó a España por debajo de la media europea, sobrevuela desde hace semanas los centros educativos. España obtuvo entonces 472 puntos en matemáticas, 476 en lengua y 485 en ciencias, sobre una media de referencia de 500. La caída se achacó al efecto de la pandemia, un fenómeno que afectó a todos los países, aunque España resistió algo mejor gracias a un confinamiento más corto que el de otros socios de la OCDE. El problema es que la tendencia viene de antes: el sistema español pierde puntuación en las tres materias desde 2018, y en matemáticas y lengua se sitúa ya al nivel de países como Alemania, Francia, Portugal o Noruega.

En España, los resultados también varían bastante en función de la comunidad autónoma que miremos. “Ayudaría bastante que la legislación no cambiara tanta y, sobre todo, que no haya los mismos criterios en todos los territorios”, sostiene Catalina en referencia a estas “enormes diferencias”. Su receta no pasa por copiar modelos ajenos: “Creo que lo que habría que hacer es ver qué falla en España e intentar mejorarlo. No ver el modelo de Finlandia e intentar implementarlo en un país con una mentalidad, una cultura y un alumnado totalmente diferente”.

 

El caso de Cataluña

Este año, además, Cataluña queda oficialmente fuera de la prueba internacional. De los 2.545 alumnos seleccionados en 51 centros, 591 fueron eximidos de hacer la prueba, un 23% frente al máximo del 5% que recomienda la OCDE. Las razones oficiales hablan de dificultades de aprendizaje, problemas de conducta o falta de dominio del idioma, pero solo una pequeña parte de los exentos eran alumnado de origen inmigrante. El resultado es que la muestra catalana perdió representatividad y la organización decidió excluirla del ranking, aunque el Ministerio de Educación publicará sus datos con un asterisco que advierte de que no sirven para comparar con el resto de autonomías.

Sea cual sea el resultado que se conozca hoy, la disputa política ya tiene el guión escrito. El Gobierno socialista suele destacar la resiliencia del sistema y la mejora en la tasa de abandono escolar; el PP interpreta los descensos como prueba de que hace falta más exigencia académica; Sumar reclama más inversión en equidad, y otros partidos cargan contra los efectos de la Lomloe en la comparativa internacional. Fuera de la batalla en el Congreso, Catalina señala el verdadero riesgo sea cual sea el resultado de la prueba. “El informe puede aportar muchos datos, pero si luego no hacemos nada con estos datos, mal vamos”.